Buenos Aires, 19/09/2017, edición Nº 1770

La Ciudad ganó el desafío global de emprendedores

Fue premiada por su capital creativo, por su sólida comunidad de emprendedores y porque cuenta con programas de apoyo oficiales, como el BA Emprende.

(CABA) Pisos y mosaicos hechos con tapitas de gaseosas. Un sistema de referenciación para ciegos. Muebles de diseños antiguos transformados en piezas de modernidad. Una plataforma para crear videos online. Los emprendedores porteños son ingeniosos. Y su innovación e iniciativa acaba de recibir un reconocimiento internacional: Buenos Aires fue declarada ganadora del Global Entrepreneurship Challenge o “desafío global de emprendedorismo”, un campeonato mundial que premia a las ciudades que se consolidan como polos de atracción del talento creativo.

El concurso fue organizado por la Global Entrepreneurship Network (Red Global de Emprendedores) de la Fundación Kauffman, una ONG estadounidense especializada en el tema. La Ciudad fue premiada por su capital creativo, porque tiene una sólida comunidad de emprendedores que se ayudan entre sí y, también, porque cuenta con programas de apoyo oficiales, como el BA Emprende. El galardón será entregado en un congreso mundial que se realizará en Milán, Italia, del 16 al 19 de marzo.

En total, se postularon 50 ciudades. Buenos Aires fue nominada por el Ministerio de Desarrollo Económico porteño y le ganó a otras finalistas, entre ellas Genk (Bélgica), Kansas y Madison (Estados Unidos) y Yerevan (Armenia).

El jurado reconoció a la capital argentina porque tiene un ecosistema de startups o empresas incipientes y cuenta con políticas oficiales innovadoras para apoyarlas.

“Este reconocimiento es muy valioso para la Ciudad, porque nos pone al mismo nivel de otras del mundo –afirma el ministro de Desarrollo Económico, Francisco Cabrera–. Venimos teniendo un gran compromiso con el ecosistema emprendedor, porque creemos que apoyando e impulsando el talento de los que tienen ideas es más fácil hacerlas realidad”.

El jurado consideró que en Buenos Aires las iniciativas y proyectos no se implementan en forma aislada y descoordinada, sino que existen puentes entre todos los actores, como los propios emprendedores, aceleradoras privadas, incubadoras, universidades, empresas e inversores. Y según juzgó, el Gobierno porteño ayuda a coordinar y gestionar esas articulaciones. Además, no se dirige sólo a los que ya son emprendedores, sino que incentiva la creación bajo el concepto de que cualquier persona puede ser un emprendedor.

pisotapitas

Al arquitecto Francisco Ribero, por ejemplo, la inspiración lo alcanzó cuando hacía un trabajo práctico para la facultad. Tenía que rastrear materiales de descarte cuando vio tapitas de gaseosas tiradas en el suelo. Entonces se le ocurrió que podía reutilizarlas para hacer baldosas transitables y mosaicos decorativos. Así nació Pisotapitas. En 2012 junto a su socia Cecilia Fortunato ganó el premio Incuba, que le permitió incubar su emprendimiento en el Centro Metropolitano de Diseño (CMD). Con 1.024 tapitas, arma un metro cuadrado de revestimiento ecológico y aislante, de un aspecto que recuerda a los mosaicos de venecitas.

Como parte del programa BA Emprende, en la incubadora del CMD en 2014 se gestaron 53 proyectos. Además, el Gobierno porteño cofinancia con aceleradoras de proyectos privadas a los de más alto potencial y mayor capacidad para generar empleo. También existe una academia de formación en “habilidades emprendedoras” presente en todas las comunas y que en 2014 capacitó a más de 10.000 personas.

En esa academia también nacen proyectos. Como Virtus, creado por un grupo de alumnos. Se trata de un sistema de referenciación para ciegos, que usa la misma tecnología de la tarjeta SUBE, conocida como RFID o identificación por radiofrecuencia. Esta tecnología, que se puede instalar en un bastón, identifica un lugar. Después, por bluetooth se reproduce un audio a la persona con información sobre el sitio donde está. Por ejemplo: “Bienvenido a la Universidad de Buenos Aires. Si continúa derecho 20 metros tendrá las escaleras de acceso al segundo piso”. Los inventores quieren que el sistema sea gratuito y que se financie mediante campañas de responsabilidad social empresaria.

Fuente: Clarín

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