Buenos Aires, 18/12/2017, edición Nº 1860

En la City, cada día más hombres se depilan

Los expertos indican que lo que más se depilan los hombres, son los genitales, la espalda y las piernas. Y se perfila como uno de los negocios con grandes perspectivas para el 2012 en Buenos Aires. La mayoría de los hombres que se depila no lo reconoce y eso es un hecho. Y es que en los centros de estética coinciden que esta tendencia va en aumento hace varios años,...

Los expertos indican que lo que más se depilan los hombres, son los genitales, la espalda y las piernas. Y se perfila como uno de los negocios con grandes perspectivas para el 2012 en Buenos Aires.

La mayoría de los hombres que se depila no lo reconoce y eso es un hecho. Y es que en los centros de estética coinciden que esta tendencia va en aumento hace varios años, y cada día son más los hombres que se han animado a eliminar los pelos de su cuerpo.

Patricio, dueño de salón de la Avenida Santa Fe nos cuenta que “yo trato de que los hombre se sientan lo más cómodos posibles con la depilación, aquí no existe ningún cartel alusivo a la depilación de varones, y sólo llegan dateados o por nuestro sitio. Yo no los pongo en evidencia de lo que  se van a hacer, a veces viene gente de la televisión por lo que trato de que todo sea muy discreto. Ellos piden y yo cumplo”.

En cuanto al pudor, señala que es una ventaja que él también sea hombre. “Les da bastante menos pudor, con una mujer no lo harían, eso me lo han dicho los mismos clientes, independiente de su condición sexual, que sea heterosexual o que sea gay, no lo harían con una mujer”.

Por su parte, Ximena que tiene un centro del mismo nombre, también asegura que hay un aumento en los hombres que están depilándose, y cree que el secreto para que no se vuelva una experiencia traumática para ellos, está en la “mano” que tenga la persona que depilará.

“Como los hombres también se depilan todo, hasta el pubis, hay que tener mucho cuidado y ser muy delicadas, no sólo para tirar la cera, sino que también hay técnicas y posturas para que al cliente no le duela tanto”.

Con una veintena de años de experiencia, cuenta que el perfil de los clientes ha ido cambiando. “Al principio, venían hombres que hacían deporte, pero ahora vienen todo tipo de varones, desde oficinistas, hasta artistas”, indica.

En todos los centros aseguraron que muchas veces son las mujeres las que acompañan a sus parejas a la depilación. Algunas, hasta piden la hora de atención para sus maridos, se preocupan de escoger el lugar, y hasta quién los atenderá, tanto así, que algunas hasta entran con ellos a la sala depilatoria.

No obstante, también hay muchos que lo hacen en la hora de almuerzo. “José Luis viene todos los viernes, luego de comer una parrillita con sus amigos. Los clientes que tenemos son siempre los mismos, algunos pasan de saco y corbata a depilarse”.

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