Buenos Aires, 21/11/2017, edición Nº 1833

Furia en las calles porteñas: destrozan intencionalmente cuatro autos por día

Los daños suelen ser provocados en el medio de discusiones de tránsito, para escrachar autos mal estacionados, por vandalismo y hasta por ex parejas.

(CABA) La furia en las calles sigue haciendo estragos: cada día, la Fiscalía porteña recibe cuatro denuncias por daños a vehículos y en lo que va del año, hubo 1.038 casos. Los destrozos suelen ser provocados en el medio de discusiones de tránsito, para escrachar autos mal estacionados, por vandalismo y hasta por ex parejas.

En los primeros nueve meses del año hubo 3.034 denuncias por daños, de las cuales 1.038 fueron por daños intencionales contra automóviles.Esto representa un 34% del total”, precisa el fiscal general de la Ciudad, Martín Ocampo.

Dañar un vehículo es un delito que se enmarca en el artículo 183 del Código Penal, que prevé penas de entre 15 días y un año de prisión. Casi siempre, la Fiscalía resuelve los casos recurriendo a métodos alternativos. Uno es la autocomposición, que es cuando el imputado y la víctima llegan a un acuerdo para reparar el daño o solucionar el conflicto. Otro es la probation o suspensión del juicio a prueba, por el cual el acusado cumple ciertas condiciones a cambio de no ir a juicio, como hacer tareas comunitarias. Y la otra es la mediación penal, que es cuando un mediador ayuda a las partes a llegar a un acuerdo.

Uno de los disparadores más habituales de las agresiones hacia vehículos son las discusiones de tránsito. Los fiscales repasan algunos casos recientes. Como el de un ciclista que, en San Telmo, se peleó con un taxista y le rompió un espejo y el parabrisas y le pateó el auto. En una autocomposición, el agresor se comprometió a pagar $ 23.000 para los arreglos. El mismo recurso se usó en el caso del conductor de una camioneta que, en Juan B. Justo y Alvarez Jonte, discutió con un chofer de la línea 166 y le rompió a patadas las puertas de vidrio del colectivo. Finalmente, el conductor aceptó pagar $ 3.000 por las roturas. Mientras, está en mediación una causa contra un ciclista, que le rompió un vidrio a un colectivo 44 cuyo chofer, supuestamente, lo había encerrado.

En otras ocasiones, la cólera se desata después de un choque. Como en Arcos al 3000, en Belgrano, donde un hombre de 65 años pateó y golpeó el auto de una mujer al grito de: “Sos una hija de puta, me chocaste el auto. Te voy a matar, te voy a recagar a trompadas”.

ciclista auto barracas

Una moda reciente es escrachar a los autos mal estacionados o, aunque no lo estén, dañarlos para que sus dueños no vuelvan a dejarlos en ese lugar. En Villa del Parque, a un hombre le rayaron el suyo y le dejaron una nota que decía: “Pelotudo. Esto te pasa por dejar el auto estacionado en un lugar para discapacitados”. La Fiscalía identificó al autor de la nota y el caso está en mediación. En Las Cañitas, un vecino dañó un auto que estaba en la puerta de su casa. La dueña de éste, que trabaja en la zona y lo había dejado bien estacionado, hizo la denuncia y ahora se está haciendo una mediación. Otro caso emblemático es el del hombre que hace un año destruyó a hachazos un auto que obstruía su garaje, en Güemes al 2900. El 19 de este mes comenzará su juicio.

Muchos autos terminan destrozados como consecuencia de una separación de pareja conflictiva y hasta por celos. Una madrugada, un hombre que vive en Liniers escuchó un fuerte ruido y, cuando se asomó a la ventana, vio que su ex mujer le había roto el auto de una pedrada. Este caso se está resolviendo con una mediación. El mismo recurso se está usando para un hecho ocurrido en Villa Lugano: un hombre celoso interceptó al nuevo novio de su ex pareja, quien circulaba por Lisandro de la Torre y Eva Perón, y le rompió la camioneta a palazos.

Mientras, el 26 de enero el barrabrava de Boca Fabián “Topadora” Kruger pateó el auto de su ex pareja en el medio de un violento raid. Primero la había amenazado por el portero eléctrico y, como ella se negó a bajar, atacó al vehículo en la calle. Después trató de entrar en el departamento de ella. Como no pudo, bajó, amenazó al guardia de seguridad y pateó la puerta de entrada del edificio. En un juicio abreviado, Kruger admitió su culpa y el fiscal porteño Cristian Longobardi y la defensa acordaron una pena de seis meses de prisión efectiva, que en estos días fue homologada por el Juzgado Penal N° 9 de la Ciudad. Este caso se dio en un contexto de violencia doméstica de larga data y Kruger también está procesado en otra causa por lesiones leves agravadas por el vínculo.

Los autos también son el blanco del vandalismo porque sí. La Fiscalía investiga un hecho ocurrido el 21 de octubre en Caballito, cuando al menos ocho vehículos aparecieron con rayones formando círculos concéntricos en los capots. Y el último caso similar se dio el jueves por la noche cerca del estadio de River donde varios coches mal estacionados aparecieron pintados con insultos y mensajes amenazantes.

autos river

Comentarios

Ingresa tu comentario