Buenos Aires, 18/10/2017, edición Nº 1799

Continúa la muestra “Galaxia Borges” en el Museo del libro y de la lengua

Se podrá visitar durante todo el verano de martes a domingos en el museo creado por la Biblioteca Nacional.

(CABA) Como hay teatro dentro del teatro o ficción dentro de la ficción, hay museo dentro del museo. El Museo del libro y de la lengua contiene su propio museo: el de la Eternidad o Galaxia Borges. En este Museo se presentan las huellas de la empresa que algunos consideran fracasada y otros triunfante, de vencer al tiempo. Varios escritores imaginaron modos de la eternidad: Jorge Luis Borges, Macedonio Fernández, Leopoldo Marechal, Adolfo Bioy Casares, Ricardo Piglia. La exposición se puede visitar de martes a domingos de 14 a 19 en Av. Las Heras 2555, durante todo el verano.

Quizás el Museo colabore en convertir al mundo en un espacio de recuerdo. El investigador Andreas Huyssen dijo: “… el mundo se está musealizando y todos nosotros desempeñamos algún papel en este proceso. La meca parece ser el recuerdo total”. O, como escribió Ricardo Piglia sobre un museo: “Parecía un sueño. Pero los sueños eran relatos falsos. Y éstas eran historias falsas”. Quizás sólo revele hasta qué punto un museo es un sueño de eternidad, el intento de conservar lo que fluye y se derrama, lo que el tiempo corroe, para dejar a las generaciones siguientes las obras de las anteriores. Quizás apenas demuestre el corazón secreto de todo museo: su combate contra el tiempo, su aspiración a ser simultáneo de todos los tiempos.

El Museo de la eternidad tiene distintas salas:

Planta baja

Sala Eternas como el aire y el agua (o de la contradicción entre el amor eterno y las mujeres mortales)
Macedonio escribió prólogos y prólogos para una primera novela buena que llegaría: Museo de la novela de la Eterna. Eterna querría que fuese la mujer amada, pero la vida se le escapa o, a veces, se escapa la mujer misma. Hay quienes embalsamaron a las muertas, para sustraerlas de la corrosión y algunos cuerpos embalsamados padecieron desdichas y vejaciones. Otros, se propusieron hacer máquinas que conserven el espíritu de la eternamente amada. Aquí se recrean las inventadas en La ciudad ausente y El banquete de Severo Arcángelo.

Sala De la clasificación de los objetos (o de Las cosas expuestas según la clasificación dispuesta por el ingeniero Wilkins)
Innumerables laberintos recorrieron los investigadores. Tiendas de anticuarios, bibliotecas, archivos, ropavejeros, montepíos, para encontrar los restos materiales de la conjura, los elementos que probarían la existencia de la conspiración macerada largo tiempo. El ingeniero Wilkins, estratégico creador de un sofisticado sistema de nominación, fue el encargado de organizar los objetos, dispuestos para aumentar el prodigioso conocimiento del visitante y probar la amplitud de la empresa de procurar la eternidad.

Sala Mi novia es un holograma (o de unas vacaciones que se hicieron eternas).
En una isla cuyo nombre no daremos, los investigadores encontraron restos de un edificio, derruido por un terremoto. El sector más preservado era un sótano en el que había máquinas y motores. Allí se encontró un diario en el que un misterioso visitante registró lo que había sucedido. Lo llamó La invención de Morel. Era un dispositivo hecho de máquinas para reproducir, eternamente, unas vacaciones pero, en especial, a la mujer amada. En la sala invitamos al visitante a imaginar esa invención.

Subsuelo

Sala Come en casa Borges (o de la tenacidad de la amistad y la permanencia de los libros)
Hay quienes consideran que el libro es la más perfecta invención de eternidad. Una especie de máquina del tiempo. Uno de ellos es el Borges escrito por su amigo Adolfo Bioy Casares. La sala recrea esa escena a partir del informe de uno de los investigadores, el señor Erik Lönnrot.

Sala Del tesoro: allí donde la eternidad tiene forma de libro (instalación, exposición de libros)
En esta sala se expone la primera edición de Historia de la eternidad de Jorge Luis Borges, utilizada por el autor para corregirla para su edición definitiva. Se la rodea de interpretaciones y textos sobre la eternidad.

Mesa de las ficciones
Homenaje y reflexión sobre la idea de ficción en Borges.

Filme La ejecución
Perseguir la pócima de la eternidad es el intento de postergar, al infinito, la muerte. La expresión popular “tener los días contados” refiere a esa condena que pesa sobre todos. Conspiradores varios e instituciones conjuradas decidieron filmar una reflexión sobre la suspensión o el aplazamiento: una historia incluye otra y ésta a otra más y ese juego de muñecas rusas viene a narrar ficciones contra la maldición de tener los días contados.

Los detectives
Investigadores de la Biblioteca Nacional revisan, desde hace años, sus estantes, buscando los libros leídos por Borges. Registran las anotaciones que su mano dejó y revisan las obras que escribió para descubrir los lazos entre unos libros y otros, unas citas y otras invenciones. El visitante podrá seguir esos recorridos en un juego informático.

Primer piso

Manuscrito
En el primer piso, se expondrá el original escrito a máquina y corregido en forma manuscrita de La trama celeste de Adolfo Bioy Casares.

Segundo piso

Cuánto dura un minuto
Exposición de artistas contemporáneos, obras que piensan alrededor del tiempo, curada por Santiago O. Rey y Paula Domenech. Los artistas son Joaquín Aras, Leonardo Cavalcante, Cotelito, Natalia Cristo, Diana Drake, Dana Ferrari, Rodolfo Marqués. NRmuseo del libro

 

Comentarios

Ingresa tu comentario