Gimnasios: uno de cada 10 socios tiene más de 65 años

Se modificó el concepto del paso del tiempo y ahora se apunta a un envejecimiento activo

(CABA) Caminar, practicar yoga o probar con una clase de aquagym. Cualquiera de estas alternativas resulta válida para que los adultos mayores se mantengan físicamente activos. Y cada vez son más los que se animan. Es que los que no frecuentan un club de barrio o un centro para la tercera edad, ahora eligen las grandes cadenas de gimnasios. El cambio cultural es evidente. “Los adultos mayores son hoy uno de los segmentos que más crece. Hace 20 años representaban el 1% de nuestros socios y, en la actualidad, conforman entre un 10 y un 11%”, precisa Javier Petit de Meurville, gerente de Relaciones Institucionales y Asuntos Corporativos de Megatlon.

Mariano Sassano, vicepresidente de la Red de Actividad Física para Adultos Mayores (RAFAM), confirma que esta tendencia va en alza y coincide en que se registró en los últimos años un incremento de mayores de 65 años interesados en ejercitarse. Esto tiene que ver con que “se modificó el concepto del paso del tiempo y ahora se apunta a un envejecimiento activo”, explica Sassano en el Día Mundial de la Actividad Física. “En la última década se dio el cambio de paradigma y, en adelante, el aumento continuó: los mayores se enganchan cada vez más con propuestas que surgen en los centros de jubilados y otros espacios recreativos. Hacen folclore, alguna actividad aeróbica, yoga y hasta tai chi”, agrega Sassano.

El cambio de hábitos también responde a “una mayor toma de conciencia respecto de la importancia de la actividad física para la salud” y también destacan que en los gimnasios “no se discrimina” y “las actividades pueden ser realizadas por todas las personas, independientemente de la edad”. Eso sí, siempre que se efectúen frente a un profesor que oriente al interesado “según su nivel y sus objetivos”. De esta forma, “pueden participar de una clase de ritmos latinos, una joven de 20 y una abuela de 64”, detalla Petit de Meurville.

La Organización Mundial de la Salud sugiere a los mayores realizar ejercicio aeróbico, o dos horas y media de una actividad moderada por semana o 75 minutos de trabajo vigoroso. Pero, más allá de la recomendación general, hay que tener en cuenta cada caso en particular. Por eso, “primero se debe visitar al médico y hacerse un chequeo, que incluya examen de laboratorio, placa de tórax, electro y holter”, aporta Jorge Néstor D’Antiochia, médico especialista en Geriatría y Gerontología. Y agrega: “El ejercicio aeróbico es útil para el corazón, el cerebro y los pulmones, entre otros órganos, siempre que esté adaptado a las limitaciones de aquel que lo practique”. NT