Buenos Aires, 17/11/2017, edición Nº 1829

Itatí tiene un año y necesita medio millón de dólares para operarse por una extraña enfermedad

La nena nació con los órganos de la panza fuera de lugar. Su familia junta fondos para operarla en los Estados Unidos.

(CABA) Cuando Itatí Sicardi aún estaba en la panza de su mamá, los médicos aconsejaban a sus padres no tenerla. Decían que no iba a sobrevivir. La deformación en sus órganos era muy extrema y aseguraban que su existencia era casi imposible. Pero, a pesar de todos los pronósticos en contra, Itatí sobrevivió al parto y hoy lucha por su vida, la cual depende de dos operaciones especiales que sólo se realizan en Estados Unidos.

La pequeña tiene hoy un año y diez meses. Luego de pasar más de un año internada por una onfalocele gigante, un defecto en la pared abdominal por el cual tiene descubiertos los órganos de la panza; la nena ya se encuentra en su casa con sus padres.

Ahora la familia Sicardi necesita juntar US$ 550.000 para que Itatí pueda ser operada en los Estados Unidos. Para ellos, Matías Sicardi y su mujer Inés lanzaron este año una campaña en las redes social con ese fín.

“Gracias a Dios los médicos del Hospital Austral pudieron salvarla cuando nació, que fue un momento muy crítico, y la dejaron preparada para la operación del cierre del onfalocele para que ella pueda tener una mejor calidad de vida”, explicó Matías.

“Esta operación no se realiza en Argentina por una falta de experiencia, son casos muy raros”, contó Sicardi, que trabaja como gestor cultural.

“Tenemos fecha con un hospital de Boston para las dos operaciones que necesita y el tratamiento post operatorio para el primero de abril de 2018, pero eso depende de que logremos juntar el medio millón de dólares que necesitamos”.

A raíz de un defecto en la pared abdominal, Itatí nació con su estómago, intestinos, hígado y bazo fuera de su cuerpo, recubiertos por una membrana muy delicada. Esta patología se llama onfalocele y generalmente se opera al momento del parto, pero el caso de Itatí es extremadamente crítico e impidió hacerlo.

La gravedad de esta situación provocó otros trastornos que complejizan su cuadro, como un severo subdesarrollo pulmonar, que obliga a que esté conectada a un respirador. También generó una deformación de su columna vertebral.

Después de un año de internación en el Hospital Austral, Itatí tiene internación domiciliaria. Un equipo médico interdisciplinario sigue paso a paso su evolución.

El Hospital de niños de Boston es el único centro médico que ofrece a Itatí un tratamiento definitivo, que consiste en dos operaciones. “El caso de Itatí es tan raro que en ese hospital solo tienen dos casos por año”, dijo a Clarín Matías.

A pesar de todas las complicaciones, Itatí tiene la vida de un nene normal. Juega, se ríe, le gusta que le cuenten historia. Aprende cosas nuevas. Su mamá, que es docente, está todo el día con ella y la estimula todo el tiempo. A ella la ayuda una enfermera que está con la nena todo tiempo.

Ella quiere jugar todo el tiempo. Camina por todos lados y tratamos de acompañarla para que no se de cuenta que tiene el respirador conectado. Gracias a Dios ahora hay ratitos que puede estar sin el respirador”, dijo Inés.

Los papás de Inés tiene fe que con las operaciones la pequeña va lograr superar su situación actual. “Si tiene éxito va poder ser una nena completamente independiente, sin estar conectada a un respirador”, dijo Matías, quien agradeció el apoyo que recibieron en estos últimos meses de familiares, amigos y gente que quiere colaborar con su causa. “Ellos nos dan fuerza para seguir hasta el final. También nos da fuera Itatí que busca con una integridad increíble tener una vida mejor”.

¿Cómo colaborar? En www.juntosxItati.com se detallan las opciones (depósito, transferencia, tarjeta en dólares o pesos, Mercado Pago). NR

Fuente consultada: Clarín

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