Buenos Aires, 13/12/2017, edición Nº 1855

Hicieron un mural en La Boca para denunciar la muerte de Nehuén Rodríguez

Vecinos denuncian que un patrullero de la Metropolitana cruzó en rojo y atropelló al joven.

(CABA) Nehuén Rodríguez tenía 18 años y aunque vivía en La Boca con su familia, su corazón futbolero estaba en Parque Patricios, con Huracán. El 15 de diciembre de 2014, exactamente hace seis meses, montado en su moto –y con el casco puesto– iba por la calle Brandsen hacia “el barrio de la quema” para festejar el regreso del Globito a primera división. Al llegar al cruce de Ramón Carrillo, y con luz verde a su favor, fue atropellado por un móvil de la Policía Metropolitana que lo arrastró más de veinte metros; falleció dos horas después en el Hospital Argerich. Roxana Cainzos, la madre de Nehuén, le dijo a Página/12 que tuvo que recorrer “casa por casa” la zona en la que ocurrió el hecho hasta que encontró “cuatro testigos que confirmaron que Nehuén cruzó con luz verde, que tenía el casco puesto aunque los dos policías que iban en el patrullero dijeron lo contrario y que el móvil policial, sin hacer sonar la sirena, cruzó Brandsen a toda velocidad con la luz roja”. La causa está caratulada “homicidio culposo”, lo que hace prever una pena menor si llega a juicio oral con esa carátula, sobre todo tratándose de uniformados. “No fue un accidente, fue asesinato”, afirma Roxana Cainzos.

La voz de la mamá de Nehuén es acompañada por centenares de voces de vecinos del barrio de La Boca, reunidos y unidos en la esquina de California y Vespucio para pintar un mural que recuerda a varias víctimas del vecindario. “La policía quiere hacer pasar este crimen como si fuera un accidente común cuando no lo fue; ellos pueden pasar un semáforo en rojo, como lo hicieron, pero tienen el deber de hacer sonar la sirena y no lo hicieron. Además, después dijeron que mi nene iba sin casco, cuando las cámaras de seguridad demuestran que lo llevaba puesto, como dijeron los testigos”.

nehuen

Otro punto central en discusión es un peritaje que dice que “el patrullero iba a 43 kilómetros por hora, cuando estaban yendo a una emergencia; eso es imposible también porque a Nehuén lo arrastraron por el asfalto 23 metros”. Para ratificar lo que dice el sentido común, Roxana señala que “en La Boca y en toda la zona, hay muchas emergencias de bomberos, que siempre salen con las autobombas haciendo sonar sus sirenas para poder cruzar con luz roja, porque si no fuera así habría cientos de personas atropelladas”.

Dos cámaras de seguridad, cuyas imágenes fueron incorporadas a la causa, certificaron los dichos de Roxana “luego de realizar varias marchas y reclamos, pero ahora pedimos que se haga una pericia para determinar la velocidad a la que iba el móvil policial” al mando de los oficiales Daniel Germán Castagnasso, que iba al volante, y José Daniel Soria Barba. La familia reclama que se haga el nuevo peritaje “porque si realmente hubiera circulado a 43 kilómetros por hora, como dicen, al nene le podían haber quebrado una pierna, pero no hacerlo volar y arrastrarlo 23 metros”.

En el parte inicial de la Policía Federal, “se decía que era un homicidio, a secas, pero cuando llegó a la fiscalía pasó a ser homicidio culposo”. El fiscal a cargo es Marcelo Retes y el juez que interviene es Fernando Caunedo. “Ahora nos representa el abogado Patricio Gaynor, pero al principio no teníamos a nadie y trataban a nuestros testigos como si fueran los culpables de lo que pasó; ahora nos tratan un poco mejor”.

Comentarios

Ingresa tu comentario