Buenos Aires, 19/11/2017, edición Nº 1831

La Ciudad promete pagar los subsidios a fines de junio

A un mes y medio del feroz temporal del 2 de abril, se hizo efectivo menos del 10% de las solicitudes y más de la mitad de las viviendas afectadas aún no fueron verificadas. (Ciudad de Buenos Aires) En los barrios más afectados de la Capital todavía quedan las marcas de la trágica inundación del 2 de abril. Sobre todo, persiste la deuda con los damnificados. A pesar de la...

A un mes y medio del feroz temporal del 2 de abril, se hizo efectivo menos del 10% de las solicitudes y más de la mitad de las viviendas afectadas aún no fueron verificadas.

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(Ciudad de Buenos Aires) En los barrios más afectados de la Capital todavía quedan las marcas de la trágica inundación del 2 de abril. Sobre todo, persiste la deuda con los damnificados.

A pesar de la promesa del jefe de Gabinete porteño, Horacio Rodríguez Larreta, una semana después del temporal, de que “en 20 días” los vecinos estarían cobrando un resarcimiento estatal, por ahora menos de un 10% de los damnificados cobraron efectivamente el subsidio.

Según información oficial, hasta ahora se recibieron 26.151 solicitudes. De ese total se verificaron menos de la mitad (10.560), y sólo se pagaron 2063 cheques. El gobierno promete que en los próximos diez días completará las verificaciones de las viviendas afectadas y que para la segunda quincena de junio deberían estar encaminados casi todos los trámites.

En el living de su casa del Barrio Mitre, en Saavedra, uno de los más afectados, Hebe Pogonza ordena fotos viejas de sus hijos y nietos, retorcidas por el agua y desparramadas sobre una mancha blanca de humedad que ahora gobierna el centro de la mesa. “Recién ahora tengo tiempo para los recuerdos”, explicó a LA NACION, mientras señalaba las marcas de humedad en la pared, a un metro treinta de altura. Con el agua casi al pecho, aquella madrugada del 2 de abril ella y su familia se subieron al primer piso, desde donde veían flotar el televisor, la heladera, computadoras, y todo tipo de objetos en la planta baja.

Después de tramitar el subsidio, Hebe recibió la visita de tres inspectores, que verificaron las marcas de humedad y le pidieron una lista de los bienes perdidos. Unos días después le comunicaron que su trámite estaba aprobado. A pesar de eso, todavía no sabe cuándo ni cuánto va a cobrar. “Te habla un contestador automático y te repite el mensaje, pero no podés preguntar nada”, explica. Si recibiera el subsidio, compraría estufas. “Teníamos seis, pero se las llevó el agua. Con el frío que hace nos vendrían bien”, afirma.

María Cristina D’Angelo, que vive en el mismo barrio, comparte la situación de Hebe: recibió la llamada de aprobación, pero sigue sin detalles sobre el cobro. Mientras tanto, busca alternativas para remodelar su casa: cortinas en vez de puertas debajo de la mesada, y estantes en lugar de roperos. “Estamos asustados y queremos poner todo alto ahora”, explica.

Victoria Iamundo y Carina Gómez, también de Barrio Mitre, tuvieron menos suerte: no las llamaron ni pasaron a verificar sus daños. Todavía sacan la cuenta de lo que perdieron: camas, colchones, cajoneras, sillas, mesas, computadoras… “Ni uno sabe lo que perdió”, dice Victoria. Y agrega: “Me da vergüenza vivir así, con todo prestado y pagando cuotas de cosas que ya no están”. El único aviso que recibieron fue que no pagarán el ABL de enero a junio de 2014.

Tras las inundaciones, el Gobierno anunció la exención del pago por seis meses a los damnificados. Pero como ellas ya abonaron todo 2013 por adelantado, recién se las compensará el año que viene. “Quiero creer que nos van a dar la ayuda y que van a ser equitativos”, sostiene Victoria. Carina, menos optimista, afirma: “Yo no espero nada”.

Los reclamos y la desazón son compartidos por los vecinos de Belgrano. Teresa Salanoba, propietaria de un comercio en Blanco Encalada 2531, perdió la computadora, el controlador fiscal, el Posnet, mercadería, y sufrió la rotura de uno de los vidrios del frente. Entre todo suma más de $ 25.000. Como no pasaron a hacer la verificación, hizo el reclamo en el CGP de la Comuna 13, pero, según cuenta Teresa, todavía no la “visitaron” ni recibió ninguna llamada. Hoy guarda en su celular las fotos del día después del temporal, que se acumulan con las de inundaciones anteriores.

En Mataderos, Guillermo Ventura y su esposa, María Luz, calculan pérdidas por encima de los $ 40.000. Tienen una talabartería en Lisandro de la Torre al 2400, donde el agua superó el medio metro de altura y les arruinó ropa, calzado, vitrinas y objetos de cuero. Tuvieron una inspección a fines de abril, pero todavía no saben si cobrarán el subsidio y no recibieron ninguna llamada.

Al cierre de esta edición, y al ser consultado sobre los reclamos, Horacio Rodríguez Larreta respondió que Eduardo Machiavelli, secretario de Gestión Comunal y Atención Ciudadana, sería el único en dar respuesta.

Macchiavelli sostuvo: “Estamos bien con los plazos y los vamos a cumplir”. Prometió que para fines de la semana próxima se verificarán todas las solicitudes y que para la segunda quincena de junio ya estará tramitado más del 90% y se realizarán los pagos. “El personal afectado a la recepción va a dedicarse a la resolución de solicitudes, lo que va a agilizar el trámite. Estamos trabajando para cumplir con los plazos”, concluyó.

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