Buenos Aires, 21/09/2017, edición Nº 1772

La CGT molesta con Mauricio Macri

Los gremialistas se molestaron porque el presidente dijo que iba a luchar contra "la mafia de los sindicatos".

(CABA) El integrante del triunvirato de la CGT, Juan Carlos Schmid, se trasladó a Rosario para reunirse con dirigentes locales y ultimar así los detalles del paro del próximo jueves.

Al salir del cónclave, se enteró que el presidente Mauricio Macri había afirmado que iba a luchar contra “la mafia de los sindicatos”. El gremialista recogió el guante y no dudó en retrucar: “El Presidente ha estado involucrado en escándalos que salpican a su gobierno y que no han dejado en claro el entramado de negocios detrás del poder Ejecutivo”, respondió con fastidio.

Schmid dijo que hay “mucha tela para cortar” dentro de la Casa Rosada con los “negociados de corrupción y la penetración de los intereses económicos en el ejercicio de la política”, antes que poner la lupa en otros sectores.

En su opinión, se trató de otra “frase poco feliz y peligrosa” del Presidente, como la que pronunció el sábado tras la marcha a favor de su gobierno, cuando dijo que la movilización se había producido sin “choripanes y colectivos”.

“Nosotros como movimiento sindical movilizamos a nuestros compañeros, ponemos todos los recursos al servicio de esa protesta. Uno se siente orgulloso, no está haciendo nada malo. En todo caso ese aporte económico y ese gasto los ponen los sindicatos confederados, no tenemos que rendir cuantas ni al Ejecutivo ni a ningún sector de la sociedad”, aclaró.

En relación a la medida de fuerza del jueves, adelantó que va a tener “una alta adhesión en todo el país”, que “exprese el malestar social” por el rumbo de la economía y que es un respuesta al “fracaso de la política” del gobierno. “Que quede claro que no se levanta nunca un dirigente sindical y dice ‘hoy voy a hacer paro porque parece que el día está nublado’. El gobierno ha gastado el 30% de su mandato y no le encontró el agujero al mate en materia económica”, subrayó.

Negó una “movida destituyente”, como plantea el oficialismo, y se quejó que ante cada paro, los dirigentes que gobiernan “salen con el mismo verso”. “Deberían ser más originales a la hora de buscar argumentos”, ironizó.

Schimd defendió el reclamo de los docentes y lo puso como un “caso testigo” en el afán del gobierno de “imponer un disciplinamiento” al conjunto de los trabajadores. “No van a tener suerte”, concluyó. MG.

FUENTE: CLARÍN

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