Buenos Aires, 20/09/2017, edición Nº 1771

Imprudencia al volante: la infracción por manejar usando el celular ya es la cuarta más frecuente en la Ciudad

Los datos surgen de informes de la Dirección General de Infracciones y de la Subsecretaría de Transporte. El año pasado se labraron 196 multas por día, un 15% más que en 2015.

(CABA) Leía mensajes de WhatsApp en su celular cuando chocó tres autos estacionados y después volcó. Ocurrió ayer mientras avanzaba en su Renault Twingo azul por Bulnes, a metros de llegar a la avenida Santa Fe, en Palermo. Al volante iba un joven de 25, que sufrió heridas leves y fue trasladado al Hospital Fernández. Los expertos lo alertan desde hace años: el riesgo de chocar y sufrir lesiones se incrementa cuatro veces cuando se envían mensajes o se mantiene una charla por celular mientras se conduce. Pero al automovilista porteño parece no preocuparle: la multa a la infracción por usar el celular al volante es la cuarta más frecuente en la Ciudad y en 2016 creció la cantidad de actas asociadas a esta falta.

Los datos surgen de informes de la Dirección General de Infracciones y de la Subsecretaría de Transporte. En 2016, el cuerpo de agentes de tránsito hizo 71.634 actas por esta infracción, a razón de 196 por día. Mientras que en el año anterior fueron 62.350, un 15% menos. Y en el primer semestre de 2016 ocupó el cuarto puesto de violaciones en el tránsito, incluso superó a las multas por pasar un semáforo en rojo, girar a la izquierda en un lugar prohibido y no usar el cinturón de seguridad.

Manejar mientras se manipula un celular o utilizando auriculares o equipos de video es sancionado por el Código de Faltas porteño. Según la última actualización hecha en agosto -el monto de las multas se ajusta en forma semestral y en función del valor del litro de nafta-, la infracción cuesta $ 965, pero se duplica si el conductor está escribiendo un mensaje. Para detectarla y sancionarla -es una de las más difíciles de controlar- en diciembre la Subsecretaría de Transporte pasó de 15 a 29 puestos de vigilancia.

El uso del celular se introdujo en casi todas las actividades sociales, incluido el manejo. Muchas leyes se redactan prohibiendo y sancionando su uso, pero los conductores no dejan de emplearlo a pesar de las multas y del riesgo que implican”, dijeron desde el Centro de Experimentación y Seguridad Vial (Cesvi) a Clarín. El ente hizo un estudio con 100 conductores en el que comprobó que luego de atender una llamada, el automovilista se abstrae del entorno para poder responder a su interlocutor, aun cuando esté usando el sistema de manos libres. El 90% de los participantes cometió errores, el más común fue salirse del circuito establecido.

La penetración de los smartphones tampoco ayuda. Hablar a través de ellos es uno de sus usos, a el se agregan lidiar con la tentación de chequear las respuestas a un posteo en las redes sociales, mirar el video con más me gusta del día, activar una playlist, entre otras decenas de utilidades que significa tener una ventana virtual en la mano. Manipular el celular puede demandar apenas segundos, pero fijar los ojos en una pantalla en vez de hacerlo en el entorno es suficiente para provocar un accidente.

No es un problema local, afecta también a países con niveles de seguridad vial más altos que el argentino. El Insurance Institute for Highway Safety (IIHS) de Estados Unidos analizó los registros de llamados de los celulares de conductores que estuvieron involucrados en siniestros: concluyeron que el riesgo de chocar y sufrir lesiones aumenta cuatro veces. Para la Organización Mundial de la Salud, las alteraciones en el comportamiento por el uso del celular son equiparables a los efectos del alcohol. En el estudio “Uso del celular al volante“, además del riesgo de desviar la mirada a la pantalla, agregaron otros efectos entre quienes mantienen conversaciones: mayor tiempo de reacción ante maniobras inesperadas, dificultad para mantener derecha la dirección, marcha más lenta y no acatamiento de las señales.

El tiempo de reacción habitual en conductores concentrados es de entre uno y dos segundos, mientras que para aquellos que además de manejar, envían, leen o escriben mensajes, crece a tres y cuatro segundos. Esa demora puede parecer insignificante pero en una ruta, a altas velocidades, ese es el tiempo necesario para recorrer más de 91 metros. NR


Fuente: Clarín

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