Buenos Aires, 18/10/2017, edición Nº 1799

La ciencia revela cuál es la mejor manera de empezar una conversación con una mujer

Un estudio develó a qué tipo de frases de apertura ellas responden mejor.

(CABA) “¿Cuál es la mejor frase para iniciar una conversación?” Es la pregunta que se hace la mayoría de los hombres. Los Coachs de LevantArt utilizan los conocimientos aportados por la ciencia para crear frases de apertura personalizadas según el estilo de vida de cada hombre.

Los psicólogos alemanes Baranowsky y Schüssler entrenaron a tres hombres de aspecto físico promedio para que se acerquen a decenas de mujeres universitarias probando tres tipos de frases de apertura diferentes:

1- Directas como por ejemplo: “Te ví caminando y me pareciste tan linda que me iba a arrepentir toda la vida si no te hablaba”
2- Entretenidas: “Me hacés acordar a la chica popular de mi clase” o “¡Te apuesto a que adivino qué estás bebiendo!”
3- Indirectas o situacionales: “¿Sabés el nombre de la canción que está sonando?” o un simple “Hola”.

Luego de charlar unos breves minutos, debían pedirle el número de teléfono a la mujer en cuestión. El estudio confirmó que ellas responden mejor a la apertura indirecta o situacional: las únicas que accedieron a dar su número de teléfono fueron las abordadas indirectamente. Luego de las interacciones, un investigador se acercaba a las mujeres abordadas y les hacía una breve encuesta, develándoles que habían sido parte de un experimento: todas coincidieron en que los hombres que se acercaron indirectamente les resultaron significativamente “más atractivos, deseables e inteligentes”. Este experimento se repitió decenas de veces arrojando siempre el mismo resultado: las mujeres los prefieren indirectos.

Conclusión: si se quiere conseguir el número de teléfono de una mujer, no es lo más inteligente demostrar interés en los primeros segundos de interacción. Tampoco hacerse el gracioso, puede que genere una sonrisa pero no generará atracción. ¿Qué hacer? Depende de cada situación, por ejemplo, supongamos que se está en un centro comercial, antes que pedir el número de teléfono directamente, puede comenzar la interacción con algo situacional: “Hey, disculpa, necesito una opinión femenina… ¿le regalarías eso (señalas algún producto a la venta) a una mujer de tu estilo?”

Los Coachs de LevantArt trabajan con cada cliente para que desde las primeras frases genere interés y atracción, dando indicios sutiles sobre su estilo de vida. Si es ingeniero en software puede decir algo así como “Un cliente al que le desarrollé la web con la que se hizo millonario me invitó al cumpleaños de su hija y no sé qué llevar”, si es un apasionado del deporte dirá “Mi entrenador me invitó al cumpleaños de su hija y no sé qué llevar” y así. En muy pocas frases se puede mostrar que es sociable, que es una persona que se interesa en los demás, que tiene un buen trabajo o que es apasionado del deporte. Si lo hace bien generará intriga, como en los ejemplos que vimos: ¿Con qué web se hizo millonario? ¿Qué deporte practica? La verdad es que si en los primeros segundos fue agradable, contó algo sobre su vida y generó intriga, pedirle el número de teléfono será mucho más fácil que si se hubiese acercado demostrando interés o haciéndose el gracioso, que son las formas en que la mayoría de los hombres se acercan.

Mujeres con ganas de conocer hombres interesantes hay en todos lados, se trata de que las primeras palabras que salgan de tu boca sean las correctas: no hay segunda oportunidad para una primera impresión. Las aperturas situacionales nos dan unos segundos de conversación asegurada y más importante aún: es el tiempo mínimo que toda mujer precisa para determinar si un hombre le interesa o no. Si en los primeros segundos de interacción ella decide que usted es “buen material”, se lo hará saber por medio de señales ocultas que un seductor entrenado sabrá detectar. NR

Fuente consultada: neuroseduccion

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