Buenos Aires, 21/10/2017, edición Nº 1802

La Defensoría del Pueblo y la Fiscalía General cambiarían de mano

En la búsqueda de un acuerdo para el reparto de esos cargos participa el sector de la vicejefa de Gobierno, María Eugenia Vidal, quien sumaría más espacios de poder bajo su mando. Hay macristas que se resisten y abrieron una negociación alternativa con Proyecto Sur. (CABA) La gestión PRO busca quedarse con la Defensoría del Pueblo, la asesoría tutelar y la fiscalía general. Un sector del macrismo está negociando con...

En la búsqueda de un acuerdo para el reparto de esos cargos participa el sector de la vicejefa de Gobierno, María Eugenia Vidal, quien sumaría más espacios de poder bajo su mando. Hay macristas que se resisten y abrieron una negociación alternativa con Proyecto Sur.

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(CABA) La gestión PRO busca quedarse con la Defensoría del Pueblo, la asesoría tutelar y la fiscalía general. Un sector del macrismo está negociando con el kirchnerismo para acordar esos cargos. Si el acuerdo se cierra y se traduce en votos en la Legislatura, el próximo jefe de los fiscales sería Martín Ocampo, la próxima asesora tutelar sería Yael Bendel –una incondicional de María Eugenia Vidal– y el próximo defensor del Pueblo porteño sería Oscar Moscariello, el ex número dos de Mauricio Macri. El Frente para la Victoria pondría a cargo de la defensoría general a Horacio Corti. El acuerdo genera resistencias dentro del PRO, donde hay una interna por estos cargos que todavía no se resolvió. Otro sector del PRO busca tener una negociación alternativa con Proyecto Sur.
Hace siete años, el kirchnerismo, el macrismo y la Coalición Cívica se repartieron los cargos de la defensoría general, la fiscalía y la asesoría tutelar respectivamente. Según confirmaron a Página/12, tanto fuentes del kirchnerismo como del macrismo, un nuevo acuerdo está siendo negociado por el ex titular del PJ porteño Juan Manuel Olmos con sectores del PRO que responden al presidente de Boca, Daniel “El Tano” Angelici, y Vidal. Como parte de la negociación, el macrismo renovaría por dos años más a Olmos como presidente del Consejo de la Magistratura porteño. Ese lugar lo codicia el consejero Sebastián Di Stefano. Las malas lenguas del PRO dicen que pasó poco tiempo en la rosca y demasiado en viajes por Italia.
Si se sella la negociación con el sector del PRO que representan Federico Salvai, como emisario de Vidal y El Tano Angelici, Vidal pasaría a controlar el Ministerio de Desarrollo Social –donde está su lugarteniente Carolina Stanley– y la asesoría tutelar, a donde iría Yael Bendel, actual directora del Consejo de los Derechos del Niño, Niña y Adolescente. Así podría bloquear una fuente actual de denuncias sobre la problemática de los desalojos y de la vivienda, que le valió al gobierno porteño un fallo en contra de la Corte Suprema.
Además, el PRO retendría la jefatura de los fiscales porteños, que actualmente ejerce el macrista Germán Garavano. Su reemplazante sería Ocampo, el abogado favorito de Angelici. En tanto, el kirchnerismo mantendría la defensoría general, que hoy encabeza Mario Kestelboim y a donde iría el camarista en lo Contencioso Administrativo Horacio Corti. En los últimos días, el sector del PRO fue por más y pidió la Defensoría del Pueblo porteña para el legislador macrista Oscar Moscariello, quien fue el virtual segundo de Macri cuando renunció a la vicejefatura Gabriela Michetti. Los cargos vencen en marzo del año próximo, pero los negociadores buscan que lo apruebe la Legislatura actual.
Al frente de la Defensoría del Pueblo porteña se creía que iba a quedar el jefe del bloque de Proyecto Sur, Julio Raffo, luego de la negociación por la que su bancada votó la Ley de Libertad de Expresión porteña y la designación de la candidata de Macri Inés Weinberg de Roca en el Tribunal Superior de Justicia. “No tengo mucho que agregar, salvo que estos negocios, como todos sabemos, incluyen a (Juan) Cabandié y sus lazos con la Rosada”, explicó Raffo. Desde el kirchnerismo, indicaron que, cuando se votaron esas leyes, Raffo negoció con otro sector del PRO, que incluye al fiscal Germán Garavano. El acuerdo habría sido esperar a que pasen las elecciones de octubre para definir los cargos, según cómo queden las mayorías.
“Vamos a pelear esos lugares porque somos la principal oposición. Independientemente del resultado electoral, en términos de representación legislativa vamos a seguir teniendo más diputados –indicó Olmos ante Página/12– No es una negociación ‘con el PRO’: puede ser que el tercer lugar se lo den a Proyecto Sur. La Defensoría del Pueblo la tiene la oposición y no la puede tener el oficialismo.”
Las aguas no están calmas en el PRO. Hay otros sectores del macrismo que rechazan la negociación con Olmos e impulsan para la asesoría tutelar a Alejandro Molina, ex defensor de Menores en la Justicia nacional. En lugar de Ocampo, estos sectores proponen a Carlos Mahiques como jefe de los fiscales. Mahiques es un juez de Casación bonaerense que fue impugnado por el CELS por sus posturas contrarias a los derechos humanos. Como camarista, Mahiques votó en contra de la realización de un aborto no punible y por esa obstrucción, la Argentina terminó denunciada ante la ONU. Profesor de la Universidad Austral, vinculada al Opus Dei, y de la UCA y tiene relación con Fores, la ONG recordada por su defensa de los jueces de la dictadura. Si Garavano lleva las políticas del PRO a la fiscalía con guante de seda, su sucesor podría aplicar el guantelete de hierro con los desalojos y las protestas callejeras. En tanto, Garavano también intenta designar a un sucesor: Agustín Gamboa, el funcionario del Ministerio de Seguridad que reconoció haberse reunido con Ciro James para entrevistarlo como futuro integrante de la Policía Metropolitana.
Angelici y Vidal, que impulsan las candidaturas de Ocampo y Bendel respectivamente, cuentan con el táctico apoyo del vicepresidente primero de la Legislatura, Cristian Ritondo, pero tienen una férrea oposición dentro del PRO: entre otros, se resisten Gabriela Michetti, Federico Pinedo, Marcos Peña y el procurador Julio Conte Grand. El jefe de Gabinete, Horacio Rodríguez Larreta, por el momento se mantiene prescindente de esta disputa interna del PRO por los lugares en el Poder Judicial. Como de costumbre, la última palabra la tendrá Macri.

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