Buenos Aires, 26/09/2017, edición Nº 1777

La empresa ArBus de La Cámpora pierde un millón de pesos por mes

Los gastos del servicio que traslada pasajeros desde el Aeroparque a seis puntos de la Capital son muy superiores a los ingresos.

Por Nicolás Balinotti

(CABA) En su afán de expandir sus negocios vinculados al Estado, la agrupación oficialista La Cámpora puso en marcha el 20 de agosto del año pasado un nuevo proyecto: ArBus. Se trata de un servicio de transporte terrestre que une el Aeroparque Jorge Newbery con seis destinos estratégicos de la Ciudad de Buenos Aires. Hasta ahí, nada de extraño y mucho de innovador.

Pero detrás del emprendimiento surge una salvedad: desde su surgimiento y hasta la actualidad, ArBus tiene pérdidas que superan el millón de pesos por mes. LA NACION comprobó el déficit tras cotejar el detalle de ingresos y egresos desde agosto de 2014 hasta abril de 2015. Durante ese período, hubo ganancias de casi $ 3.600.000 partir de la venta de pasajes, ya sea de forma directa o con la tarjeta SUBE. Mientras que las erogaciones fueron un poco más de $ 13.000.000, entre los sueldos del personal (55 personas), combustible, comedor y médico. El rojo, incluso, podría dispararse aún más si se tiene en cuenta la inversión de casi $ 32.000.000 por la compra de la flota de micros.

ArBus es una “unidad de negocio” de la empresa estatal Intercargo, que se dedica casi monopólicamente a la atención en tierra de los aviones que llegan al país. Depende desde 1994 en un 80% del Ministerio de Economía y en un 20% de la cartera de Defensa. Antes de pasar a manos del Estado, la firma pertenecía al empresario Alfredo Yabrán.

Intercargo fue una de las empresas estatales modelo del kirchnerismo porque supo mantenerse con recursos propios, atesoraba ahorros con plazos fijos en dólares y en pesos, y sus balances siempre eran positivos. Pero algo sucedió entre 2011 y 2012, cuando sus números se derrumbaron y así la firma comenzó con millonarios déficits y debió recurrir a subsidios del Ministerio del Interior y Transporte.

Así fue que en noviembre de 2012 el Gobierno intervino para “proceder al saneamiento económico-financiero” y ubicó a una tropa de dirigentes de La Cámpora que responden a Axel Kicillof, el ministro de Economía. La intervención, que inicialmente iba a durar tres meses, se prolongó por dos años y terminó en marzo de este año. Pese al levantamiento de la intervención, en la cúpula de Intercargo no hubo cambios significativos: la camporista María Cecilia García, que era interventora, continúa siendo la presidenta. La novedad fue que sumó al directorio a Pablo Martínez Carignano, el flamante gerente de ArBus.

Desde el área de comunicación de ArBus no confirmaron ni rechazaron los números deficitarios. Por escrito, respondieron a LA NACION que “en menos de un año ha alcanzado el equilibrio planificado en términos de pasajeros transportados”. Pero no se precisó cuántas personas utilizaron el servicio.

Para ampliar su cantidad de usuarios, ArBus prestará a partir de ahora servicios exclusivos para los empleados de Aerolíneas Argentinas que desempeñen sus tareas en Aeroparque. Para ello, sumará dos paradas más: una en Palermo y otra en Belgrano. Los restantes puntos son: Obelisco, Retiro, Puente Pacífico y Puente Saavedra.

“Es una empresa modelo que no recibe ningún tipo de subsidio, y que rompió el monopolio del transporte que afectaba a los 27.000 pasajeros y 9000 visitantes y trabajadores que concurren diariamente a Aeroparque”, explicaron desde ArBus, que, en un futuro no muy lejano, prevé extender el servicio hasta el Aeropuerto Internacional de Ezeiza. Cuenta hoy con una flota de 15 micros y 55 empleados, de los cuales 30 serían choferes.

Además de Intercargo, La Cámpora tiene injerencia directa en la administración de Aerolíneas Argentinas, Fabricaciones Militares, el Registro Nacional de Armas, entre otras dependencias públicas.

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Fuente: La Nación

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