Buenos Aires, 24/09/2017, edición Nº 1775

En qué pueden invertir los argentinos a largo plazo

Los negocios y las propuestas más rentables pensando un horizonte más lejano. La tecnología, una opción destacada. ¿Puede un argentino invertir a largo plazo? ¡Sí! Ahora bien, ¿qué significa invertir a largo plazo? Es, simplemente, tener una estrategia o un método que funcione al margen del momento en que se utilice. Cuando se invierte en el corto plazo, lo único que se mira es el precio. En el largo plazo,...

Los negocios y las propuestas más rentables pensando un horizonte más lejano. La tecnología, una opción destacada.

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¿Puede un argentino invertir a largo plazo? ¡Sí! Ahora bien, ¿qué significa invertir a largo plazo? Es, simplemente, tener una estrategia o un método que funcione al margen del momento en que se utilice. Cuando se invierte en el corto plazo, lo único que se mira es el precio. En el largo plazo, además miramos el valor de la inversión a futuro, su evolución y perspectiva. Para que se entienda: con una visión de corto plazo, no compraríamos un terreno que está barato en una zona que no está desarrollada; en cambio, sí estaríamos dispuestos a comprarlo a mayor plazo apostando a que la zona pueda valer mucho más a futuro.
Pensemos juntos, entonces, cuáles serán los negocios y las inversiones más rentables. Seguramente, vamos a coincidir en la mayoría.

¿Los sectores? Alimentación, salud, tecnología y energía. Ahora, una justificación muy breve: el crecimiento demográfico esperado generará un mayor consumo de alimentos y de materias primas, se requerirá mayor energía y nuevas tecnologías para su desarrollo, así como avances en medicina en vistas de la prolongación de la expectativa de vida. En esa búsqueda de optimización de los recursos es donde nacen las nuevas oportunidades. A futuro, tenemos que invertir en empresas de sectores con una demanda natural y que también tengan una gran capacidad de innovación.
¿Por qué? Es la única forma de asegurarnos que una empresa siga generando valor. Una opción para armar una cartera de inversión con las empresas más innovadoras e importantes del mundo, es recurrir al ránking que elabora todos los años la revista Forbes. Para ser incluidas en la lista, las compañías necesitan cumplir ciertas condiciones: tener una capitalización bursátil de más de u$s 10 mil millones de dólares, invertir en el sector de investigación y desarrollo y acumular 7 años de datos financieros públicos.
En el primer puesto, por ejemplo, se ubica Salesforce.com (CRM), que se dedica al almacenamiento de datos; el segundo lugar es para Alexio Pharmaceuticals (ALXN), que elabora fármacos mediante uso de ADN. Obviamente, también figuran empresas como Procter & Gamble (30), Google (47) y Apple (79). El ránking deja afuera a bancos, compañías mineras o del sector de energía ya que su valor de mercado depende más de las materias primas que de la innovación que generan.

¿Les cuento una historia? Me quedó una imagen grabada de la película Forrest Gump, interpretada por Tom Hanks. En el año 1975, Forrest, por consejo de su amigo, el teniente Dan, invirtió parte de sus ganancias de la empresa camaronera Bubba Gump en acciones de una compañía supuestamente frutera. Esa empresa era nada menos que Apple. En 1975, la acción cotizaba cerca de u$s 2 y se calcula que el personaje de ficción invirtió u$s 50 mil, es decir, unas 25 mil acciones. En caso de que Forrest hubiese tomado la decisión de mantener los papeles a febrero de 2014, ¡tendría cerca de u$s 13 millones! Pero Apple no es la única empresa que obtuvo rendimientos increíbles en el tiempo. Otro caso es el de Microsoft que, desde 1986 a la fecha, obtuvo una rentabilidad superior al 37 mil por ciento. ¿Y Google? Cuando empezó como un simple buscador de internet en 1998, jamás me hubiese imaginado que se convertiría en una de las tecnológicas más importantes del mundo: en los últimos años está invirtiendo mucho dinero en robótica y tecnología militar. Inspirado en estos casos exitosos, les sugiero tres alternativas de inversión para considerar:

Impresiones 3D: Esta nueva tecnología tiene mucho futuro y podría modificar la producción en serie en el mundo.
Tenemos tres empresas para apostar: Stratasys (SSYS), 3D Systems (DDD) y The Exone Company (XONE). Es un sector para tener en cuenta en la medida en que los productos que ofrecen, tanto a nivel industrial como para uso particular, puedan venderse masivamente. Otra empresa que quiere incorporarse a este negocio es General Electric (GE). Hay que estar atentos.

Drones: Esta sí que es una novedad y una inversión a largo plazo que me parece increíble. Hace muy poco, Amazon presentó el proyecto Amazon Prime Air, que consiste en entregar productos de hasta 2,5 kilos a través de drones (vehículos aéreos no tripulados). Imaginen que compran algo por internet y, en la puerta de sus casas, aparece una especie de mini nave que les deja el producto en tiempo y forma. Busquen el video en Youtube porque es sorprendente y muy futurista. Los drones son fabricados por empresas como Boeing, Lockheed Martin, General Dynamics, AeroVironment y Textron. Se trata de equipos utilizados para vigilancia, con fines bélicos (Estados Unidos invirtió u$s 3 mil millones en 2013), para búsqueda o rescate, elaboración de mapas 3D, entre otros. Se espera que, en 2015, la Administración Federal de Aviación estadounidense regule la forma en que podrán volar. Con este proyecto en vista, me gustan las empresas Boeing (+79 % en 2013), Textron (31 % en 2013) y Aerovironment (+30 % en 2013) para apostarles unos dólares, sin duda a largo plazo.

Acciones para sus hijos: En lugar de comprar tantos juguetes o jueguitos electrónicos, uno puede adquirir acciones de empresas que tienen un gran futuro. Con pequeñas sumas mensuales, nos podemos garantizar un monto muy importante, tanto para colaborar con los estudios de nuestros hijos como para un retiro anticipado o la jubilación. Lo ideal, para realmente capitalizarnos, es realizar aportes mensuales o anuales periódicos. Se puede empezar con u$s 1.000. Un agente de bolsa puede ser de ayuda para invertir en acciones de todo el mundo, pero también se puede concretar a través de los Cedears (empresas del exterior que cotizan en la bolsa argentina).

Es cuestión de analizar bien, tener paciencia y cruzar los dedos. En una de esas, tenemos la misma suerte que Forrest Gump.

 

Fuente: Mariano Otálora ( Clase Ejecutiva, Apertura.com )

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