Buenos Aires, 22/11/2017, edición Nº 1834

Kodama presenta la muestra de McCall y Kuball en el Faena

Con la presencia de María Kodama se presentó la megamuestra lumínica “El Aleph” en el Faena Art Center (FAC), cuatro esculturas del británico Anthony McCall y una instalación del alemán Mischa Kuball que “intenta traer una parte del increíble universo” que Jorge Luis Borges descubrió en el cuento homónimo con que fascinó al mundo. (CABA) Completamente tapiado, por las ventanas no entra un rayo de luz, el FAC celebrará su...

Con la presencia de María Kodama se presentó la megamuestra lumínica “El Aleph” en el Faena Art Center (FAC), cuatro esculturas del británico Anthony McCall y una instalación del alemán Mischa Kuball que “intenta traer una parte del increíble universo” que Jorge Luis Borges descubrió en el cuento homónimo con que fascinó al mundo.

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(CABA) Completamente tapiado, por las ventanas no entra un rayo de luz, el FAC celebrará su segundo año de vida el sábado próximo, desde las 19, con “El Aleph”, cuando abra sus puertas al público por la entrada de Azucena Villaflor; el acostumbrado ingreso por Aimé Painé también fue bloqueado con grandes paneles de black out que incrementan el impacto visual de las esculturas lumínicas de McCall y la intervención de Kuball.

Los festejos por los dos años del FAC, que se realizará el próximo sábado incluyen -además de la muestra que podrá visitarse hasta el 28 de octubre próximo- la inauguración de “Alambrado público”, obra del binomio cubano Los Carpinteros, que junto a los murales de Pablo Siquier suman a las iniciativas de carácter público promovidas por el FAC.

“Esta obra -que llega por primera vez al país curada por el alemán Alfons Hug- intenta acercarnos de manera mágica al universo maravilloso que vislumbró Borges”, dijo su viuda, ladeada por el curador, los artistas y Ximena Caminos, directora del centro artístico de Puerto Madero, que con esta muestra celebra su segundo aniversario.

“Lo que me intrigó fue cómo es posible que en un rayo de luz cupiera todo el universo en su geografía y acontecimientos. Me interesa el justo cruce entre arte y literatura porque creo que el arte contemporáneo muchas veces se explica mejor desde lo literario, la historia no ayuda a comprender los fenómenos actuales”, señal´p Hug.

Mediante instalaciones lumínicas diseñadas especialmente para esta muestra, McCall y Kuball -1959, Dusseldorf- transforman el espacio “siguiendo siempre el laberinto de circularidad borgiana, en un recorrido de luces y sombras que despojan al espectador de las nociones de tiempo y espacio”, añadió.

“Diré poco: la instalación consiste en cuatro conos de luz proyectados de arriba hacia abajo (cubren los 10 metros de altura de la Sala Molinos). Cuando entrás a las piezas descubrís que no es lo mismo verlas por fuera o desde adentro, tienen movimiento y están mutando levemente”, se presentó el artista británico.

“Para mí estas obras están en algún lugar entre la escultura, el cine y el dibujo”, resumió McCall, autor de las performances de fuego y “solid light filmes” (películas de luz sólida) que marcaron las vanguardias londinenses y neoyorquinas de los 60 y 70.

En un silencio impecable, solo perturbado por los pasos de los visitante y comentarios susurrados, los enormes conos son lo único que se ve apenas entrar a la inmensa sala, mutando levemente en su superficie -efecto de un humo constante que se proyecta en los ases de luz- mientras líneas luminosas trazan muy lentamente recorridos diversos por el suelo.

En la planta baja, Kuball suma facetas a este aleph: “Mi trabajo es muy simple, al entrar verán tres bolas de disco dando vueltas, lo que falta es el sonido de la música que más les gustaría escuchar por eso me concentré en la excitación de las luces”, dijo de la instalación en la sala Catedral, que los visitantes podrán recorrer a su ritmo, auriculares puestos, o siguiendo las luces.

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