Buenos Aires, 25/09/2017, edición Nº 1776

La hamburguesa deja de ser “comida chatarra”

En Buenos Aires ya funcionan más de 40 locales que ofrecen una propuesta artesanal y premium, convirtiéndola en un plato gourmet

(CABA) Después de ser durante años el enemigo público número uno para una larga lista que incluía a chefs, médicos nutricionistas, periodistas gourmet, madres preocupadas por la alimentación de sus hijos y el público más sibarita, la hamburguesa vive su tiempo de revancha.

La reivindicación del villano del mundo gastronómico es impulsada por las propuestas gourmet que en los últimos años coparon gran parte de Buenos Aires -de San Telmo a Palermo, pasando por Recoleta, San Isidro, Caballito y el microcentro-, siguiendo una tendencia importada de Estados Unidos y Europa, y que a nivel local tuvo su punto más alto con Carne, la exclusiva hamburguesería que acaba de estrenar en La Plata Mauro Colagreco, el cocinero argentino de las estrellas Michelin.

En la actualidad ya funcionan más de 40 hamburgueserías artesanales o gourmet, con un promedio de inversión por local de medio millón de dólares. “La imagen de la hamburguesa cambió totalmente. Hoy hay restaurantes que cobran 300 pesos el cubierto y que tienen a la hamburguesa en su carta”, asegura Joaquín Rozas, que se jacta de ser uno de los pioneros en introducir el concepto de hamburguesa gourmet en Buenos Aires con su marca Dean & Dennys. “El primer local lo inauguramos a fines de 2012 en Malabia y Honduras, en pleno polo gastronómico de Palermo. Y de entrada la idea fue replicar lo que veíamos que estaba pasando en Estados Unidos, donde había una movida muy importante de nuevas propuestas de hamburgueserías que si bien no se puede decir que ofrecen una comida más sana, sí se pueden identificar con una propuesta más positiva y moderna”, asegura Rozas, que acorde con el nuevo posicionamiento de la hamburguesa también se destaca por su alto perfil en su vida personal: fue el novio de la hija de Marcelo Tinelli y ahora está saliendo con la nieta de Susana Giménez.

La nueva ola foodie no se limita a Palermo y también se convirtió en un faro a seguir para las grandes cadenas de fast food que encontraron en la oferta premium el mejor aliado para escapar a las acusaciones que las asocian con la comida chatarra.

“En los últimos años, el mercado de hamburguesas viene evolucionando en el desarrollo y la creación de nuevas opciones premium o gourmet. Para una empresa líder como la nuestra, esto representa una nueva oportunidad de ofrecer lanzamientos relacionados a esta tendencia. Los consumidores buscan sabores diferentes y únicos, y desde McDonald’s decidimos lanzar en toda la región la nueva línea Signature con la nueva burger premium Clubhouse”, explica Lucas Fernández, director de Marketing de Arcos Dorados, la empresa dueña de la máster franquicia de McDonald’s para la región.

El cambio de percepción que tienen los consumidores sobre las hamburguesas también es destacado en Wendy’s. “La moda de las hamburguesas no es exclusiva del mercado argentino. En Estados Unidos y Europa en el último tiempo se multiplicaron las nuevas propuestas. Creo que la clave es que se trata de una comida rápida relativamente saludable y buena onda”, asegura Damián Pozzoli, socio de Degasa, la empresa que tiene la licencia de Wendy’s para la Argentina y Chile. La marca de las hamburguesas cuadradas regresó al país en 2011 y hoy cuenta con cuatro locales, aunque su objetivo es terminar el año con diez sucursales, con aperturas confirmadas en los shoppings Los Arcos, DOT y la calle Florida. NT

 

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