Buenos Aires, 15/12/2017, edición Nº 1857

Flavia Palmiero: “No me gusta que los hombres me usen”

Siempre polémica.

flavia macri

(CABA) Hace más de quince años que Flavia graba las entrevistas que le hacen. Una vez, cuando se estaba separando del padre de sus hijos, le pusieron un título que ella no había dicho y a partir de entonces decidió tener sus propios registros de las notas.
La noto desconfiada. Cuando hablamos por teléfono le sugerí hacer la nota en su casa pero no quiso. Allí sucedieron los hechos que la tuvieron como protagonista de un escándalo: Nazarena Vélez denunció que había echado de su casa a su hija Bárbara . Y le dijo de todo en los programas de televisión. Flavia negó y sufrió mucho . Se le transforma la cara cuando se lo recuerdo.
“Hoy en día una mosca vuela y pasa a ser un elefante. Es lamentable pero es así. Y lo bueno es que la gente que me conoce, la gente que me trata y la gente que me importa como mis hijos, mis amigos, mi familia; quienes están a mi lado y me quieren saben muy bien quién soy. Y el público también sabe quién soy”.
-¿Quién sos?
– Yo nunca viví del escándalo. Pero bueno, lamentablemente, midió. Y la verdad, lo pasé muy mal. No podés pasarla bien cuando están diciendo cosas feas de vos. Y yo no lucro con eso. Yo estaba vendiendo mi obra de teatro o mi programa de televisión. No hago promoción con la desgracia ajena. Entonces, ¿qué te puedo decir? Me hicieron mucho daño con mentiras, con cosas que no estuvieron buenas.
-El otro día vos decías “¿Por qué de mí dicen esas cosas?” ¿Tenés una respuesta para eso?
-Primero, porque no soy careta; y segundo, porque no tengo ni padrinos ni gente que me esté diciendo: “No preguntes, no hagas esto”.
-¿Cómo?
-Yo estoy sola en el mundo. Hice sola toda mi carrera, nunca tuve un padrino, nunca tuve nadie que me respalde… He tenido la suerte de trabajar con gente muy importante que confiaba en mí como artista, pero nunca tuve a nadie para cuidarme las espaldas. Y en este medio muy salvaje a veces es necesario.
-¿Sería como un esposo?
-Sí, un marido, un padrino, qué sé yo. Algo.
-¿Pero un padrino quién es? No se entiende bien.
-A veces hay gente que tiene un representante. Una especie de, qué sé yo… Es una fantasía igual. Hay gente que lo tiene y gente que no lo tiene. Hay gente que la cuidan y gente que no. Hay gente que hace millones de macanas y nadie dice nada. Y hay gente que no hace nada y le inventan de todo.
-¿Vendés?
-Sí, vendo. Son 30 años de estar en los medios, de hacer programas de televisión, de estar en los teatros… No hay mucha gente hoy en día que todavía le sigue importando a la gente. Y yo vendo aún no estando en la tele. Porque tengo mi programa de cable, pero no soy una persona que permanentemente esté en el prime time de los canales en estos últimos tiempos, lamentablemente. Y sigo importándoles.

(Fuente: La Nación)

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