Buenos Aires, 18/12/2017, edición Nº 1860

¿Qué es la “depresión post boda”?

Conocé más sobre esta patología que afecta al 40% de las ex novias

(CABA) La noche de bodas puede llegar a ser el día más importante para una pareja. Lo que se planeó durante tanto tiempo consigue materializarse, y suele vivirse como uno de los momentos fundamentales de la vida, que quedará inmortalizado. Sin embargo, una encuesta sobre 9.000 mujeres reveló que 4 de cada 10 experimentó depresión y angustia tras la celebración de su casamiento.

El “vivieron felices y comieron perdices” podría tener una cuota extensa de leyenda y una más chica y terrenal de realidad. La web de encuentros extraconyugales Gleeden (únicamente dedicado a las mujeres), con más de 2.5 millones de usuarios, fue quien realizó este informe y determinó cómo este síntoma –conocido como Wedding Blues- provoca el malestar del 40% de las recién casadas, que se sienten “tristes y deprimidas” cuando la euforia del festejo queda atrás. El dato sorprendente está en la solución que encuentran más del 50% de ellas para superar esta sensación negativa: tener una relación pasajera con otra persona.

Las expectativas depositadas en la celebración de la boda tienen mucho que ver en el declive anímico posterior, según apuntan las conclusiones del estudio. Igual que en ocasiones ocurre con los viajes o con eventos puntuales como un cumpleaños, aniversarios o fiestas de fin de año. De la ilusión latente en la previa a una sensación posterior totalmente contraria.

El efecto Wedding Blues –según el informe- varía en función del tipo de novia: las que ven la boda como un objetivo y las que visualizan el matrimonio como una nueva etapa de su vida. La perspectiva del mismo “sí, quiero” entristece a las primeras y empodera a las segundas.

Estefanía Cartier, licenciada en psicología (MN 58.980), explicó a Infobae que “es imposible generalizar las sensaciones por las que deben atravesar las mujeres en la etapa posterior al casamiento. Cada una lo transita a su manera”. También afirmó que “es cierto que muchas recién casadas sienten un vacío difícil de describir, producto del énfasis y la dedicación presentes en la preparación de la fiesta y que posteriormente desaparece. Ese motor se fundió y hay que reconstruirlo”.

El grupo de mujeres entrevistadas por Gleeden admitió haber sentido un vacío después de los meses de preparativos para la boda. En números, el 67% tuvo esa sensación angustiante. El 24% explicó que su marido no mostró atención después de celebrar la unión legal.

Tal como explicó la responsable de comunicación del sitio, Solène Paillet, “las mujeres se dan cuenta que el hecho de casarse no cambia nada en su relación: su pareja sigue siendo el mismo y sus incertidumbres de antes de la boda siguen ahí”. De eso a la infidelidad, hay un paso. NT

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