Buenos Aires, 14/12/2017, edición Nº 1856

Hugo Vasques: “2017 será otro año muy duro para la clase media argentina”

Hugo Vasques es Economista - Auditor General de la Ciudad de Buenos Aires.

A pocos días de comenzado el año, el funcionario porteño concedió una entrevista en la que abordó temas económicos del país y cuestionó duramente al gobierno nacional.

– ¿Cuál es su análisis sobre la situación económica luego que gobierno nacional completara un año de gestión?
– La economía argentina se encuentra en un estado muy delicado, con un proceso inflacionario que en 2016 terminó en el 40%, pérdida sistemática de empleo industrial, apertura de importaciones, endeudamiento externo creciente, un tipo de cambio que luego de una fenomenal devaluación vuelve a ser poco competitivo en la actualidad, proyección de tarifazos que pulverizan la capacidad de compra de los sectores medios y asalariados. La situación es muy delicada, también lo advirtió la Confederación General del Trabajo la semana pasada.

– ¿Considera que el 2017 habrá crecimiento económico como lo anuncia el gobierno?
– La economía viene de una parada importante en 2016, si bien se arrastraba un proceso de estancamiento, el año pasado fue realmente muy malo, se perdió producción, se perdieron puestos de trabajo, el PBI cayó.
En esa línea, es habitual que exista un rebote luego de la caída y además el gobierno va a insuflar fondos para obra pública. Es un año electoral, no tengas dudas. El gobierno va a esforzarse por mostrar brotes verdes antes de las elecciones, ya lo están haciendo.
La economía podría crecer en sus variables agregadas, en sectores concentrados, el campo y aquellos relacionados con la obra pública, cemento, asfalto, etc y los trabajadores que en 2016 quedaron en la lona, volverán al circuito esos empleos de la construcción, aquellos relacionados con infraestructura que fueron discontinuados en 2016, pero se debe tener en cuenta que ese sector perdió 60.000 puestos de trabajo en 2016, contando las obras privadas.

Mientras el Ministro Dujovne anuncia esos brotes verdes en sectores concentrados de la economía, el empleo en la industria atraviesa un momento crítico, solo en diciembre se registraron 4.100 cesantías y suspensiones, según lo comunicó la CGT en su informe último.

– En caso de existir crecimiento, ¿este se trasladará a la gente en términos de consumo ó bienestar?
– No, eso es otra cosa. No creo que la sociedad en su conjunto participe en términos de bienestar de ese crecimiento. El mercado interno está deprimido, el consumo se deterioró mucho y no hay señales del gobierno para revertirlo. El 2017 será otro año muy duro para la clase media argentina.

– Usted integra las filas de UPCN en el distrito ¿Cuál es su visión sobre el rol de la CGT en este tiempo?
– La CGT es el único poder real de la sociedad frente a políticas de ajuste y su rol es vital tanto para los trabajadores formalizados como para los informales, fue muy importante el acercamiento con los movimientos sociales. La CGT es la última línea de defensa de los sectores populares.

La CGT es la última línea de defensa de los sectores populares

– ¿Usted considera que la clase media es la más perjudicada con el nuevo gobierno?
– Siempre los más perjudicados en un ajuste de este tipo son los más humildes. El Papa Francisco habla de los no suficientes, los más humildes, las barriadas de nuestro conurbano y los pueblos del interior profundo, sin lugar a dudas esos argentinos son los que soportan con mayor virulencia el impacto de una inflación del 40%.
La clase media es castigada desde otro lugar, se deterioró sin lugar a dudas su calidad de vida, porque disminuyo el poder adquisitivo. Aumentos en las tarifas de servicios públicos, transporte público, peajes en la ciudad y provincia, bienes intermedios y alimentos. Sin dudas 2016 fue un año malo y 2017 puede tener iguales características.

