Buenos Aires, 25/09/2017, edición Nº 1776

Fiestas en la Usina del Arte, una tendencia que crece

El alquiler de museos y espacios culturales públicos hace tiempo se realiza en Europa. Últimamente, La Usina del Arte ha funcionado como escenario de fiestas privadas, al módico precio de 30 mil pesos el día de alquiler. (CABA) Treinta mil pesos diarios. Eso es lo que cuesta el alquiler de las instalaciones de la Usina del Arte, la joya del Ministerio de Cultura porteño, para que la utilicen empresas, clubes...

El alquiler de museos y espacios culturales públicos hace tiempo se realiza en Europa. Últimamente, La Usina del Arte ha funcionado como escenario de fiestas privadas, al módico precio de 30 mil pesos el día de alquiler.

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(CABA) Treinta mil pesos diarios. Eso es lo que cuesta el alquiler de las instalaciones de la Usina del Arte, la joya del Ministerio de Cultura porteño, para que la utilicen empresas, clubes y otras entidades del sector privado y social. En el foyer, el vestíbulo principal, y en el salón mayor se han realizado desfiles de moda, presentación de productos y hasta sesiones fotográficas de importantes marcas.

La actividad privada en un espacio del gobierno porteño va en la misma línea de lo que ocurre en otras capitales del mundo, donde los museos o centros culturales se arrendan al sector privado para generar recursos propios. Las galerías del Petit Palais. de París; el Museo del Prado, en Madrid, o el Castel Sant’Angelo, en Roma, son algunos de los sitios históricos que siguen esta corriente.

Buenos Aires no quiere ser el furgón de cola de una tendencia mundial y por eso el gobierno comenzó a ofrecer los espacios públicos al sector privado. En el caso de la Usina del Arte se organizaron hasta fiestas auspiciadas por marcas de bebidas alcohólicas y con DJ en vivo. La normativa mediante la cual se autoriza el arrendamiento de salas, recintos, predios, centros culturales y otros espacios dependientes del Ministerio de Cultura establece que los alquileres “se podrán realizar siempre que su objeto esté acorde con la actividad cultural del espacio”.

La resolución (1390 MCGC/12) también establece que los días de alquiler destinados al sector privado no deben superar el 20% de las jornadas que el organismo destine a actividades culturales o artísticas. “Es un debate que tenemos que darnos como sociedad: el de abrir los espacios culturales a la ciudad“, argumentó el ministro de Cultura porteño, Hernán Lombardi. “Los ingresos que se generan ayudan a financiar los propios espacios y a realizar más actividades gratuitas para la gente. No hay que tenerles miedo a estos temas. No son tabúes“, opinó.

El funcionario dejó en claro que tanto la Usina del Arte como el resto de los espacios culturales no se pueden alquilar para eventos sociales personales, es decir, fiestas de casamiento, cumpleaños o semejantes.

El presupuesto del Ministerio de Cultura para 2014 supera levemente los 1200 millones de pesos. Incluye los recursos que aporta el Tesoro porteño (denominados Fuente 11) y los que genera cada organismo para ser utilizados en el cumplimiento de los fines propios de cada institución (llamados Fuente 13). Según informó el Ministerio, del total a la Usina del Arte le corresponden unos 13,7 millones de pesos, a los que se suman $ 579.580 que ingresaron por Fuente 13 hasta el 30 de junio pasado.

El 18 y 19 de junio pasado se realizaron dos fiestas con ocho DJ, barra de tragos y bandas. “Desde hace más de 10 años, Unlock Night es la incubadora de los artistas más relevantes de la escena de Buenos Aires“, anunciaba Unlock Night, la empresa organizadora. La fiesta privada fue auspiciada por la marca de un reconocido aperitivo. “Acá no hay nada que ocultar. La actividad de los DJ está relacionada con el arte de la música, por lo que está avalada dentro de la normativa. ¿El alcohol? También se consume en las fiestas que se organizan en otros museos del mundo. No es nada nuevo“, justificó Lombardi.

Además de fiestas con DJ, la actividad extra en la Usina del Arte incluye sesiones fotográficas para el catálogo de Lady Stork, la grabación de las publicidades de la cerveza Heineken, la bebida Fuze Tea y la compañía de telefonía Claro, y un desfile de modas organizado por la fundación Boca Social.

Éste no es el único espacio cultural que es utilizado por privados. En el Centro Cultural Recoleta, por ejemplo, Fuerza Bruta está realizando doce funciones semanales del show Wayra. Las funciones tienen un costo de entre $ 150 y $ 190.

¿Qué sucede con los espacios culturales dependientes del gobierno nacional ubicados en la ciudad? Según informaron desde el Ministerio de Cultura de la Nación algunos de los espacios de la Biblioteca Nacional, el Museo Decorativo y el Museo Histórico Sarmiento son alquilados para presentaciones de libros, talleres, congresos u otras actividades académicas.

Fuente: La Nación

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