Buenos Aires, 17/08/2017, edición Nº 2076

En febrero suben los chequeos de salud por aptos físicos

A poco de iniciar las clases, las familias van con sus hijos al médico para tener papeles y certificados al día.

(CABA) Con la vuelta de las clases a sólo semanas, crecen los pedidos de turnos en hospitales y otros centros de salud. “Se debe recordar que el médico cardiólogo de por sí solo no emite el apto físico definitivo, sino que comprende un eslabón del enfoque multidisciplinario del paciente. Dado que, si bien una persona desde el punto de vista cardiovascular puede estar apta para realizar un ejercicio, puede ser también portadora de otras patologías no cardíacas (ej. asma bronquial, epilepsia, diabetes) que desaconsejan o pueden limitar los ejercicios físicos“, explicó el doctor Carlos Reguera, coordinador del Servicio de Cardiología del Instituto de Neurociencias de Buenos Aires (Ineba).

Además de cumplir con las instituciones educativas, estos certificados le permiten a los padres conocer el estado de salud de sus hijos, detectar posibles enfermedades y fomentar la cultura de la prevención. La confección del certificado es uno de los pasos que se debe cumplir para la práctica segura de cualquier tipo de ejercicio físico y/o deporte. La Ley N° 139/98 obliga a los gimnasios a solicitar un certificado de aptitud física a las personas que realicen actividad física en sus instalaciones, escuelas y colegios se hicieron eco de su importancia y lo solicitan al comenzar las clases. El objetivo es detectar patologías a través del interrogatorio, examen físico y estudios complementarios.

Además, la época del comienzo de clases puede poner de manifiesto algunos signos y conductas que indican la existencia de problemas en la visión, que dificultan el aprendizaje.

Durante los primeros 10 o 12 años de vida, el 80% de todo lo que aprende un niño suele ingresar por los ojos. La visión es el sentido que permite acumular conocimiento más fácilmente; y a esto se suma que, por lo general, todos los contenidos educativos están diseñados a partir de esta premisa“, explicó el doctor Ramiro Diez Olea (MN 92.722), quien remarcó a Infobae que “por esa razón muchas veces se cree que un niño posee problemas de aprendizaje, cuando en realidad el motivo puede radicar en algún problema en su visión“.

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