Buenos Aires, 24/11/2017, edición Nº 1836

Fondo de Cultura Económica celebra sus 80 años

La editorial Mexicana festeja sus 80 años a todo trapo y con numerosas actividades. La filial local de FCE es uno de los polos editoriales más importantes del país en lo que se refiere a las Ciencias Sociales. El festejo comenzará en la Feria del Libro de este año. (CABA) Cumplir años es una costumbre que sabe tener la gente. Las palabras, lo ha dicho el poeta mexicano Octavio Paz...

La editorial Mexicana festeja sus 80 años a todo trapo y con numerosas actividades. La filial local de FCE es uno de los polos editoriales más importantes del país en lo que se refiere a las Ciencias Sociales. El festejo comenzará en la Feria del Libro de este año.

octavio paz

(CABA) Cumplir años es una costumbre que sabe tener la gente. Las palabras, lo ha dicho el poeta mexicano Octavio Paz en El arco y la lira –no viene mal recordarlo en el centenario de su nacimiento–, son rebeldes a la definición. “Escribir, quizá, no tiene más justificación que tratar de contestar a esa pregunta que un día nos hicimos y que, hasta no recibir respuesta, no deja de aguijonearnos. Los grandes libros –quiero decir–, los libros necesarios son aquellos que logran responder a las preguntas que, oscuramente y sin formularlas del todo, se hace el resto de los hombres.” No alcanzan los ojos ni las manos para repasar los grandes libros del Fondo de Cultura Económica (FCE), editorial que celebra sus 80 años a todo trapo. Fue en México, donde empezó a caminar un 3 de septiembre de 1934, cuando Daniel Cosío Villegas comprendió la necesidad de crear una biblioteca básica en español y concibió una institución de fomento cultural con el apoyo financiero del Estado. Y en Argentina, la primera filial inaugurada en 1945 por el editor Arnaldo Orfila Reynal, donde se escribieron las primeras páginas de la internalización de un proyecto que fue fortaleciendo el vínculo entre los intelectuales y escritores de América latina. FCE hoy tiene filiales en Chile, Perú, España, Venezuela, Colombia, Estados Unidos, Brasil y Guatemala. Y autores del mundo y de acá para alquilar balcones: Michel Foucault, Zygmunt Bauman, Erich Fromm, George Steiner, Paul Ricoeur, Cornelio Castoriadis, Olga Orozco, Noé Jitrik y Sylvia Molloy, entre otros.

No es exagerado afirmar que la historia cultural de Iberoamérica está inseparablemente ligada a la historia del FCE. La filial local –que se ha convertido en uno de los polos editoriales más significativos del país en ciencias sociales, literatura, humanidades, ciencia y libros infantiles– festejará el aniversario en la 40 Feria Internacional del Libro de Buenos Aires y donará libros a la Biblioteca Nacional (BN), por mencionar apenas dos de las actividades que está programando. Entre las publicaciones que presentará, se destacan la edición de diez nuevos Breviarios y 70 reimpresiones de igual número de títulos de la misma colección; una Antología general de Alfonso Reyes, editada por Javier Garciadiego; y clásicos como La democracia en América, de Alexis de Tocqueville, y el Leviatán de Thomas Hobbes. Alejandro Archain, gerente general del FCE de Argentina, cuenta a Página/12 que la idea es celebrar durante todo el 2014. “Nosotros empezamos con acciones a partir de la exposición de nuestro catálogo en las librerías. Pero recién en marzo y abril es cuando comenzarán las principales actividades. Los actos más importantes se harán en la Feria del Libro, que cumple 40 años. Estamos de aniversarios. Se nos viene un año con mucha actividad”, anticipa Archain.

“Tanto en la feria como en otros lugares, organizaremos mesas redondas en las que vamos a plantear el diálogo alrededor de la presencia del Fondo de Cultura en los ámbitos académicos, y la manera de articular y jugar con el resto de las editoriales –explica Archain–. La vida editorial de estos últimos 80 años es una excusa que nos permitirá conversar, discutir y analizar lo que ha sucedido. El período es muy amplio, ¿no? Si uno se pone a analizar lo ocurrido en estos años, hay mucha tela para cortar, no solamente en Argentina sino en México y en toda América latina.” En el encuentro con editores en la Feria, “Presencia del FCE en la Argentina de los últimos 80 años”, participará José Carreño Carlón, el nuevo director general de la casa mexicana. En cuanto a la donación de libros a la BN, Archain comenta que el propósito es que haya en el país un lugar con la mayor cantidad de volúmenes del FCE. “La Biblioteca Nacional tiene una cantidad importante de títulos que nosotros vamos a complementar con una donación, con material que tenemos aquí y con otro que traeremos especialmente de México.” Habrá mucho más. Una fiesta auspiciada por la Embajada de México en Argentina, en coincidencia con la celebración mexicana que se realizará en septiembre; una mesa redonda en el mes del aniversario bajo el lema “La evolución de las editoriales en los últimos 80 años”; el Concurso Calaveritas del Día de los Muertos –a través del programa radial Con X de México– con libros como premios; el Festival Mexicano en los bosques de Palermo con stand del FCE; además de concursos mensuales con regalos de ejemplares y venta de paquetes promocionales de libros a través de la página web y en las librerías.

“El FCE en el país es central en el ámbito de las ciencias sociales por la traducción de obras importantísimas, por la publicación de autores locales, por los libros del Fondo que figuran en las principales bibliografías de las universidades y por la irrupción en los últimos años del libro infantil y juvenil con una excelente colección –enumera Archain–. Es difícil encontrar a alguien que esté estudiando alguna carrera en ciencias sociales que no tenga libros del Fondo de Cultura. Es una presencia permanente, una tradición que tiene mucho futuro.” Archain menciona algunos títulos entrañables del FCE que leyó en los años en que estudiaba Letras, El llano en llamas, Pedro Páramo, ambos de Juan Rulfo; Breviarios de tapas duras como El aire y los sueños de Gastón Bachelard; y El arco y la lira de Octavio Paz, “un libro que subrayé mucho y que fue muy significativo en mi formación”. “Esto que me pasa a mí me parece que le pasa a todo estudiante de literatura o de ciencias sociales. Seguramente tienen los libros del Fondo de Cultura en sus bibliotecas y el recuerdo muy vivo del momento en que entraron en contacto con esos textos”, subraya el gerente general. “Un tema fundamental para el mundo editorial es la circulación de los libros, tanto en lo que hace al libro en papel, que sigue siendo el formato que tiene mayor vigencia, como al libro digital, que plantea una nueva manera de producción y circulación. La gran producción que hay de novedades, la proliferación de títulos, las dificultades para la comercialización, los obstáculos que existen para tener suficiente presencia en los canales, son problemáticas crecientes y cotidianas que tenemos los editores. Hay que articular políticas permanentes para que los libros lleguen a los distintos mercados hispanoamericanos. La crisis española influye también en la circulación. Hay que lograr una mayor presencia de la producción latinoamericana en otros mercados, lograr la traducción a otras lenguas de los libros que se producen en América latina. Los desafíos son muchos.”

Fuente consultada: Página 12

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