Buenos Aires, 11/12/2017, edición Nº 1853

La Cámpora busca impulsar una ley para frenar “trampitas” de los comercios

La iniciativa promovida por Juan Cabandié está orientada a erradicar prácticas que confunden a los argentinos a la hora de comprar los productos en el supermercado. (CABA) Los últimos meses, y en un escenario de ventas más retraídas, las grandes cadenas pusieron en marcha una serie de medidas tendientes a cumplir con el plan Precios Cuidados, no sin antes tratar de inducir a los consumidores a adquirir aquellos productos que...

La iniciativa promovida por Juan Cabandié está orientada a erradicar prácticas que confunden a los argentinos a la hora de comprar los productos en el supermercado.

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(CABA) Los últimos meses, y en un escenario de ventas más retraídas, las grandes cadenas pusieron en marcha una serie de medidas tendientes a cumplir con el plan Precios Cuidados, no sin antes tratar de inducir a los consumidores a adquirir aquellos productos que les conviene vender.

Los analistas en consumo explican que la situación que viven los comercios es bastante más compleja que en otros períodos y, en consecuencia, la facturación se hace más difícil remontar.

Además, la racionalización en el gasto mensual que han venido llevando a cabo los argentinos durante todo el 2014 parece haberse acentuado.

Desde la consultora Kantar Worldpanel destacan que hoy en día los compradores presentan como rasgos esenciales la preferencia por las compras de artículos básicos, la elección de una menor cantidad de categorías y la priorización de la cercanía.

En este contexto de mayor cautela, sus adquisiciones se orientan hacia aquellos productos que concentren dos requisitos que son los más valorados: precio y rendimiento.

El argentino busca abastecerse de forma eficiente“, destacan desde la firma especializada en consumo. Pero, en este camino, los compradores se topan con algunas “trampitas” que las marcas utilizan para inducirlos a la compra de ciertos artículos, en detrimento de otros.

Es por ello que avanza en el Congreso un proyecto de ley para que los grandes establecimientos implementen “reglas más claras” a la hora de presentar los precios de la mercadería que ofrecen.

La propuesta, que busca regular el sistema de exhibición, plantea dos puntos centrales:

• La obligación de los comercios de mostrar claramente el precio total de la mercadería.
• La necesidad de que los supermercados aporten mucha más información de los productos que comercializan.
La iniciativa, impulsada por el diputado camporista Juan Cabandié, ya obtuvo dictamen en la comisión de Comercio. Y resta que sea aprobada en la de Defensa al Consumidor para que llegue al recinto.
“Tiene como objetivo que los consumidores estén mejor informados”, aseguró el legislador al explicar su propuesta que, además, apunta a las condiciones de las ofertas y promociones.

¿Qué propone el proyecto la Ley?

Uno de los puntos en que hace foco el proyecto de ley es el que establece que “los productos ofrecidos al público deben tener la indicación del precio de venta y del precio por unidad de medida“.

Por otro lado, la iniciativa busca minimizar los casos en los que las cadenas de retail ofrecen información que “se presta a confusión“, ya que los valores que cobran por un artículo no son los que aparecen encima de éste, lo cual hace que muchos clientes se sorprendan al llegar a la caja.

Es por eso que el proyecto puntualiza que “los precios deberán exhibirse de manera clara, visible y legible sobre cada artículo, producto o grupo de una misma mercadería que se encuentre expuesto a la vista del público“.

La propuesta no sólo se limita a los supermercados, sino que abarca otra diversidad de establecimientos.
De acuerdo con el texto, “en el rubro de las carnicerías, pescaderías, verdulerías, fruterías, panaderías, fiambrerías y los sectores de elaboración de comidas deberán exhibir mediante carteleras, de forma destacada y legible, los precios por unidad de venta y por kilogramo“.

Promociones en la mira

Otro aspecto que contemplael proyecto tiene que ver con los casos en que los supermercados inducen al público a consumir con avisos publicitarios. El problema es que cuando las personas llegan a las góndolas, ya no quedan más artículos de los que figuran en el anuncio.

Sucede que “algunas categorías de producto funcionan como un factor impulsor y tracción hacia los establecimientos, pero a veces cuando la gente va a buscar esa mercadería ya no hay“, dice Emiliano Schwartz desde la consultora especializada en consumo Tomadato.