– ¿Qué pasó en 2016 con las inversiones?
– En 2016 no aparecieron, el gobierno entretuvo a la gente con un segundo semestre que nunca llegó, puede tener algo de dinámica durante este año, aunque no creo que sea demasiado relevante por dos motivos, en primer lugar se cayó el mercado interno, todos los indicadores sobre consumo están en rojo, no hay demanda y en Argentina la inversión está estrechamente relacionada con demanda; y en según lugar porque el tipo de inversión extranjera directa que llega cuando tenes una economía en caída es aquella que viene a comprar empresas locales a precio vil, los extranjeros compran activos ya funcionando a valores muy bajos, pero eso todavía no está pasando.
Las empresas locales todavía no están a valores atractivos para las multinacionales. Hay que estar atentos a la composición de la inversión extranjera directa, no necesariamente crean nuevas empresas y aumentan la capacidad productiva de nuestro país, en muchos casos solo se trata de cambios de titularidad de empresas locales sin que se genere un solo puesto de trabajo.

“Todos los indicadores de consumo están en rojo, no hay demanda”

– Cuál es su balance en relación a la gestión de Prat Gay al frente de Economía?
– Mala, la gestión económica fue mala.
Vos fíjate el caso del mercado de cambios, el famoso cepo al dólar. La liberalización del mercado de cambios, la salida del cepo fue un desastre, aunque el gobierno lo presenta como su mayor logro. La salida del cepo provoco un 60% de devaluación y un 40% de inflación en los meses que siguieron.

La salida del cepo fue un desastre, aunque el gobierno lo presenta como su mayor logro. Provoco un 60% de devaluación y un 40% de inflación.

Con el blanqueo de activos pasa algo similar, independientemente que sea un éxito en términos financieros y contribuya a financiar el abultado déficit público, el blanqueo no es una política económica de largo aliento, es un parche, no están diseñando política economía para los próximos 20 años, sin embargo lo muestran de esa forma, como un logro de la política económica, y no lo es.

– Existe la idea de que el kirchnerismo activó una bomba de tiempo con el cepo cambiario ¿Qué opina?
– No creo en las bombas de tiempo, realmente no creo en las bombas de tiempo. Pero suponete que hubiera sido así, en ese caso el gobierno de Mauricio Macri en vez de desactivarla, la hizo estallar en mil pedazos y por eso tuvimos las consecuencias que tuvimos, 60% de devaluación y 40% de inflación.
Independientemente de ello, creo que el gobierno anterior debió haber normalizado algunas variables económicas, una de ellas el tipo de cambio.

– ¿Encuentra responsabilidad del gobierno anterior en relación a la actual situación?
– No. En términos generales el peronismo hizo una buena gestión económica, el país creció fuertemente con una dinámica equilibrada entre campo e industria, existió un compromiso gubernamental en relación a la inclusión social muy fuerte, los trabajadores lograron mejor calidad de vida y bienestar, el sistema financiero se consolidó luego de una crisis del sistema muy fuerte en 2001, el país se desendeudó.

– Y el déficit?
– El peronismo entregó una macroeconomía funcionando, estabilizada, con un mercado interno robusto y sin riesgos externos. El déficit es una variable que quedó pendiente para el próximo gobierno, esto sucede en todas partes del mundo, los gobiernos entregan el poder con superávit o déficit fiscal, fíjate en EEUU ocurre persistentemente entre demócratas y republicanos.
Pero es tiempo de mirar hacia adelante, la gente votó hacia adelante y sus problemas no se resuelven en el pasado, se resuelven en el presente.

– ¿Su opinión sobre el ministro Dujovne?
– Dujovne es una incógnita, tiene un objetivo claro, lo dice, que es reducir fuertemente el déficit fiscal que es alto, aunque realmente creo que durante este año se va a dedicar a mostrar “brotes verdes” que la gente solo va a poder ver en los diarios. No veo que la economía arranque para todos, van a hacer crecer a unos pocos sectores concentrados. Argentina ya paso por etapas de crecimiento económico sin derrame en términos de bienestar hacia la sociedad.

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