Buenos Aires, 21/10/2017, edición Nº 1802

La carta de Chiche Gelblung tras sufrir un infarto

Leela acá.

“Es como un tsunami pero de efecto limitado”, redactó el conductor sobre la afección cardíaca que sufrió el sábado pasado a la madrugada y por la que fue operado de urgencia

chiche

Chiche Gelblung redactó una carta en la que da detalles sobre la experiencia que vivió luego de sufrir un infarto. El conductor sintió un fuerte dolor en el pecho el sábado a la madrugada y fue atendido de urgencia en el sanatorio Mater Dei.

Tras ser revisado por los profesionales, recibió rápidamente los primeros auxilios y fue estabilizado. Por su grave cuadro de salud, le realizaron una microcirugía y le colocaron un stent para reestablecer el flujo sanguíneo.Todavía sigue internado en la clínica ubicada en el barrio de Palermo.

“Es como un tsunami pero de efecto limitado. Afecta a uno personalmente, a su familia, a su círculo de amigos y a todos aquellos que sienten por el infartado alguna corriente de afecto o gratitud”, explicó el periodista, en un escrito que fue publicado por el sitio Diario Veloz.

A continuación, la carta completa de Gelblung:

Es como un tsunami pero de efecto limitado. Afecta a uno personalmente, a su familia, a su círculo de amigos y a todos aquellos que sienten por el infartado alguna corriente de afecto o gratitud.

Es doloroso pero se supera y lo que sí molesta es que tanto los que te quieren como los que te cuidan te pasan facturas por todas las “cagadas” que uno ha hecho en su vida. Impiadosamente médicos, hijos, esposa y hermanos te dicen qué boludo tal cosa, cómo hiciste eso que no tendrías que haber hecho, por qué no te retiraste a una montaña como Lanza del Vasto a los 30 años para evitar cualquier tipo de tensión o por qué no te hiciste ermitaño y comiste bichos crudos en vez de choripan, etc, etc, etc.

En esta primera entrega de la serie “Infarto”, solo quiero agradecer a los que me aman y estuvieron sosteniéndome sin parar un segundo. A Cristina, mi mujer que no aflojó nunca, a María, Federico y Maggie, que tampoco aflojaron un segundo, a mi hermana mayor, la Dra. Olga Gelblung y a una multitud de amigos cercanos, lejanos, parientes, no parientes y a una legión anónima que desde mensajes hasta rezos me dieron fuerza a la distancia.

A Nelson Castro, que fue una especie de médico del afecto; al Dr. Sergio Perrone, que transmitió por Whatsapp a mi mujer la operación segundo a segundo; al Dr. De La Fuente, que estuvo pendiente también de la operación y, capítulo aparte, quiero agradecer formalmente a las siguientes personas e instituciones: al Dr. Alejandro Palacios que me operó, al Dr. Jorge Lerman, mi cardiólogo, al Dr. Fernández, a las enfermeras Lorena y Azucena, y a todos aquellos que no paran de rodearme de su profesionalismo y afecto.

Finalmente quiero agradecer al Sanatorio Mater Dei que desde hoy será mi segundo hogar, porque el sábado pasado a las 3:30 me diagnosticaron en pocos minutos y en menos de un hora todo el equipo de hemodinamia estaba operándome con una capacidad de entrega poco común.

De todo y todos lo que me olvido lo repararé en próximas comunicaciones.

Gracias a todos.

Samuel “Chiche” Gelblung

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