Buenos Aires, 19/11/2017, edición Nº 1831

Jallalla: el nuevo centro comercial y cultural de Boedo

En la avenida La Plata al 2000, donde operó una fábrica de alambres y mallas metálicas, se construirá, utilizando la estructura del inmueble, un nuevo centro comercial y cultural (CABA) Buenos Aires es una ciudad donde la oferta se amplifica y en la que pueden generarse distintos proyectos para tentar a una demanda que siempre está en la búsqueda de novedades. Entre las recientes es la construcción de un nuevo...

En la avenida La Plata al 2000, donde operó una fábrica de alambres y mallas metálicas, se construirá, utilizando la estructura del inmueble, un nuevo centro comercial y cultural

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(CABA) Buenos Aires es una ciudad donde la oferta se amplifica y en la que pueden generarse distintos proyectos para tentar a una demanda que siempre está en la búsqueda de novedades.

Entre las recientes es la construcción de un nuevo centro comercial y cultural que se instalará en un inmueble sometido a un proceso de refuncionalización y en el que operó una fábrica de alambres.

Se trata de Jallalla, una palabra de origen quechua aimara, sinónimo de ¡Viva! Y funcionará en la avenida La Plata al 2000, entre Zañartu y Zelarrayan, en el barrio de Boedo.

El inmueble será un establecimiento mayorista-minorista de 22.000 metros cuadrados cubiertos, distribuido en cuatro plantas, con 400 locales, estacionamiento y patio de comidas.

Acerca de cómo se reunirán los fondos para la obra se refirió Luis Rico Alcázar, presidente de Jallalla SA, la firma desarrolladora: “El plan de negocios elaborado por nuestra compañía define el camino y los pasos que deberá cumplir el administrador del emprendimiento, que en nuestro caso es el denominado Fideicomiso Desarrollos Inclusivos I. Por tal razón se dividió la ejecución del complejo en cuatro etapas recaudatorias y estamos transitando la primera, la que, una vez concluida, permitirá disponer de los fondos para dar inicio de las obras, lo que estimamos será en julio próximo“.

La inauguración del proyecto se estima para julio de 2015, y demandará una inversión cercana a los 20 millones de dólares

La iniciativa de este desarrollo, según Rico Alcázar, es que “coincidimos en el momento y lugar adecuado, microemprendedores, comerciantes, fabricantes, profesionales de la educación y la salud, escribanos, abogados, contadores, arquitectos, agrimensores, artistas de todas las artes, hombres y mujeres solidarios. Algunos aportaron su saber y experiencia, otros sus ideas, otros su tiempo, su entusiasmo, pero todos con la plena convicción que el ejercicio de la responsabilidad no se delega, que juntos somos capaces de contribuir a construir una sociedad más justa y solidaria, donde todos cuidemos de todos; estos parámetros nos hicieron encontrar y unir en Jallalla una herramienta económicamente autosustentable y trabajamos para que su modelo sea replicado en otras latitudes“.

Existen diferencias con los planteos de otros shoppings, donde los inversores o las empresas que los encabezan trazan el negocio de otra manera. “Las diferencias con respecto a los centros comerciales tradicionales radican en que el Centro Comercial y Cultural Jallalla tendrá las puertas abiertas al ingreso de todos los comerciantes e industriales que deseen participar. Los interesados podrán, de manera muy sencilla, acceder a créditos de hasta 6 años y resultar adjudicatarios, en carácter de propietarios de los locales elegidos”. Los fondos aportados por el interesado al fondo fiduciario atenderán estrictamente los costos de la obra y los gastos generales, siendo que el remanente del fondo, una vez concluidas las obras e inaugurado el centro, será reintegrado al conjunto de los fiduciantes a través de la constitución de un fondo de reserva, y su objeto, destino y uso será decidido por la Asamblea de Copropietarios, la que designará en su primera asamblea al Administrador del Consorcio, hecho que no registra antecedentes en emprendimientos de estas dimensiones. “A su vez, se ejecutará un programa de extensión cultural dirigido al barrio generando propuestas para la comunidad, dentro y fuera del edificio“, agregó.

La constructora surgirá del concurso de precios a convocar y su designación será decisión de la Asamblea de Fiduciantes. El diseño del anteproyecto pertenece al estudio Bembo-Karmel y la vez cuentan con el asesoramiento puntual del estudio del arquitecto Daniel Luries en todo lo referido a salidas de emergencia, acceso para discapacitados y evacuaciones masivas.

Los locales de la planta baja, destinados a la venta al público, serán con probador y desde 64 m2 hasta 250 m2, aproximadamente, pudiendo integrar dos o más superficies. Los del primero y segundo piso, para la venta mayorista-minorista, sin probador, tienen medidas diversas, desde los 8 m2, en adelante.

En el tercer piso estará el espacio cultural en 3000 m2, y en los subsuelos funcionarán los estacionamientos. “En todas las plantas la obra se realizará en el marco de un moderno diseño arquitectónico, que privilegia el cuidado del medio ambiente, el uso racional de la energía y el adecuado tratamiento de los deshechos reciclables y la basura“, destacó Rico Alcázar.

Los locales se construirán para su venta, no para ser rentados. No obstante el propietario tendrá la libertad de hacerlo fijando sus condiciones. El valor de venta por m2 parte desde 45.000 pesos.

Sobre los rubros que se desenvolverán, estarán todos los que habitualmente se encuentran en las grandes tiendas. “Además, habrá espacios de esparcimiento e interés general, como un sector histórico involucrando la historia del edificio y del barrio, museo, biblioteca, plaza de uegos, patio de comidas, plazas secas, una pajarera y un observatorio astronómico“, comentó Rico Alcázar. Las actividades culturales se desarrollarán diariamente tanto en el centro comercial, como en los auditorios y todos los ámbitos del centro cultural. “En la planta baja tendremos un bar temático con un anfiteatro. El espacio cultural producirá en sus talleres contenidos multimedia con fines publicitarios y una radio comunitaria“, concluyó.

El inmueble donde funcionará el futuro centro comercial y cultural Jallalla perteneció a un establecimiento industrial en el que se desenvolvió una fábrica de alambres y mallas metálicas nacida en la década del 40, en plena época de industrialización del país, que fue víctima de la importación indiscriminada de la década del 70, que produjo el cierre de muchas industrias. En su época de esplendor llegó a contar con 500 obreros. Esta historia será evocada en pequeños recordatorios en los muros del edificio que se aggiornará a partir de julio próximo.

En cuanto a la obra, se mantendrá en pie la totalidad del edificio, que será intervenido a los efectos de la adecuación de su nuevo uso y diseño.

La apuesta no culmina aquí, ya que los desarrolladores emprenderán Jallalla 2, en la localidad de Garín, partido de Escobar. Un grupo de empresarios propietarios del predio aportarán el lote al futuro fideicomiso llamado Desarrollos Inclusivos II.

Fuente consultada: La Nación

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