Buenos Aires, 22/08/2017, edición Nº 2081

La ciudad de Buenos Aires, más cerca de hacerse cargo de los Subtes

Tal como informó el viernes parabuenosaires.com -día en que comenzó el paro de Subtes-, el jefe de Gobierno Mauricio Macri estudiaba aceptar el traspaso del Subte, porque los costos políticos para el mandatario porteño crecen a pasos de gigante. (Ciudad de Buenos Aires) El viernes a la noche salió de las estaciones el último tren que prestó servicio. El paro fue total y anoche los activistas decidieron continuarlo hasta hoy...

Tal como informó el viernes parabuenosaires.com -día en que comenzó el paro de Subtes-, el jefe de Gobierno Mauricio Macri estudiaba aceptar el traspaso del Subte, porque los costos políticos para el mandatario porteño crecen a pasos de gigante.

Macri subte parabuenosaires.com

(Ciudad de Buenos Aires) El viernes a la noche salió de las estaciones el último tren que prestó servicio. El paro fue total y anoche los activistas decidieron continuarlo hasta hoy a la noche.

La resistencia de Mauricio Macri de aceptar finalmente el control de la concesión de los subterráneos porteños se endureció en las últimas horas, pero como contrapartida, el Gobierno porteño retomó las conversaciones por la transferencia y hasta teme que llegue la posibilidad de mantener bajo la órbita estatal de la Ciudad el funcionamiento del servicio, llegado el caso.

La meditación se da cuando se han retomado las conversaciones con el Gobierno nacional, en medio del conflicto sindical con un paro de fin de semana que fue total en todas las líneas y premetro, y el anuncio de extenderse también hoy, lo que podría complicar a mayor cantidad de usuarios y desencadenar, como ocurrió en mayo pasado, un caos de tránsito de elevadas proporciones y el colapso de los servicios alternativos a disposición de los usuarios para trasladarse.

Para el Gobierno PRO, ésa es la peor situación, que deberá enfrentar, teniendo en cuenta que contabiliza una baja en la imagen del mandatario tras el conflicto pasado. A diferencia de hace tres meses, por entonces estuvo la intervención de la cartera de Trabajo y sobre el final de la puja la disposición de fondos por parte de la concesionaria para pagar un aumento salarial.

Ahora la empresa dice que tiene un déficit de $ 200 millones y lo atribuye a la pelea entre las administraciones, y la cartera que conduce Carlos Tomada se niega a convocar al debate salarial porque sostiene que le compete al Gobierno porteño. Éste, se sabe, rechaza esa responsabilidad.

Tras el comienzo del paro que llevó adelante el sector conocido como metrodelegados, de mayor representación entre los empleados de subterráneos, funcionarios de la administración macrista y kirchnerista recomenzaron las negociaciones. Pero nada se avanzó hasta anoche, con pronóstico de volver hoy a una reunión más ágil. Los principales emisarios de las posiciones son el ministro de Gobierno de Macri, Emilio Monzó; y el titular de la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT), Eduardo Sícaro.

El macrismo busca que Cristina de Kirchner acepte firmar avales para que la Ciudad de Buenos Aires pueda endeudarse en función de hacer mayores inversiones en el transporte, pero también exige que el Gobierno nacional destine fondos que no habría volcado a mejoras de los trenes. En el PRO, incluso, las opiniones sobre el tema ya están divididas, y el propio Macri busca resistir la presión que aumentó en las últimas horas para que termine aceptando. Los sindicatos, tanto los metrodelegados como la Unión Tranviario Automotor (UTA), que el viernes anunció que no llevaría adelante el paro del servicio que había anunciado para hoy por tres días, se sumaron a los reclamos de la empresa concesionaria Metrovías y del Gobierno nacional para que la Ciudad intervenga.

La idea sobre que la empresa podría rescindir el contrato de concesión, que anticipó este diario en mayo pasado, también fue analizada como una posibilidad en el entorno de Macri. Es que, cuando el contrato caduque (recién ocurriría en 2017), la responsabilidad de volver a concederlo será de la Ciudad de Buenos Aires. Por eso en el macrismo analizaron que si esa circunstancia se anticipa, deberían prever mantener el servicio bajo la tutela estatal hasta el llamado a un nuevo contrato de concesión, aunque creen que, posiblemente, la única empresa que se presentaría es la que actualmente maneja el servicio.

Como sea, ayer salió nuevamente el ministro de Interior y Transporte, Florencio Randazzo, a reclamarle a Macri.

Mientras los gremialistas piden reapertura de las negociaciones paritarias y el Gobierno nacional les responde que golpeen la puerta del Palacio Municipal, Randazzo explicó que Macri «tiene que cumplir con la ley y hacerse cargo del servicio de subtes», en alusión a la ley votada por el Congreso Nacional que dispuso la transferencia del servicio a la órbita de la Ciudad.

«Acá no sirve la polémica, lo que tiene que hacer el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires es hacerse cargo del servicio de subtes, establecido por decreto, por leyes y, por si faltara poco, por el acta acuerdo firmada por el jefe de la Ciudad el 3 de enero, que puso en ejecución con el aumento de la tarifa», reforzó el ministro. Además recordó que la norma sancionada por el Congreso dispuso la transferencia del control de la concesión de los subterráneos y el premetro, y también de las 33 líneas de colectivos que recorren la Capital Federal exclusivamente. «Macri tiene que cumplir con la ley y hacerse cargo del servicio de subte y trabajar para mejorar un medio muy importante para muchísima gente», insistió Randazzo.

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