Buenos Aires, 23/10/2017, edición Nº 1804

El Gobierno bonaerense puso en marcha un sistema de alerta que anticipa posibles inundaciones

Permite evacuar a los vecinos en zonas de riesgo antes de que llegue el agua.

(PBA) Debido a las constantes inundaciones que afectan al noroeste de la Provincia de Buenos Aires, el Gobierno bonaerense puso en marcha un sistema de alerta automatizado que anticipa posibles desbordes y que permite realizar evacuaciones “en seco”, es decir sacar a la gente en zonas de riesgo antes de que llegue el agua.

La red de contención ya comenzó a funcionar en algunos municipios considerados críticos: Areco, Salto, Villegas y San Nicolás de los Arroyos. Allí se colocaron sensores especiales que miden constantemente el nivel del agua. “Son lugares donde el agua nos ha dado un susto enorme”, dijo a Clarín Rodrigo Silvosa, subsecretario de Infraestructura Hidráulica de la Provincia.

Este sistema de emergencia está compuesto por estaciones meteorológicas sobre la superficie que calculan las precipitaciones y la dirección del viento. Y sensores especiales que monitorean el nivel del agua. “Con estos datos podemos saber al instante cómo se moviliza el cause. Y cuáles son los niveles que puede resistir el río. Si detectamos que está cerca de su capacidad máxima, o se evacúa o se abre una compuerta para drenar”, agregó el funcionario.

En breve comenzará una nueva etapa del plan. La información recolectada será analizada en la Dirección Provincial de Gestión de Riesgo, donde habrá una pantalla con datos cruzados y mediciones, a la cual podrán acceder los municipios para realizar respuestar rápidas en casos de inundaciones inminentes.

“Esto nos permite un control más ajustado de las aguas y una respuesta al instante. Todo se hará en total coordinación con los municipios”, destacó el funcionario.

El sistema de alerta está hoy en funcionamiento parcialmente, pero abarcará todas las cuencas importantes de la Provincia. “Se extenderá hasta La Plata. Además del Salado, estarán monitoreadas las cuencas Matanza-Riachuelo, Medrado y Maldonado”, agregó Silvosa.

Desde el gobierno bonaerense aseguraron que durante años no hubo un sistema adecuado para prevenir inundaciones. “No había botes, ni personal, ni centros de evacuados. Recién se daba aviso cuando la gente ya estaba bajo el agua. Y además la asistencia nunca llegaba”, dijeron fuentes a Clarín.

Hoy el plan de emergencia tiene 16 sensores en funcionamiento, 400 personas disponibles para trabajar en casos de inundaciones, 70 bombas de agua instaladas y un convenio con el Ministerio de Defensa de la Nación que puso a disposición de la Provincia recursos de las Fuerzas Armadas para trabajar en casos de alertas climáticas.

Este sistema forma parte del Plan Hidráulico que lanzó María Eugenia Vidal el año pasado y que comprende obras en varias partes del territorio bonaerense. El plan prevé la ejecución de 276 obras en 24 municipios afectados. NR


Fuente consultada: Clarín

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