Buenos Aires, 11/12/2017, edición Nº 1853

Grupo de expertos continúan con la búsqueda del montañista Mariano Galván en Pakistán

Luego de la avalancha en una montaña, se formó un grupo para dar con el paradero del argentino y su par español Alberto Zerain. Aunque algunos los den por muertos, colegas siguen buscando pistas porque creen que están vivos.

(CABA) El martes 4 de julio, motivados por la búsqueda solitaria de la familia de Mariano Galván, se organizó espontáneamente y guiados por el deseo de su familia, un grupo de montañistas argentinos y extranjeros, rescatistas argentinos y pakistaníes, geólogos, expertos en imágenes satelitales, comunicadores y otros profesionales, que emprendió un equipo de logística vía red virtual. De a poco se van sumando concienzudamente, profesionales que se ven necesarios y que revisten confianza y compromiso en este trabajo elegido desde el afecto y la admiración sin otro objetivo que no sea traer a Argentina a Mariano.

Respondiendo a cada necesidad y teniendo en cuenta la especialización de cada persona, se fue construyendo una planificación de lo que será el rescate de Mariano logrando como hecho principal la delimitación precisa del área a fotografiar por un satélite espacial que brindará imágenes concretas de la zona potencial de las vías de escape que, luego de exhaustivos análisis y teniendo en cuenta las acciones de los ascensos anteriores de Mariano, se consideraron potables para el descenso del Mazeno.

Luego del contacto con Axel Gaval, montañista que participó en el sobrevuelo del gobierno pakistaní, que no pudo dar indicadores certeros y que aún no ha enviado las pruebas iconográficas que prometió hace días, y teniendo en cuenta que:

– El Racetracker que envió la última señal previa al alud, y que era transportado por Alberto Zerain, nunca emitió señal de alerta y los registros originales (que luego fueron eliminados de la página de Racetracker) mostraban inconsistencias, interrupciones que han llevado a numerosas lecturas dudosas

– Nada remite que ambos montañistas estaban juntos. Es bueno recordar que cuando ascendieron el Manaslu, se separaron e hicieron cumbre de ese modo

– Analizando los mapas y rutas posibles, hay opciones que se pueden haber tomado ante la evaluación climática.

– Señalar la presencia de huellas cerca del alud y afirmar que desaparecen debaje de él, es desconocer que las condiciones climáticas a 6000 metros de altura, son adversas y no permiten la presencia de huellas luego de tantos días posteriores al evento

– Tiene provisiones, equipo y experiencia, rapidez y resistencia. NO es sólo montañista, también es rescatista,
se logró el contacto, por parte de la hermana de Mariano, con una empresa pakistaní confiable, encargada de la logística para los 8000 de Pakistán.

Por supuesto que no desconocemos la información de la avalancha, pero sería necio, sin pruebas fidedignas dejar la búsqueda, sabiendo que quienes la realizarán son rescatistas avezados en estos lugares y en la altura en la que supuestamente se encuentra Mariano (aproximadamente 6000metros).

Entendemos y respetamos todas las posturas, pero nos vemos obligados a respetar también los principios que Mariano defiende desde el minuto 0 y que comenzaron con el amor por el montañismo/rescatismo. Quienes emprendimos la dura tarea de hacer una búsqueda ante la negativa del gobierno de Paquistán, no estamos sólo movidos por la fe o una creencia mágica ( aunque si lo fuera, también tendría un valor trascendental), no buscamos dinero ni reconocimiento, sólo acompañar a la familia de una persona que apreciamos y que amerita que pongamos todo nuestro esfuerzo.

En este momento, en que tenemos a disposición tantos recursos obtenidos sin costo alguno y en menos de 48 horas, con un equipo de escaladores esperando la consigna para rehacer la misma ruta donde Mariano caminó, donde están los restos de la avalancha y extender la búsqueda orientada por coordenadas satelitales que se obtendrán en breve y, que en caso de necesitar helicóptero, pueden acceder a ellos, necesitamos con urgencia, que la colaboración se multiplique y que la fe vuelva a encenderse en quienes han decidido despedirlo. Por favor, ayuden a la familia de Mariano y a Mariano, comprométanse con su búsqueda desde lo que puedan.

La búsqueda del montañista argentino Mariano Galván y de su par español Alberto Zerain

Recordemos que la Aviación Militar de Paquistán dio por finalizada la búsqueda del montañista argentino Mariano Galván y de su par español Alberto Zerain, después de que los helicópteros de rescate confirmasen que quedaron sepultados por una avalancha en el monte Nanga Parbat, de 8.125 metros.

“El equipo de búsqueda vio pisadas hasta un punto y (luego) éstas desaparecen, de modo que se confirma que están enterrados bajo una avalancha”, dijo una fuente diplomática española en Paquistán.

Los montañistas permanecían desaparecidos en la arista Mazeno del Nanga Parbat desde hace una semana después de que el “radiotracker” del español se apagara tras marcar una caída de aproximadamente 150 metros a unos 6.000 metros de altitud.

Lela Peak Expedition, la compañía encargada de la expedición de Galván y Zerain, había reportado que perdió contacto con los deportistas desde el campo base el 24 de junio, cuando ambos se encontraban a más de 6.400 metros tratando de hacer el ascenso y tuvieron una llamada “rutinaria” en la que ninguno de ellos indicó que hubiera problema alguno, tras la cual su teléfono satelital se mantuvo apagado.

Un “héroe”

Los andinistas mendocinos que conocieron a Mariano Galván aún no pueden creer su muerte, porque lo consideraban uno de los más experimentados del mundo. Incluso hay quienes afirman que es el argentino que más “ochomiles” tienen en su haber; es decir, el que más montañas de más de 8 mil metros escaló.

Sus hazañas son historias que circulaban en cada campamento del Aconcagua. Anécdotas que lo convirtieron en un “héroe de la montaña”, ya que era capaz de salvar vidas y hacer rescates allí donde muy pocos se animaban.

Ignacio Rogé es uno de los que lo conoció. Recordó a Los Andes la vez que Galván “porteaba en la Pared Sur” (la más difícil del Aconcagua) y se largó a rescatar a dos montañistas que habían quedado atrapados: “Él y otro los sacaron en menos de 8 horas, sin pedir un peso, con la seguridad mínima. Era así de desinteresado”, contó.

“Este verano, en Nido de Cóndores, estaba trabajando de guía para una empresa, dejó a sus clientes y bajó atado a su cuerpo a un español que era un ‘ropero’. Se había caído a una canaleta y partido la cabeza: se la vendó y lo bajó semi inconsciente. Después se volvió a cuidar a su clientes”, relató Rogé, aún incrédulo por la muerte de este experimentado andinista: “No puedo entender cómo a un tipo así de formado se le rompió una placa de hielo y se cayó. Es increíble”.

MG

FUENTE CONSULTADA: PALERMO ONLINE

Comentarios

Ingresa tu comentario