Buenos Aires, 25/07/2017

Esteban Bullrich: “la universidad significó un cambio total en su vida”

El ministro de educación cuenta la historia de cinco estudiantes de enfermería que estudiaron en duras condiciones

(CABA) Hoy tuve el orgullo de conocer a Ivone, Exequiel, Ninfa, Maxi y Marcos, 5 jóvenes argentinos que acaban de egresar de la carrera de Enfermería Universitaria. La Secretaría Académica de la Universidad Nacional de Salta me hizo llegar su historia. La comparto con ustedes:

La Delegación Santa Victoria Este de la Sede Regional Tartagal se encuentra a 150 Km de distancia de la ciudad de Tartagal. Los docentes llegan allí a través de una ruta parcialmente pavimentada, en una camioneta provista por el Rectorado de la Universidad. Las clases se dictan en aulas que se alquilan a la congregación de las Hermanas Franciscanas Misioneras, aunque la Universidad está realizando obras para reacondicionar el lugar.

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La historia de los egresados es la siguiente:

Ivone Evangelina Ceballos: nació en Santa Victoria Este, donde pasó toda su vida. Tiene 28 años. Terminó los estudios secundarios y se vino a Salta porque quería estudiar Instrumentación quirúrgica. Pero no pudo quedarse por razones económicas.
Empezó a trabajar en 2006 en el Hospital local en el sector de cocina, luego fue mucama y, finalmente, en 2009, por tener título secundario, la designaron como auxiliar administrativa. Desde entonces sigue en el mismo cargo.

Cuando se le preguntó qué significaba para ella la presencia de la Universidad en Santa Victoria expresó: “una oportunidad única, porque estamos muy lejos de todo”. “Siempre quise estudiar alguna carrera vinculada con la salud. Mi papá es enfermero”. Las autoridades del Hospital le dieron permiso para asistir a clases cuando los horarios coincidían con la jornada laboral. Hizo la carrera en el tiempo justo pese a que estudiaba y trabajaba. Le gustó muchísimo la Universidad, le cambió la vida.

Exequiel Sandoval: pertenece a la etnia wichi. Vive en Las Vertientes, paraje ubicado aproximadamente a 60 km de Santa Victoria. Viajaba en moto para asistir a clases. Es casado y tiene varios hijos. Toda la comunidad wichi de la que proviene — aproximadamente 64 familias- subsiste con actividades de pesca y con los subsidios del estado. En Las Vertientes no hay trabajo. El lugar cuenta con un puesto sanitario. Para Exequiel la carrera es muy importante porque cree que la brindará otras oportunidades de vida. Quiere trabajar para su comunidad. Habla wichi y español.
Edad: 30 años.

Rojas, Ninfa: tiene 28 años, nació en Santa Victoria Este donde vivió casi toda su vida. Pertenece a una familia de escasos recursos, formada por sus padres y siete hermanos. Tiene, además, un hijo de 11 años. La familia preparaba empanadas y cosas dulces para vender. Con esta actividad se mantenían. Un solo hermano trabaja en INTA, el resto solo trabajos temporarios para subsistir.

Realizó estudios primarios y secundarios en Santa Victoria, y cuando terminó el secundario no tenía donde seguir estudiando. Se fue a Tartagal, donde cursó los dos primeros años de Enfermería, pero no pudo concluir la carrera por razones económicas, no podía mantenerse ni pagar alquiler. Se volvió a Santa Victoria y, al implementarse la carrera de Enfermería, pudo cursar el tercer año y recibirse.

La universidad significó para ella un cambio total en su vida. Ahora podrá trabajar y ayudar a su familia. Pide que la carrera continúe en Santa Victoria, que no se vaya la Universidad de la zona y que si es posible implementen la Licenciatura en Enfermería.

Maximiliano Pérez: tiene 30 años. Pertenece a la etnia wichi, vive con su esposa e hijos en la Misión María Cristina, ubicada en Formosa. Sus padres viven en Misión La Paz (aproximadamente a 30 km de Santa Victoria). Para cursar la carrera viajaba en moto desde Formosa a Misión La Paz y desde allí iba y venía todos los días para tomar clases. El hecho de tener un título universitario le permitirá trabajar y mejorar su vida. (Narrado por Ninfa Rojas).

Marcos Catardo: vive en Alto de la Sierra, pequeña población ubicada aproximadamente a 80 km al sudeste de Santa Victoria Este; tiene mayoría de población originaria, fundamentalmente wichi. Vive allí con sus padres y cinco hermanos; tiene un hijo de 5 años. Viven de changas; su papá es jornalero y mecánico; todos los hijos le ayudan en esta tarea. Su papá y sus hermanos hablan wichi y español como lenguas maternas; su madre, en cambio, habla guaraní y español, ya que procede de una comunidad guaraní cercana a Tartagal.
El empezó a estudiar por curiosidad y con el tiempo se fue involucrando con la carrera. Viajaba en moto a tomar clases; 80 km de ida y 80 de vuelta en camino de tierra. Recién en el tercer año de la carrera consiguió donde quedarse en Santa Victoria y regresaba los sábados a Alto de la Sierra.

Para él la Universidad significó una experiencia nueva, una oportunidad única de mejorar su vida y la de su familia. Nunca se imaginó que pudiera estudiar. Él quiere como enfermero tratar de ayudar a su comunidad en el tema de salud, pero también con el idioma, pues muchas veces no son comprendidos por los médicos. NT

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