Buenos Aires, 23/09/2017, edición Nº 1774

Devoto: denuncian problemas por vivir frente a la cárcel

Hay quejas por la presencia de basura e inseguridad.

(CABA) La cárcel de Villa Devoto funciona desde 1927 en la manzana delimitada por Lozano, Bermúdez, Nogoyá y Desaguadero, sobre terrenos pertenecientes al Estado nacional. Según datos de la Procuración Penitenciaria de la Nación, aloja a 1705 internos en la actualidad; otros seis permanecen en hospitales extramuros. La depreciación de las propiedades del entorno y la basura acumulada en el perímetro son apenas dos de los perjuicios que sufren los habitantes por vivir junto a la cárcel.

La presencia de roedores en la calle, el ruido de recitales realizados para los presos a la hora de la siesta, dificultades para estacionar por el movimiento de autos que van hacia el penal, el intercambio de droga sobre los muros y la sensación de inseguridad por ser vigilados a través de las ventanas desde los pabellones completan los trastornos más mencionados.

En efecto, sobre las calles Desaguadero y Nogoyá varias casas ostentan sus ventanas selladas, con cemento u otros materiales. “No están vacías. Acá nadie vende, porque no hay compradores. Los moradores eligen protegerse y solamente tienen ventanas que dan hacia patios internos. Uno tiene miedo de que le monitoreen los movimientos“, detalla Manolo Fandiño, de 70 años, que reside sobre el pasaje Ukrania.

En 2011 vino en campaña Cristina Kirchner y anunció la mudanza de los internos a una cárcel por construirse en Mercedes y el cierre de Devoto. No pasó nada”, se lamenta, con bronca, Manolo. “Era todo mentira. Ahora que vienen las elecciones capaz prometen lo mismo“, agrega Salvador Arcifa, que se domicilia en la calle Allende.

Fue en junio de aquel año cuando la Presidenta anunció que dos meses después se abrirían las ofertas para licitar la construcción del Complejo Agote, de 213 hectáreas, en Mercedes, provincia de Buenos Aires.

Pese a los insistentes mensajes enviados por La Nación a los voceros del ministerio, no hubo respuesta alguna sobre si existen avances en la obra de la nueva cárcel en Mercedes ni sobre la probable fecha de cierre del penal de Devoto.

devoto

Los presos no quieren el traslado. Tampoco sus familiares ni abogados, porque acá les queda más cómodo para visitarlos. Mientras tanto, padecemos nosotros. En mi cuadra no se puede estacionar; antes hasta subían los autos a la plazoleta Salvador Mazza, que por suerte fue recuperada y arreglada“, opina María Teresa Simó, otra vecina de Pedro Lozano al 1900.

El diputado porteño Cristian Ritondo (PRO) también milita por el inmediato traslado del complejo penitenciario. “Villa Devoto tiene que poder recuperar la tranquilidad perdida“, dijo.

Fuente: Ángeles Castro en La Nación.

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