Buenos Aires, 24/06/2017

En la Ciudad, crece el porcentaje de adultos mayores en relación con la cantidad de niños

Mientras el 9,8% de los habitantes tiene menos de 10 años, los mayores de 60 representan el 24,4%. Se explica por la mayor esperanza de vida y la caída de la natalidad.

(CABA) Lucio tiene cuatro años y medio y es el rey en un mundo de adultos. Es hijo único y nieto único de cuatro abuelos: Nora, Beatriz, Tito y Aníbal, que se desviven por él. Y como si eso fuera poco tiene una bisabuela que hoy cumple 101 años y es su gran compañera a la hora de jugar a las cartas. En dos meses, Lucio cumple los 5 y ya hay una “guerra silenciosa” entre abuelas para definir quién hace la torta.

La historia de Lucio no es una excepción. Lo que ocurre en la casa de los Genovese Magni es cada vez más frecuente en la ciudad de Buenos Aires, donde ya viven más abuelos que nietos.

Mientras el 9,8% de los habitantes tiene menos de 10 años, los mayores de 60 alcanzan el 24,4%, según surge de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) porteña de 2016. Esto es: en la Capital viven unos 303.844 niños menores de 10 y 756.508 personas mayores de 60. Son, digamos, unos dos abuelos y medio por nieto, tal como indica un informe que realizó el Instituto de Estudios Laborales y Sociales (Idelas) de la Universidad de Ciencias Empresariales y Sociales, sobre los datos de la EPH.

Esto se explica, dicen los especialistas, por dos razones que van de la mano: Buenos Aires, a tono con lo que pasa en las principales ciudades de otros países, es el lugar de la Argentina donde se registra la más baja natalidad y, a la vez, la más larga esperanza de vida.

Basta comparar las estadísticas vitales desde fines del siglo XIX. En 1887 se vivía en promedio unos 32 años y en 1895, el número de hijos que en promedio tenía una mujer era cinco. Hoy, la esperanza de vida se sitúa en 75 años y la tasa de fecundidad es de 1,8 hijos por mujer.

“Significa que ya estamos por debajo del reemplazo demográfico, que es de 2,1 hijos por mujer. Y una vez que eso ocurre es muy difícil que la situación demográfica se revierta”, explica Victoria Mazzeo, jefa del Departamento Análisis Demográfico de la Dirección General de Estadística y Censos porteña.

Otro dato: según el informe del Idelas, sólo en uno de cada tres hogares porteños viven niños. Y en la mayoría de los hogares con chicos, los hijos son uno o dos.

En cambio, en la ciudad crece la población que tiene más años. “Hoy casi tenemos una igual proporción de población de menores de 15 años que de mayores de 65. Son valores de envejecimiento similares a los que se registran en las capitales europeas, como París y Madrid. En el caso de Buenos Aires, la característica es que este envejecimiento está feminizado. Existe una brecha de unos siete años entre las edades a las que fallecen las mujeres y los hombres”, aporta Mazzeo.

“Lo que ocurre en Buenos Aires marca el rumbo de lo que va a ocurrir en el país en los próximos años. La proyección demográfica dice que, para 2050, por primera vez va a haber más argentinos mayores de 60 que menores de 20. Lo mismo sucede en países como Chile y Uruguay. Somos los países de la región que tenemos el más acelerado proceso de envejecimiento”, explica Enrique Amadasi, doctor en Sociología y coordinador del capítulo adultos mayores del Barómetro de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina (UCA).

“En sociedades tradicionales, la fecundidad y la mortalidad son altas; en las sociedades modernas, la mortalidad y la fecundidad son bajas. En el medio, la transición demográfica”. La frase pertenece al reconocido demógrafo norteamericano Paul Demeny, que en 1968 describió el cambio que estaba ocurriendo en el Primer Mundo y que, años más tarde, llegaría a nuestro país.

La edad promedio de la familia tipo de 1950 era de 24 años, mientras que la de 2050 es de 49, asegura Jorge Paz, economista e investigador del Conicet. El cálculo surge de sumar las edades de todos los miembros de la familia y dividirla por el número de integrantes.

“Ese aumento de la edad promedio de la población se está registrando en todo el mundo. La gente vive hoy más que antes y, lo que es más importante aún, tiene menos hijos”, detalla. Precisamente, la prolongación de la esperanza de vida y la caída en el número de hijos provocaron el fenómeno llamado envejecimiento demográfico.

¿Cuándo se considera que un país tiene una población envejecida? Cuando más del 7% de la población tiene más de 65 años, una marca que se superó en la década del 70, según detalla Mazzeo. Sin embargo, en la ciudad de Buenos Aires fue en los años 90 cuando comenzó a crecer el porcentaje de adultos mayores en relación con la cantidad de niños.

No en todos los barrios se envejece al mismo ritmo. Según estudios de la Dirección de Estadística y Censos, en las comunas 11, 12 y 13 -que abarcan Villa Devoto, Villa del Parque, Villa Santa Rita, Villa Mitre, Villa Pueyrredón, Saavedra, Villa Urquiza, Coghlan, Núñez, Belgrano y Colegiales- habitan más vecinos mayores de 65. En tanto, en las comunas 1 (comprende los barrios del centro y Puerto Madero), 4 (Pompeya, Parque Patricios, La Boca y Barracas) y 8 (Villa Lugano, Villa Soldati y Villa Riachuelo) los jóvenes y niños son aún mayoría. NR


Fuente: La Nación

Comentarios

Ingresa tu comentario