Habrá más espacio para caminar en el Casco Histórico

Cambiarán 21 cuadras para que haya más espacio para caminar y disfrutar, como se hizo en el microcentro

(CABA) Menos autos, más veredas, más peatones. Con ese concepto, el mismo que marcó la transformación de buena parte del microcentro, avanzará el segundo programa de peatonalización en la ciudad de Buenos Aires; en este caso, con la mirada dirigida a las calles más emblemáticas del Casco Histórico porteño. Perú, Tacuarí, Moreno, Alsina y el pasaje 5 de Julio serán intervenidos con el fin de garantizar confort y seguridad a los transeúntes que caminan por allí.

Los cambios más drásticos se relacionan con la aplicación de una velocidad máxima que no podrá superar los 10 km/h en algunas de las calles. En otras se instrumentará la restricción vehicular al transporte de pasajeros, a excepción de los taxis. Todo el proyecto, que involucrará unas 21 cuadras, tendrá como ejes comunes la nivelación de calzadas, la recuperación de veredas y la instalación de nuevos canteros, bancos, luminarias, bicicleteros y paradas de colectivos.

2239096w640

El plan de obra está estipulado en varias etapas. Las primeras ya se iniciaron en marzo y a principios de este mes en las calles Perú y el pasaje; las siguientes comenzarán en agosto y septiembre próximos. De la misma forma se irán cumpliendo los plazos de entrega de las obras, con una fecha de finalización total estimada para marzo de 2017. La presentación la realizarán hoy el jefe de gobierno, Horacio Rodríguez Larreta, y el ministro de Desarrollo Urbano y Transporte, Franco Moccia.

“Me parece una medida positiva. Es muy desordenada para transitar. Además hay varios bares y a la noche es un poco oscuro y peligroso, es bueno que pongan más luces”, dijo Nancy Fernández, en la esquina de Perú y Venezuela.

A esa altura de Perú, caracterizada por un intenso tránsito de colectivos, comenzaron los trabajos de mejoras en los espacios para el estacionamiento de vehículos a 45 grados, que desaparecerán. Los pasos siguientes serán la nivelación de veredas y calzadas de los cruces peatonales en ambos sentidos, para mejorar la accesibilidad de las personas. Esa morfología, coinciden varios urbanistas, genera que los vehículos reduzcan la velocidad porque provoca la sensación de que los rodados ingresan al espacio de los peatones, y no al revés. NT