Buenos Aires, 23/09/2017, edición Nº 1774

En el GBA, sólo el 2% de los chicos van a escuelas estatales de doble turno

Sólo tres distritos del Conurbano cumplen la ley que obliga que el 30% de los alumnos primarios tenga 8 horas de clase por día.

(PBA) La Provincia tiene un “aplazo” en una materia clave de la Ley de Financiamiento Educativo. Es el artículo segundo de esa norma que se aprobó hace casi una década y que establece incorporar en el régimen de jornada completa “como mínimo un 30%” del total de alumnos de primaria. En el territorio bonaerense sólo el 3,6% de los matriculados en ese nivel educativo asisten a escuelas estatales con educación extendida. Y la nota es más baja todavía en el Conurbano, donde se concentra el mayor índice de niños con problemas sociales y asistenciales: allí apenas el 2,2% de los pibes escolarizados tienen más de cuatro horas y media de actividad en las escuelas. La proporción mejora si se incluye a los privados. Entonces, la Provincia logra cubrir el 8,5% de los establecimientos y el 5,1% de los alumnos.

La Ley de Financiamiento (26.075) propuso una serie de objetivos y metas de cumplimiento en todo el país. El aumento progresivo de los recursos destinados a educación para llegar en 2010 al 6% del PBI, que según los números oficiales ya se alcanzó. Y en el renglón de la inclusión propuso garantizar el 100% de escolaridad de los chicos de 5 años; alcanzar la obligatoriedad de 10 años de escolaridad y un proceso de extensión de la doble jornada en todo el país, hasta alcanzar un tercio del total de inscriptos en el sistema primario.

En 9 años de aplicación, los datos del Ministerio de Educación de la Nación revelan que sólo tres jurisdicciones alcanzaron la meta de la jornada extendida: Tierra del Fuego (47% de los alumnos) Ciudad de Buenos Aires (42%) y Córdoba (33%). De acuerdo con la estadística del relevamiento anual 2014, el resto de las provincias tiene esa asignatura pendiente. El anuario estadístico revela que en primaria están inscriptos 3.539.164 estudiantes en escuelas públicas. Y 383.516 (10,8%) asisten a servicios de jornada extendida que se dictan en 3.631 establecimientos.

“El aumento de las horas de clase derivan en mejores resultados educativos. Aunque estas mejoras deben acompañarse de proyectos que atiendan el contexto institucional, promuevan el trabajo colaborativo de los docentes, reconozcan a los alumnos como centro del proceso de enseñanza y aprendizaje, estimulen el conocimiento y se sustenten en condiciones de desarrollo óptimas”, dijo a Clarín Guillermo Tamarit, experto en educación y rector de la Universidad del Noroeste bonaerense (UNNOBA).

Buenos Aires incorporó en los últimos cuatro años sólo 39 escuelas estatales a este régimen: pasó de 280 en 2011 a 319 en 2014, aun cuando el año pasado se anunció un plan específico. De esta manera tiene el 7,4% del total de establecimientos primarios (que son 4.283) pero sólo el 3,6% del total de alumnos tiene jornada extendida (38.400 sobre un total de 1.068.000). Corrientes (2,2%) y Neuquén (2%) son las que más demoradas están en el cumplimiento de las metas de la ley. La “doble escolaridad” implica la asistencia a clases por lo menos ocho horas por día, cinco veces por semana. Además de las materias tradicionales los colegios pueden incorporar más horas de idiomas; deporte; computación o áreas de conocimiento ligadas a los proyectos educativos.

Para eso se requiere duplicar el número de cargos docentes. “Un maestro que está frente a un aula puede optar por continuar en el turno siguiente. Si lo rechaza se debe buscar a otro maestro”, explicaron autoridades del área educativa. Antes, el Ministerio debe seleccionar la escuela que modificará el régimen e informarlo a los padres. También se debe reforzar el plantel directivo. O sea, pagar el doble al director, al vice y a los secretarios. Y además, en la mayoría de los casos, requiere inversión en infraestructura. Los edificios escolares no están aptos para doble jornada, porque en general dictan primaria a la mañana y secundaria a la tarde. O al revés. “Hay que ampliar la capacidad casi el doble”, dijeron en Escuelas.

“La provincia no cumplió las metas por falta de presupuesto, por no volcar suficientes recursos a educación. Por eso venimos reclamando desde hace años incremento de las partidas”, dijo a Clarín el secretario general de Suteba, Roberto Baradel. “La ley crea un derecho que no se concreta porque no se cumple. Además, existe una lógica de impulsar nuevas leyes que contemplan mejoras pero nadie las ejecuta”, aseguró dice Mirta Petrocini, presidente de la FEB, el otro gremio de docentes estatales.

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