Buenos Aires, 13/12/2017, edición Nº 1855

Gianola: “El Gobierno está despedazando a la clase media”

“No veo bien al país: lo veo dividido y con un discurso desde el poder de división y resentimiento. Da mucha pena porque siento que estamos en la lucha del pobre contra el pobre”, opina el actor Fabián Gianola. (Ciudad de Buenos Aires) El ex TVR, Fabián Gianola, percibe que la Argentina es “un país muy inseguro y los que más lo sufren son los que van a trabajar a...

“No veo bien al país: lo veo dividido y con un discurso desde el poder de división y resentimiento. Da mucha pena porque siento que estamos en la lucha del pobre contra el pobre”, opina el actor Fabián Gianola.

(Ciudad de Buenos Aires) El ex TVR, Fabián Gianola, percibe que la Argentina es “un país muy inseguro y los que más lo sufren son los que van a trabajar a las 7 de la mañana”. En ese contexto, lo que más le preocupa es el futuro. Es que, afirma, ?el país está en absoluta desinversión. No tiene proyecto de salud, ni de vivienda, ni agropecuario, ni energético… Es un minuto a minuto, priorizando siempre la necesidad política antes que la necesidad social?, reflexiona.

-¿Cree que la inseguridad está ligada a las diferencias sociales que mencionaba?

– No creo. Pienso que tiene que ver con la falta de justicia. El país está abandonando el estado de derecho. Y en un país donde la justicia está tan vapuleada y golpeada pasa esto, los delincuentes entran y salen, no hay sistemas de castigo… No van presos los grandes peces como Jaime (ex ministro de Transporte con varias causas de corrupción en su contra), tampoco los chiquitos. En este país no va preso nadie.

– ¿Medidas como el cepo al dólar le preocupan o las considera temas menores?

– Es un tema menor porque en este país el 95 por ciento de la gente no sabe lo que es un dólar. Pero es alarmante por la falta de conciencia de ambos lados. Porque, por un lado, es verdad que el que hoy tiene posibilidad de jugar con el dólar y de manejar el precio del mercado, tampoco tiene una actitud responsable. Me refiero a las grandes casas de cambio y tenedores de dólares. Y, por otro lado, está el Gobierno que al no ser económicamente estable -porque hoy toma la plata del Anses, mañana del Banco Central, pasado de YPF y de lo que vaya saliendo- genera inseguridad en los inversores y, entonces, después necesita controlar para que no se escapen. Pero todo eso le compete al 5 por ciento de la población.

-¿Cuál es su crítica más importante al Gobierno y qué destacaría como positivo?

– Le reconozco como positiva la intención de la inclusión social y de la posibilidad de mejorar la vida de los que menos tienen. Lo que pasa es que siento que ese discurso, desde la realidad, no se logra porque el que más sufre la inflación, la inseguridad y el mínimo no imponible es el que menos gana. Y estoy hablando del que trabaja, porque el que no lo hace y recibe la asignación universal por hijo o el seguro de desempleo, está agradecido. Pero el que trabaja, tiene que pagar impuestos, mantener una casa y una familia y llevar los hijos al colegio es el que no tiene resto y corre siempre detrás de la inflación. Entonces, se contradice el discurso con la realidad. Ojalá fuera un gobierno de verdadera inclusión social y de verdadero criterio para igualar para arriba porque está despedazando a la clase media con cada vez más impuestos, más inflación y los salarios que no crecen. Creo que los que más dinero tienen son los que mejor les va con este gobierno.

– ¿Cómo analiza a la oposición?

– Está dividida y no logra afianzar la necesidad de unión para ser una oposición seria e inteligente. Está atomizada y, además, sin ningún tipo de ideología clara. El único partido que va por fuera del Justicialismo casi en su totalidad es el macrismo pero creo que le falta estructura nacional.

-¿Cómo ve su gestión en la Ciudad?

– Me parece que la gente está conforme; por algo eligió un segundo gobierno de Macri. Eso es inapelable por la cantidad de votos que ganó siendo una reelección.

– Lo mismo dicen, pero del gobierno nacional, quienes apoyan al kirchnerismo…

– Sí, pero es distinto. Porque Macri no paga seguro de desempleo, ni asignación familiar por hijo. No hay compra de voluntades. El millón y medio que votó a Macri en Capital Federal son, la mayoría, trabajadores de clase media que sienten que están representados. Yo, de todos modos, voto en provincia. También es cierto que mucha gente se siente representada por Cristina y que no la votó sólo el que recibe el seguro de desempleo. Más allá de la supuesta figura carismática o sufrida por las circunstancias de la viudez, es una estadista y una persona de mucha presencia y personalidad. Y a la gente eso también le gusta. Pero, repito, no creo que esté logrando sus objetivos de inclusión social.

–  ¿Qué políticos despiertan su interés?

– Me gusta Massa, un tipo inteligente que tuvo las agallas de irse. Estamos esperando a ver qué hace Scioli porque hasta ahora se está dejando basurear y es una pena porque tiene buena intención de voto. Sería un candidato natural del peronismo. Pero el mismo kirchnerismo se encarga de sacarle poder y dejarlo mal parado. Está en él tomar una decisión por uno u otro lado. Después está Macri y, en otro lugar del arco opositor, también me gusta Binner. Gente votada, querida y respetada.

– ¿Cómo analiza a la sociedad argentina?

– Creo que el argentino está aprendiendo a convivir con una realidad nueva que es el desborde. Por otro lado, un país movilizado tiene una gran posibilidad de crecer.

– ¿Qué hace falta para poder hacerlo?

– Un proyecto que integre, contenga y comprenda. No uno de enfrentamiento entre nosotros mismos.

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