Buenos Aires, 26/07/2017

Inauguran un paseo de estatuas en reparación en Palermo

Funciona desde hoy en el Parque Tres de Febrero. Se podrá ver cómo artesanos arreglan las estatuas que fueron retiradas de la vía pública.

(CABA) La restauración de las estatuas y esculturas porteñas ya no es un trabajo de puertas adentro. Los amantes del arte, o simplemente los curiosos, pueden ver los detalles de la reparación artesanal de piezas que se realiza en el Patio de las Esculturas del Parque Tres de Febrero que hoy abrió las puertas al público. Entre otras, son sometidas a arreglos Diana Cazadora, El Ciervo de la plaza Seeber y El Segador.

Se trata de un sendero acondicionado dentro del espacio que ocupa el área de Monumentos y Obras de Arte (MOA) del gobierno porteño, en el que se puede observar la minuciosa tarea que desarrolla un equipo de 15 restauradores que siempre trabajó en la aledaña casona que fue propiedad de Juan Manuel de Rosas.

Hasta allí llegan las obras escultóricas vandalizadas y que no pueden ser reparadas en el sitio donde están emplazadas. En la ciudad hay unas 2500 piezas entre monumentos, esculturas, bustos, placas y mástiles. Actualmente en el MOA se reparan unas 30, que estarán en exhibición transitoria hasta ser colocadas nuevamente en su lugar. “A algunas se les buscará un mejor destino para garantizar su preservación, como a Leandro y Hero, la escultura conocida como El Beso”, dijo a La Nación Jorge Grimaz, coordinador operativo de MOA.

El Beso estaba colocada en los bosques de Palermo y era foco constante de los ataques. Su nuevo destino podría estar en El Rosedal, protegido por las rejas. Distinto sería el futuro de El Segador que, tras la reparación de los brazos, el mango y la azada podría regresar a la plaza Rubén Darío.

El Patio de las Esculturas funciona en la plaza Sicilia, entre las avenidas del Libertador y Figueroa Alcorta, con entrada por Berro 3880. A los espacios cerrados donde trabajaban los restauradores se les sumó este circuito en el que se muestran algunas de las obras vandalizadas y en arreglo. “Acá había un funcionamiento muy diferente, de taller en producción. Se acondicionó para darle un espacio a la gente y que pueda estar en contacto con los restauradores. Este lugar de tránsito para las estatuas y esculturas se podrá visitar”, explicó el gerente de Planificación y Proyectos de la Dirección de Espacios Verdes, Claudio Echevarría.

El paseo estará en un principio abierto al público entre las 10 y las 13, de lunes a viernes. Se evalúa la posibilidad de que, en 2017, se sumen otros horarios y hasta se incluyan visitas guiadas. En el sendero se pueden ver los daños en dos Diana Cazadora, a las que faltan dedos y partes de las patas del cervatillo; también hay cuatro piezas del Monumento a España de la Costanera Sur, sin brazos ni pies; al fondo se ve El Ciervo de la plaza Seeber, al que le están agregando la cornamenta.

“Las partes faltantes se las roban por el valor de reventa del bronce. Las formas de dañar a las esculturas fue cambiando y aumentó el vandalismo con aerosol, por ejemplo”, admitió Grimaz. “En las épocas de mayor crisis, aumentan los robos. El peor momento fue entre 2009 y 2010; se robaron muchos bustos y placas”, recordó quien trabaja en el MOA desde hace 32 años.

Las denuncias por esculturas rotas o vandalizadas llegan por diferentes vías: reclamo de vecinos, expedientes abiertos por el Ministerio de Ambiente y Espacio Público o alertas de organizaciones que defienden el patrimonio. El primer paso es el relevamiento del daño en el lugar para luego continuar con el proceso. Si la pieza debe trasladarse al MOA, allí se realiza la documentación, el modelado, el moldeado, la reproducción y la instalación.

“Contamos con un archivo para tener información de cómo era la pieza faltante. Luego, en función del clima, se elige el material para modelar, que puede ser plastilina. La mayor cantidad de arreglos se hacen con poliéster, porque los costos de fundir bronce son muy caros”, indicó Martín Santos, uno de los restauradores del MOA.

En los talleres pueden verse varias réplicas de Rómulo y Remo ya listas para instalar en La Loba de parque Lezama en el caso que se necesiten. Esas piezas, como los eslabones del monumento a Garibaldi en plaza Italia, son blanco habitual de los ataques y por eso hay stock disponible en el MOA, que también podrán observar los visitantes. El proyecto comenzó a gestarse en 2012 con una idea que luego fue tomando forma. Concretarlo demandó una inversión de$ 7 millones. NR


Fuente: La Nación

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