Buenos Aires, 22/08/2017, edición Nº 2081

Italianos contra el traslado de la estatua de Colón

Unas 300 personas se reunieron en Buenos Aires a metros de la Casa Rosada, sede del gobierno nacional, para abrazar una gigantesca estatua de Cristóbal Colón que desde hace décadas mira hacia el Río de la Plata -por donde llegaron millones de inmigrantes italianos durante los siglos XIX y XX- pero ahora corre el riesgo de ser trasladada. (Ciudad de Buenos Aires) El objetivo del Gobierno nacional es enviar la...

Unas 300 personas se reunieron en Buenos Aires a metros de la Casa Rosada, sede del gobierno nacional, para abrazar una gigantesca estatua de Cristóbal Colón que desde hace décadas mira hacia el Río de la Plata -por donde llegaron millones de inmigrantes italianos durante los siglos XIX y XX- pero ahora corre el riesgo de ser trasladada.

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(Ciudad de Buenos Aires) El objetivo del Gobierno nacional es enviar la estatua de Colón a la ciudad balnearia de Mar del Plata.

El proyecto, sin embargo, chocó de inmediato con la oposición de la colectividad italiana y organizaciones que luchan por conservar el patrimonio arquitectónico de la ciudad.

“Es una cachetada, una vergüenza, estamos indignados”, dijeron a ANSA al unísono Domenico Clemente, oriundo de Puglia, y la siciliana Maria Cristina Burruto. También los manifestantes de origen calabrés se expresaron en ese sentido.

Algunos de los presentes llevaban cartelones con leyendas como “Colón no se mueve”, mientras daba color a la “Marcha del Abrazo” una gigantesca bandera italiana colgada del cerco de la Plaza.

El diario Clarín reseñó hoy la protesta, citando la amargura de Augusto Vettore, cuya familia es oriunda del Véneto: “Mi padre llegó aquí en 1953, hay que defender el monumento”.

Otro diario porteño, La Nación, recordó para que ser ejecutiva la decisión debe ser aprobada por el jefe de Gobierno, Mauricio Macri, opositor al gobierno nacional de Cristina Fernández de Kirchner.

“Quién sabe si la presidenta lo volverá a pensar”, se preguntaban los manifestantes, tal vez confiando en que la estatua se quede en Buenos Aires, aunque sea en otro lugar.

En lugar del monumento, construido con 623 toneladas de mármol de Carrara, el gobierno tiene intención de colocar otra estatua en homenaje a Juana Azurduy, mujer símbolo de la independencia de Bolivia. Y la Plaza Colón pasará a llamarse “de los pueblos originarios”.

“En la Argentina hay casi tres millones de kilómetros cuadrados, donde la heroica general podría ser insertada, y en Buenos Aires sin duda no faltan espacios públicos”, comentó en un diario el escritor Mempo Giardinelli.

“Pero lo que molesta -concluyó- es esta manía argentina de cambiar no solo las estatuas sino también los nombres de las calles. Como si la historia se pudiera cambiar, o imponer, sobre la base de lo que piensan los gobiernos”.

Mientras tanto, los manifestantes confían en que la estatua se quede en su lugar a través de los recursos de amparo ante la justicia presentados por la ONG Basta de Demoler y un grupo de abogados ítaloargentinos.

Agencia Ansa Latina / parabuenosaires.com

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