Buenos Aires, 18/12/2017, edición Nº 1860

En la Ciudad desaparecieron alrededor de 42 millones de adoquines

Camiones cargados con toneladas de adoquines salen de un depósito, pero no llegan a destino. La historia oficial de la ruta de los adoquines dice que cuando se los remueve de las calles son trasladados en camiones a un depósito situado en Villa Soldati, desde donde, luego, supuestamente son transportados a la Reserva Ecológica. El problema es que en Soldati no hay 42 millones de adoquines almacenados y en la...

Camiones cargados con toneladas de adoquines salen de un depósito, pero no llegan a destino. La historia oficial de la ruta de los adoquines dice que cuando se los remueve de las calles son trasladados en camiones a un depósito situado en Villa Soldati, desde donde, luego, supuestamente son transportados a la Reserva Ecológica. El problema es que en Soldati no hay 42 millones de adoquines almacenados y en la Reserva Ecológica los encargados dicen que “hace años” que allí no llega un adoquín.

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(CABA) Los que están instalados en las calles cuentan con protección patrimonial, pero una vez que son removidos su destino es incierto. Se trata de los históricos adoquines de las callecitas porteñas y por los que el centro de Buenos Aires es famoso.

Según un estudio de la Auditoría de la Ciudad, desde 2008 se han removido unos 42 millones de adoquines de las calles de Buenos Aires. Sin embargo, apenas un 10% de esa cantidad está depositada en los predios que la Ciudad usa para acopiarlos.

Del resto -unos 38 millones de piedras cúbicas de más de cinco kilos cada una- no hay información precisa. No existe un registro de cuántos se retiran ni en qué obras se reutilizan.

¿Cómo se contabilizan entonces los 42 millones? El auditor de la ciudad Facundo Del Gaiso (Coalición Cívica) pidió un informe respecto de los metros cuadrados de obras de cordón cuneta y de hormigonado de dársenas que implican la quita de adoquines de las calles porteñas.

Con los datos aportados por el propio gobierno, según consta en una nota oficial, detalló que para las obras de cordones cuneta se retiraron 83.214 metros lineales de adoquines; cada metro lineal representa 30 adoquines, lo que totaliza 2.496.000 piezas de granito de un peso aproximado a los cinco kilos cada una.

Según el mismo informe, otras 36.370.738 piezas se retiraron cuando se construyeron las dársenas de hormigón. El cálculo se obtiene de multiplicar los 727.414 m2 informados por el gobierno por 50, que es el número de adoquines que entran en cada metro cuadrado.

En este cálculo no está incluida toda la obra del casco histórico ni la de la Reserva Ecológica. Hay que tener más rigurosidad con este material, que es parte de nuestro patrimonio y nuestra historia. ¿Dónde están todos los adoquines que se sacaron?“, se preguntó Del Gaiso.

Si se tiene en cuenta que por metro cuadrado hay 50 adoquines, 42 millones de adoquines es lo mismo que decir 840.000 m2. Según una licitación realizada por el propio gobierno, que compró adoquines, se pagó el m2 347 pesos, lo que da un valor aproximado de 291 millones de pesos al volumen retirado y que nadie acierta a saber dónde fueron a parar.

El organismo responsable de velar por los adoquines es el Ente de Mantenimiento Urbano Integral (EMUI). Allí, Mariano Schiavo, subgerente de legales del área asegura que “hay un control” y que desde que asumió, en febrero, las piezas acopiadas en los depósitos oficiales están controladas.

Sin embargo, no precisó el volumen de adoquines que hay en el predio de Castañares, en Villa Lugano. “El adoquín que se extrae es reutilizado para obras que están autorizadas por ley“, indicó el funcionario.

Schiavo se refiere a las mejoras en plazas, parques, espacios públicos y calles porteñas. Según relató, firma por mes un promedio de tres solicitudes que reclaman adoquines. Las últimas tres que detalla son para las obras alrededor del Lago Regatas, en Palermo; un sendero en el hospital Borda, y obras en el barrio Ramón Carrillo. Sin embargo, reconoce que no existe un registro de qué cantidad exacta entra de material ni qué cantidad sale para ser reutilizado. “Ese tipo de control no es necesario. El poco volumen de lo que se puede ir pidiendo y la diversidad de pedidos no llevarían ningún dato relevante“, aseguró.

Respecto del destino de los millones de adoquines que se retiraron de las calles en estos últimos siete años no tiene respuesta. Sólo aclaró, en un par de ocasiones, que “no hay una idea de que cualquiera entra y se lleva un adoquín“.

En ese sentido, Del Gaiso sostuvo que es difícil no creer eso: “Apenas sabemos dónde está, efectivamente, el 10% de lo que se retiró de las calles. No existen políticas para determinar su uso. Si están reutilizados en obras, tampoco lo sabemos. Lo que termina sucediendo es que se generan cementerios de adoquines y eso es sinónimo de descontrol y robo sistemático“.

En el gobierno indicaron que trabajan en la elaboración de un catálogo de las calles adoquinadas y protegidas. Schiavo detalló que hay 2000 cuadras con adoquines en la ciudad.

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