Buenos Aires, 22/11/2017, edición Nº 1834

Fuerte suba en las expensas

Los aumentos dependen de las prestaciones de cada edificio; no serán los únicos en el año Los papeles que se deslicen por debajo de la puerta de los departamentos en los próximos meses traerán sorpresas. No sólo serán novedad las facturas de servicios sin el atenuante estatal, sino también las expensas. Es simple: el recorte de subsidios impactará sobre el gasto de gas, luz y agua de los consorcios. Conscientes...

Los aumentos dependen de las prestaciones de cada edificio; no serán los únicos en el año

Los papeles que se deslicen por debajo de la puerta de los departamentos en los próximos meses traerán sorpresas. No sólo serán novedad las facturas de servicios sin el atenuante estatal, sino también las expensas. Es simple: el recorte de subsidios impactará sobre el gasto de gas, luz y agua de los consorcios.

Conscientes de lo que se avecina, los administradores ya tomaron la calculadora. La conclusión es unánime: la quita se sentirá con más fuerza en los edificios equipados con servicios como pileta climatizada y calefacción central. En esta categoría, que contempla parques y hasta canchas de tenis, la suba de las expensas en los próximos meses podría oscilar entre el 20 y el 25%.

Aunque cada edificio tiene su estructura de costos, en ninguno pasará inadvertida la decisión oficial. Luciano Defelice, socio gerente de Administración del Norte, que gestiona edificios de zona norte y countries como Nordelta, estima que en los barrios privados y edificios con amenities , las expensas podrían aumentar 22%. El cálculo en edificios que no tienen esas comodidades ronda el 15%.

En números reales, analiza Defelice, un departamento de 60 metros cuadrados en Nordelta, que pagaba $ 1500 de expensas, pagará $ 1830, sólo por las subas de los servicios. A eso se suma un mayor cargo por seguridad, el rubro más significativo en barrios cerrados. “Este año se espera una suba de expensas del 30%”, dice.

En la administración Guillochon plasmaron las alzas en un ejemplo “estándar” de los que gestionan en Belgrano. Un edificio de 25 años, 21 pisos con 83 unidades familiares, cocheras, agua caliente, calefacción central y abono de TV por cable; además del pago a un encargado, ayudante, suplente y vigilancia nocturna, arroja un gasto de $ 90.000 al mes. La energía se lleva $ 3000, con un subsidio de $ 2700, equivalente a un 3% sobre el total. A eso se añade el recorte al gas, que pesa 3% en verano y más del 7,5% en los meses de frío. El combo incluye un alza a encargados (desde el 50 al 80% de la carga de las expensas) aún incierta, pero con señales desde el sindicato de superar el piso del 18% ansiado por el Gobierno. Tomando esa suba como mínimo, las expensas treparían en este caso en torno del 20%.

La preocupación se centra sobre los precios del gas y la energía. El agua, en cambio, no suele liquidarse por expensas sino en forma individual, incluso en las cocheras fijas. En edificios con pileta y riego automático, los administradores creen que habrá un impacto menor al de los otros servicios.

En la consulta que hizo LA NACION a una veintena de administradores, hubo quienes, como Néstor Pirosanto, evaluarán en los consorcios el futuro de la climatización de las piletas. Mientras algunas asociaciones de consorcios pedirán la continuidad de los subsidios, en la Cámara Argentina de la Propiedad Horizontal, alertan sobre la descapitalización ante el aumento de la morosidad y piden aliviar en cuotas las nuevas facturas..

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