Buenos Aires, 24/11/2017, edición Nº 1836

La casa misteriosa de San Telmo

En Estados Unidos al 700.

Según contaron “Nunca hay nadie al que podrías llamar vecino”.

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(CABA) El barrio de San Telmo tiene una “casa misteriosa”, que despierta la intriga de vecinos y peatones. Se trata de una reciente construcción en medio de caserones de vieja data.

“Supongo que mis primeros acercamientos a la casa datan de la época en que estaba en obra, hace unos tres años. En particular, me acuerdo de cuando agregaron la cúpula de vidrio. Fue una obra impresionante, con un gran operativo con grúas para construir esa especie de altillo en donde hay ubicada una pantalla gigante, casi un microcine”, repasó Diego Geddes en Clarín.

“Lo mejor de la Casa Misteriosa sucede a la noche. Ahí el dueño prende las luces y le da un aspecto mágico, a la casa y a todo el barrio. Por momentos parece esa escena de “Mi Pobre Angelito”, cuando el personaje de Kevin (el niño que interpreta Macaulay Culkin) prende todas las luces de la casa para espantar a los ladrones. En la Casa Misteriosa pasa lo mismo: desde afuera se ve fantástico, pero es raro ver llegar invitados”.

Nunca hay nadie al que podrías llamar vecino. Alguien que llegue con las bolsas del supermercado, o que salga a pasear al perro. Nunca nadie que venga de correr en la Reserva Ecológica, más cuando Estados Unidos funciona como la arteria que conecta al barrio con Puerto Madero y con la Reserva. Nadie que venga del Mercado de San Telmo —agrega Geddes—. Alguien a quien envidiar. Sí se ven todo el tiempo empleados, gente que se ocupa del mantenimiento, pero nada más. Y así es imposible adivinar si es un hotel boutique, un restaurant, una casa de eventos. Quizás sea todo eso junto”.

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