Buenos Aires, 23/10/2017, edición Nº 1804

Homenaje a Leopoldo Marechal en la Casa del Bicentenario

Entre hoy -lunes 15- y el miércoles, se realizarán una exposición y un coloquio internacional sobre el autor de Adán Buenosayres.

(CABA) Organizada por el Ministerio de Cultura de la Nación, la muestra se inaugura hoy lunes a las 20, en el primer piso de Riobamba 985 y el coloquio comenzará ese mismo día -el acto de apertura será a las 10- con el aporte de figuras internacionales.

Algunas ponencias tratarán aspectos novedosos de la obra de Leopoldo Marechal como el cruce con Gombrowicz, la mirada ‘benjaminiana’ sobre su literatura o la resistencia peronista y el pathos de la militancia a través de la lectura de Megafón…

Entre los investigadores extranjeros figuran la polaca Ewa Grotowska-Delin, el estadounidense Norman Cheadle, la franco mexicana Rose Corral, la alemana Claudia Hammerschmidt, el cubano Ernesto Sierra, el español Javier de Navascues, además de una nutrida participación de argentinos como Marí­a Rosa Lojo, Enzo Cárcano, Mariela Blanco, Fernanda Bravo Herrera, Norma Carricaburo, Rodolfo Edwars y Elisa Calabrese.

“Este homenaje al escritor favorito del papa Francisco presenta una muestra con objetos personales, primeras ediciones de sus libros, instalaciones audiovisuales, facsímiles de manuscritos, el trabajo de los ilustradores Lucas Nine, Daniela Sawicki y Johanna Wilhelm y fragmentos que llevan a los ejes constructivos y a la lectura interpretativa de sus obras”, adelanta a Télam Lojo, la investigadora del Conicet.

“Marechal perteneció a la gran generación de Borges, Proa, Martín Fierro, de la vanguardia argentina de los años 20, fue amigo de Oliverio Girondo, de Jacobo Fijman, tuvo contacto estrecho con Macedonio Fernández y con Xul Solar, quien aparece en el Adán Buenosayres, como el astrólogo Schultze”, describe Lojo.

adan buenosayres

-Cuál es la importancia del autor de Megafón, o la guerra?
Marechal estaba en el corazón de la vanguardia poética argentina de los años 20, compartí¬a con Borges algunos ideales juveniles como el Yrigoyenismo, los dos formaron parte de un comité, hasta la irrupción de Perón en la vida política.

¿Cómo describirías su obra?
Es una obra multifacética escrita en varios géneros, pero con una gran coherencia interna, porque en Marechal siempre hay ejes de preocupación constantes que se van imbricando, pero con un corazón poético sin duda, es alguien que piensa el mundo a partir de la metáfora viva y de la transformación creadora del artista sobre las formas de la realidad.

El poeta imita la acción creadora de Dios. Se retrotrae al origen primordial de todas las formas para encontrar nuevas combinaciones para dar de nuevo las cartas de la baraja, este es el corazón de la poética de Marechal.

¿Que impronta tiene su poesía?
En la época vanguardista, su poesí¬a se caracterizó por la audacia de las metáforas, su apuesta transformadora, luego vienen otro tipo de libros, más clásicos, como Laberinto de amor y El Centauro que vuelven a rimas tradicionales, sin que esto implique abandonar su voluntad de experimentar. Textos muy raros como el poema de robot o el de la fí¬sica o hacer un poema y verdadero tratado de poética como el Heptamerón.

¿Por qué el campo tiene una connotación especial para Marechal?
Siempre está en el centro de su imaginario poético la figura pampeana, lo que llama el sur, se apoya en un lugar de su infancia, un campo en Maipú, ahí tiene un deslumbramiento por el mundo natural, los ritmos cósmicos. La idea de una patria que está en el origen, siempre joven, siempre naciendo, siempre renovándose a partir de esta reintegración del ser humano con el mundo natural.

Lejos de esa idea del siglo XIX del campo como la intemperie bárbara, y la ciudad como el espacio utópico de civilización, lo que Marechal muestra es que el campo entra en la ciudad, no para invadirla, sino como un constante espacio mítico y lírico, para ordenar más bien el espacio de la ciudad.

Sin duda su novela más emblemática es Adán Buenosayres ¿por qué?
Adán Buenosayres es una novela sorprendente, heterogénea, tiene desde descripciones neocostumbristas hechas con mucho humor, con una recreación muy viva del lenguaje coloquial, a la vez en diálogo con los mitos más antiguos, algo tí¬pico de Marechal: cómo la Argentina y el idioma de los argentinos dialogan con la tradición simbólica, literaria y mí¬tica universal más prestigiosa. Es como decir los mitos se encarnan en casa, acá al lado.

Esta novela, que es una historia del movimiento de vanguardia y una historia de búsqueda de salvación personal también, es un tratado de amor metafísico, desarrollado en el cuaderno de tapas azules (libro VI).

Símbolos como el viaje, el banquete, el juego, el laberinto… tiene mucha importancia en su obra pero sobre todo la mujer ¿A qué lo atribuis?
El símbolo femenino va a aparecer siempre en sus novelas, es central en cuanto imagen del intelecto y de la sabiduría divina y va a terminar como un apogeo en Megafón, o la guerra, novela en que la mujer ya no va a ser una figura luminosa sino una imagen compleja, con aspectos oscuros, misteriosos, encerrada en un burdel, que es también la llave del paraí¬so, la llave del éxtasis mí¬stico.

Esta es otra originalidad de Marechal: la búsqueda de la coincidencia y la trascendencia de los opuestos en una imagen simbólica, poderosa, que los puede englobar y superar.

¿Por qué la aparición de Adán Buenosayres produjo tantas controversias?
En el Adán lo que realmente choca es esa mezcla de mundos, exuberante de tonos de escrituras, de planos del espacio y el tiempo, de estilos literarios, algo que fue denso para digerir en ese momento, salvando pocos como Julio Cortázar que desde un principio se dio cuenta de la genialidad de Marechal.

¿Su adhesión al peronismo lo alejó de los círculos literarios?
Sí, su posición política hizo que muchos no vieran los grandes valores renovadores de su obra. El logra narrativamente el ideal de la vanguardia: la creación de una verdadera lengua nueva para definir nuestra realidad. Marechal apuntó a la renovación de la lengua y de las ideas sobre nuestro universo lingüístico literario.

La exposición y el coloquio que conforman “El gran juego de Leopoldo Marechal” es fruto del trabajo conjunto de la Secretaría de Coordinación Estratégica para el Pensamiento Nacional, la Casa Nacional del Bicentenario y la Fundación Leopoldo Marechal, dirigida por las hijas del escritor, María de los Ángeles y María Magdalena Marechal.

casa del bicentenario

Fuente: Télam

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