Buenos Aires, 22/09/2017, edición Nº 1773

La caliente producción de Belén Pouchan, la contorsionista de ShowMatch

La bailarina que se hizo famosa por su destreza física protagonizó una sesión muy sensual y habló de sus comienzos en la danza, el reconocimiento en la calle y qué sueña para su carrera.

(CABA) Todavía no había tomado forma el Bailando por un sueño cuando Belén Pouchan (25) iniciaba sus estudios de gimnasia rítmica en el Club Ciudad de Buenos Aires. Habrá que ver si alguna vez se le cruzó por la cabeza a esa niña de apenas 12 años que un día Marcelo Tinelli (57) fijaría sus ojos en ella y la tocaría con su varita mágica para hacerla pasar de ser una más entre su staff de bailarinas a convertirse en una de las protagonistas del programa más visto de la televisión argentina.

“Es increíble lo que hace Marcelo, jamás me imaginé esto, fue muy inesperado”, expresó la bailarina, para luego agregar que la primera vez que el conductor le pidió que hiciera una demostración en el piso de ShowMatchfue un éxtasis“. “Yo estaba como en mi mundo, fue tan inesperado que no tuve tiempo ni de ponerme nerviosa. Después, cuando vi el video, dije ¿qué pasó con esta chica? (risas), pero estuvo bueno”, recordó Belén, quien a partir de entonces ya se lleva “algo preparado” para cada gala.

Era muy flexible ya desde chiquita, pero como que no tenía mucha conciencia de mi cuerpo. Hice gimnasia rítmica, estuve en la Selección Nacional, y después empecé con Flavio y ahí empecé a ver gente que se dedicaba a cosas que estaban muy relacionadas como el contorsionismo y la parada de manos, me copó y ahí empecé a practicar sola”, comentó sobre sus comienzos en ese arte que cautivó al público y, claro está, al propio Tinelli. “Es algo como de familia, somos siete hermanos y todos bastante flexibles, sé que mi mamá tenía flexibilidad cuando era chica, es genético”, agregó.

“Yo estaba en un círculo muy cerrado que era de gimnasia rítmica, y cuando entré en el circo conocí toda esta gente y empecé a ver videos del Cirque Du Soleil y a conocer otras disciplinas que no conocía. Y ahí, con la base que yo tenía de la gimnasia, más la predisposición genética, empecé a incursionar en estas disciplinas nuevas y como que las fui logrando con la disciplina y el entrenamiento”, comentó.

“Hoy en día no estoy haciendo una rutina diaria. Sí hago rutinas de abdominales y cosas como más para el cuerpo, pero estuve como diez años entrenando 8 horas por día, así que hoy lo puedo hacer de una forma bastante natural, sin tener que entrenar todos los días eso”, reconoció sobre el entrenamiento que requiere el contorsionismo.

Si bien lo que estuve mostrando no es una disciplina en concreto, ya que es una mezcla de varias, atrás de todo eso sí hay mucho entrenamiento, se requiere mucha disciplina y continuidad. Igualmente, cualquiera que quiera implementarlo de chiquito y tomárselo con responsabilidad, puede hacerlo”, concluyó al respecto.

Como no podía ser de otra manera, la fama tomó por asalto a Pouchan, quien, pese a haber protagonizado varios espectáculos de la mano de Flavio Mendoza, recién ahora pudo palpar de cerca el reconocimiento público. “Es muy raro lo que me está pasando, se dan vuelta y dicen ahí está la contorsionista, o no me lo dicen pero me doy cuenta que están hablando de mí”, explicó quien, más allá del afecto de la gente, tiene a sus principales fans dentro del seno familiar. “Son más cholulos que nadie, el grupo de mi familia está explotado todo el día, mandan la notas que salí, de lo que subió cualquier persona, cualquier mínima cosa que diga Belén Pouchan ellos lo van a subir ahí, me re bancan, son unos genios”, los halagó.

Al que le costó un poco más acostumbrarse a su fama repentina fue a su novio. “Al principio le costó porque uno de los primeros días fue cuando apareció mi ex, y él, como se acuesta muy temprano, se despertó con un mensaje de una chica que decía ‘mirá lo que está haciendo tu novia con el ex en la tele’. ¡Imaginate lo que me costó explicarle!, hasta que entró en la dinámica y lo entendió. Igual, como soy yo, creo que se tiene que quedar tranquilo”, explicó.

“Por suerte, como hablamos un montón y nos contamos todo, él ya sabía lo de Agustín (el bailarín con el que salió tiempo atrás) y lo del beso con Fede (Bal), así que no tuvo problema. Me quería matar que lo dijeron al aire, pero tampoco había hecho nada malo, en ese momento estaba soltera y no tenía por qué mentir”, reflexionó.

En pareja hace dos años con Martín Sofer, todavía no convive con su novio ni tiene planes de casamiento, aunque sí tiene la certeza que es el hombre para compartir el resto de su vida. “Desde que lo conocí supe que era él, que era la persona con la que quería estar, es como que ya sabía que iba a ser alguien así”, confesó Belén, quien además de perfeccionarse con clases de teatro, canto y batería, también practica la meditación.

“Sé que cuando soy positiva me va mejor y la meditación me ayudó un montón a cambiar muchas cosas en mi vida, a confiar más en mí, estar más tranquila, a ver las cosas con mayor claridad y a saber lo que quiero, y éste fue uno de los casos. En una meditación como que yo tenía claro con quién quería estar y no sé si lo vi a él, pero como que sí tuve claro que era una persona muy parecida”, se sinceró.

Como era de esperar, su figura y sus dotes no pasaron desapercibidas para la platea masculina. Sin embargo, ella se lo toma con calma. “Acá salís a la calle y los hombres te dicen cualquier cosa. Y encima, si estás en la tele es como que los chicos se vuelven locos, se piensan cualquier cosa, te escriben por Instagram”, analizó la escultural rubia, cuyas dotes acrobáticas disparan los “ratones” de quienes la siguen a través de la pantalla chica.

“Siempre me preguntan eso, yo creo que la gente se lo imagina, pero bueno, que quede en la imaginación, que le pregunten a mi novio de última”, afirmó entre risas respecto a si la gente pensaba que su talento se potenciaba a la hora de la intimidad. “Creo que es todo parte de una balanza, es tan importante eso como cualquier otra cosa que hace a la vida de pareja”, subrayó a la hora de responder sobre qué importancia le daba ella al sexo en su vida.

Convocada para la Salsa de a tres junto a El Polaco, dijo que el cantante “es un divino” y que “tiene buena vibra”. Y, si bien disfruta el presente, se ilusiona con la posibilidad de formar parte del certamen el próximo año, o por qué no, este mismo, habida cuenta de los cambios que suelen darse en el ciclo. “Me encantaría, pero creo que lo que tenga que ser para mí va a ser, si las cosas se dan buenísimo y sino vendrá algo mejor, como que trato de laburar eso y no exigir nada”, subrayó, al tiempo que reconoció que en un futuro también le gustaría incursionar en la parte actoral, ya sea en una serie o en una tira de ficción.

Por lo pronto, disfruta de este presente que la tiene en el candelero gracias al ojo clínico de Marcelo, pero también, y por sobre todas las cosas, gracias a su talento y a su constancia para llegar a este lugar con el que seguramente ni soñaba cuando transitaba los pasillos y los vestuarios del Club Ciudad de Buenos Aires. NR


Fuente consultada: infobae

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