Buenos Aires, 24/09/2017, edición Nº 1775

Investigan a dos policías por fraguar pruebas de un tiroteo en Villa Luro

El tiroteo había ocurrido el 17 del mes pasado en el cruce de las calles Homero y Ramón L. Falcón. (CABA) La versión oficial explicaba que el tiroteo y persecución se había iniciado cuando, en el barrio de Villa Luro, los ocupantes de un automóvil no se detuvieron ante la voz de alto de personal de la comisaría 40a. Pero, en forma accidental, la Justicia descubrió que lo escrito en...

El tiroteo había ocurrido el 17 del mes pasado en el cruce de las calles Homero y Ramón L. Falcón.

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(CABA) La versión oficial explicaba que el tiroteo y persecución se había iniciado cuando, en el barrio de Villa Luro, los ocupantes de un automóvil no se detuvieron ante la voz de alto de personal de la comisaría 40a. Pero, en forma accidental, la Justicia descubrió que lo escrito en el sumario policial podría no ser cierto.

Las imágenes grabadas por las cámaras de seguridad dejarían al descubierto cómo integrantes de la Policía Federallimpian” la escena de los hechos para no dejar rastros de un presunto caso de abuso de armas de fuego que habrían protagonizado. Así lo sospechan los primeros investigadores que tuvieron a su cargo la causa judicial, informaron fuentes del caso.

El hecho en un primer momento fue investigado por el fiscal federal Federico Delgado y el juez federal Luis Rodríguez, pero ahora quedó en manos de un juzgado de instrucción. Todo comenzó a las 4.13 del 17 del mes pasado, en Ramón L. Falcón y Homero, en Villa Luro, debajo de la autopista Perito Moreno, cuando un patrullero de la comisaría 40a. detuvo su marcha y los dos policías bajaron del móvil para conversar con una prostituta.

Según el video, grabado por una cámara del gobierno de la ciudad de Buenos Aires y que aportó la Policía Federal, durante la charla, la prostituta puso sus pertenencias sobre la parte superior del baúl del patrullero. Después, en el momento que sacaba algo de su entrepierna, que podría ser un teléfono celular, pasó por el lugar un VW Suran a marcha lenta.

Las imágenes muestran cómo el uniformado, que hablaba con la prostituta (su compañero se había retirado unos metros) les dispara a los ocupantes del VW Suran. Como el policía está de espaldas a la cámara, no se puede determinar si le dio la voz de alto.

Ahora bien, a partir de la compulsa del material audiovisual acompañado en la causa se advierte una discordancia entre aquel relato [del sumario policial] y lo que allí se observa, motivo por el cual corresponde adoptar una serie de medidas urgentes a fin de esclarecer las circunstancias en las que ocurrieron los hechos“, sostuvo el fiscal Delgado en un dictamen firmado el 19 de junio del mes pasado.

Según la versión policial, después de una persecución, los uniformados lograron detener el automóvil de “los sospechosos” y secuestraron un revólver calibre 38, según informaron fuentes judiciales.

A las 4.25 de ese 17 de junio, un patrullero que circulaba marcha atrás se detuvo donde estaba la prostituta. No se trata del móvil que había protagonizado los hechos. Un uniformado se baja del vehículo y recibe algo de manos de la mujer, que no se inmutó por los disparos ocurridos diez minutos antes. Según las imágenes, con un teléfono celular o handie, el policía hace una serie de consultas.

Después, sube al móvil a la prostituta y, cuando llega otro patrullero, se retira del lugar. El policía recién llegado se baja del vehículo y con una linterna ilumina el asfalto y con la mano derecha comienza a levantar de la calle lo que encuentra y luego se retira. Los investigadores sospechan que lo que levantó, sin preservar la escena de los hechos, eran los casquillos que quedaron después de los disparos.

A las 4.37 con 18 segundos entra en escena otro uniformado a pie que, también con una linterna, ilumina el asfalto. Pasan los minutos y se suma a la búsqueda otro policía, La filmación termina a las 5.

En su dictamen del 19 de junio pasado, el fiscal federal Delgado solicitó el secuestro del patrullero patente MZU 120 (el que se detuvo por primera vez en el lugar que estaba la prostituta), la radio del móvil y los teléfonos celulares de los policías Carlos Pereyra y Gastón Aldunate, quienes ocupaban el vehículo.

Delgado también pidió el secuestro de las armas de Aldunate y Pereyra y que sean indagados ante la presunción de que hayan cometido algún delito durante el citado procedimiento policial. Antes de declararse incompetente, la justicia federal dispuso la intervención en el caso de la División Asuntos Internos de la Policía Federal.

Fuente: La Nación

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