Buenos Aires, 17/11/2017, edición Nº 1829

Faltan políticas de vivienda

El Subsecretario general de Presidencia y precandidato a jefe de gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Gustavo López opina sobre como la desigualdad en la Ciudad ha hecho crecer la cantidad de Villas. Escribe Gustavo López (CABA) En estas semanas fuimos testigos de un ataque brutal e injusto contra Víctor Hugo Morales, por el sólo hecho de expresar una idea sobre la situación en las villas de emergencia en...

El Subsecretario general de Presidencia y precandidato a jefe de gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Gustavo López opina sobre como la desigualdad en la Ciudad ha hecho crecer la cantidad de Villas.

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Escribe Gustavo López

(CABA) En estas semanas fuimos testigos de un ataque brutal e injusto contra Víctor Hugo Morales, por el sólo hecho de expresar una idea sobre la situación en las villas de emergencia en la Ciudad.

Un informe del diario La Nación daba cuenta del aumento de la población en villas, omitiendo señalar que en los últimos siete años fue Mauricio Macri quien gobernó y gobierna la Ciudad de Buenos Aires, el que redujo sustancialmente el presupuesto de viviendas a una cifra inexistente.

La dictadura militar había acuñado una frase tristemente célebre: “la ciudad es para quienes merecen vivir en ella“, produciendo deportaciones masivas, en camiones, y durante la noche, expulsando a miles de pobres y desamparados. Hoy, esa misma política discriminatoria es la que aplica el PRO, impidiendo la urbanización de las villas en diálogo con sus vecinos, para convertirlas en barrios dignos, con servicios de salud, educación, cultura, transporte y seguridad.¿Por qué, mientras la población total de la Ciudad apenas creció el 4% en diez años, la de las villas creció un 52% en el mismo período?

Porque tenemos una Ciudad desigual, injusta y sin Estado que aplique políticas sociales.
Tenemos en la Ciudad un PBI per cápita de U$S 41 mil por habitante por año. En contraposición, la provincia del Chaco tiene un PBI per cápita de aproximadamente U$S 2000. En la CABA se hicieron menos de cien viviendas sociales mientras que esa provincia construyó 40 mil junto con el Estado nacional. Sin embargo, todo pareciera relucir en la Reina del Plata, será por el amarillo de los globos. Pero cuando uno se interna un poco más, el globo se pincha.

Sabemos que Buenos Aires es una ciudad rica, pero desigual y por lo tanto, injusta. En las comunas del norte, siete de cada diez chicos pueden acceder a doble escolaridad. Sin embargo, en el sur, además de faltar vacantes y que las escuelas tienen menor infraestructura que las otras, sólo tres de cada diez pueden tener jornada completa. Si tomamos el hacinamiento, llega al 21% de los hogares en la Comuna 8 y sólo al 3% en la Comuna 13.

Pero el dato más indignante y demoledor lo da el de mortalidad infantil. En las comunas del norte es del 5,9 por mil y en las del sur asciende al 11 por mil. Es decir que, todos los años, muere el doble de niños antes del año de vida, en el sur de la Ciudad, sólo por ser pobres.

Mientras los vecinos de Caballito se quejan por las torres y la falta de agua por su uso irracional y descontrolado, el 24% de las viviendas construidas se encuentran desocupadas.

Hasta 2010 existían en la Ciudad 342.842 inmuebles deshabitados. Según datos del Censo de Población y Vivienda de ese año, el parque habitacional de la Ciudad de Buenos Aires comprendía 1.425.840 viviendas. Esa cifra comprende también más de 50 mil casas tapiadas y vacías.

Y es que lo que falta son políticas públicas activas que reconozcan a la vivienda como un derecho de los ciudadanos. Si el Estado no interviene, entonces el mercado regula la oferta y la demanda, los precios son inalcanzables, la gente no llega a comprar y debe alquilar, y el que menos tiene está condenado a la ocupación de los baldíos.

Nosotros, en cambio, tenemos una propuesta, está al alcance de la mano, pero hay que tener voluntad política para llevarla adelante y, por supuesto, otra concepción del Estado y de la sociedad.

En el año 2005 el total del Presupuesto destinado a vivienda era del 5,4 por ciento. Claro, era un Presupuesto magro ya que recién se estaba saliendo del “infierno neoliberal“. Pero el año pasado, con diez veces más de recaudación, se invirtió menos del 1% para viviendas que nunca se hicieron.

Aumentando el porcentaje de vivienda en el Presupuesto de la Ciudad, llevándolo a siete años atrás, dispondríamos de más de 3 mil millones de pesos por año para construir viviendas para los sectores medios, sobre tierras de propiedad de la Ciudad, cuidando los espacios verdes y colocando una infraestructura igualitaria entre sur y norte.

Las villas deben convertirse en barrios obreros, con regulación en la construcción, calles accesibles, escuelas, centros culturales, infraestructura y seguridad. ¿Con qué? Con el mismo Presupuesto de la Ciudad.Si a eso le sumamos el Plan Pro.Cre.Ar, en acuerdo con el gobierno nacional, podemos construir 12 mil viviendas para los sectores medios y 40 mil en la conversión de las villas, con dignidad y justicia.

Los grandes medios atacan a un periodista que ejerce su derecho de expresión, pero no interpela a Macri por la falta de políticas públicas ni se plantea la problemática urbana. Claramente, no son como el tábano al caballo, no molestan a los del mismo poder.

No perdamos la oportunidad de discutir a fondo este tema. Sigamos trabajando para construir un nuevo sueño, el de una Ciudad más justa, integrada e inclusiva.

Fuente: Tiempo Argentino

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