Según explica, esto sucede particularmente con aquellos artículos de alta necesidad y que son usados para lanzar las grandes ofertas.Lo que ocurre luego, puntualiza el consultor, es que “ciertas cadenas de retail no los reponen en todo el fin de semana y al haber poco stock se acaban“.

Con la mira puesta en este punto, el proyecto del diputado camporista establece que “se prohíbe hacer anuncios de actividades de promoción de ventas que correspondan a productos que no posean existencia real en el establecimiento comercial“.

Además, la iniciativa toma en consideración a la famosa “letra chica” de avisos y publicidades al detallar que, en el caso de mercadería en oferta, se “deberá especificar la vigencia y las reglas aplicables a las mismas de manera clara, visible y legible“.

Las “trampitas” de las marcas

Para reforzar las ventas en un escenario de caída del consumo, las marcas y supermercados han venido desarrollando en estos meses diferentes estrategias que los expertos detallan. Algunas de ellas son:

1. “Inflar” los paquetes
Esto se observa principalmente en el caso de las firmas que comercializan snacks y galletitas.
Se advierte que “llenan las bolsas con aire para que parezca que tienen más contenido“, puntualiza Schwartz.

2. Utilizar carteles confusos
En algunas situaciones, los supermercados colocan una etiqueta en la que figuran dos precios: uno de ellos es el de lista, y otro -más bajo- al cual se accede si se cuenta con la tarjeta de fidelización de la cadena.
Esto genera confusión. Y son muchos los clientes que se quejan porque llegan a la caja convencidos de que el importe a abonar es el menor, y allí se enteran de que les corresponde pagar el mayor.

3. Presentar nuevos envases
La salida al mercado de envases innovadores hace que, a los ojos de los compradores, se disimule el hecho de que se trata de un producto conocido que aumentó de precio.

Muchas veces se recurre a hacerle una pequeña modificación en el packaging, en el contenido neto o en los ingredientes.

Si bien ese cambio no se convalida con el sobreprecio, se lo utiliza como para justificar ante el Gobierno que es distinto al standard.

4. Apostar por los packs pequeños
En otros tiempos, el mayor poder de compra permitía combatir la inflación mediante la adquisición de envases “XXL” (bajo el concepto de que este tipo de productos “rendía más“).
Ahora vienen ganando espacio en las góndolas los paquetes mini.

Con estas propuestas, las marcas consiguen que los argentinos paguen un importe similar por un contenido más reducido pero, su vez, que tengan la percepción de que están abonando menos.

En esta línea, Pedro Faedo, desde el Instituto Argentino del Envase destaca que “al comprar, la gente se fija más en cuánto sale que en cuánto hay“.

La búsqueda del “tesoro”
Uno de los puntos que destacan los expertos en consumo es que las restricciones presupuestarias han incrementado la demanda de muchos de los productos que forman parte del programa Precios Cuidados. Sin embargo, es habitual que en varias categorías estos brillen por su ausencia en las góndolas. Hacerse de estos artículos resulta casi una “misión imposible”.

En este sentido, Schwartz hace referencia a una clara “falta de stock” en las cadenas de retail y atribuye este hecho en parte a la especulación de las empresas y otro tanto a “problemas de logística“. Sucede que, si bien el oficialismo impulsa la oferta de estos productos a precios más bajos, desde las empresas no siempre existe interés en colocarlos.

A las compañías, por lo general, no les conviene venderlos“, dice Schwartz. Por este motivo, en ciertas categorías es frecuente que existan problemas de abastecimiento. Agrega que esto se hace aun más notorio en los formatos express, ya que “las superficies más pequeñas tienen depósitos más chicos y allí se repone aún menos“.

Según lo explica el experto en consumo, “ocurre con frecuencia que los fabricantes no entregan estos productos y se generan complicaciones en la distribución“.Muchas de estas situaciones, que luego se plasman en quejas y denuncias de los consumidores son las que ahora el oficialismo quiere minimizar. Como señala un empresario supermercadista off the récord, “no ayudarán a combatir la inflación, pero se van a ganar la simpatía de la gente“.

Fuente: IProfessional

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