El vinilo ya tiene su lugar en la noche porteña

El vinilo ya tiene su lugar en la noche porteña

(CABA) Que están de moda, que regresaron para quedarse, que se reeditaron los clásicos del rock nacional, que las ventas revivieron a las disquerías, que después de 22 años se volvieron a fabricar en la Argentina. Una larga lista de noticias sobre el fenómeno de los vinilos ha ganado los titulares de diarios y portales de información en los últimos años. Pero si algo le faltaba al formato más venerado para escuchar música era hacerse un espacio en la noche porteña. Y ya lo tiene.

Patrocinado por Warsteiner, el Ciclo de Vinilos se realiza una vez por mes en algún bar nocturno de la ciudad de Buenos Aires y se ha convertido en una gran oportunidad para escuchar la mejor música en un formato de culto que cada vez gana más adeptos. La convocatoria y la musicalización están a cargo de los integrantes del programa “Solo en vinilo”, que se emite por Radio Blue todos los jueves de 23 a 1. El éxito de la emisión, que arrancó en 2008 y hace un año y medio desembarcó en Blue, es una muestra más del furor por el vinilo.

“Hay un fenómeno muy interesante que es la amplitud, porque atrapa tanto a tipos de 40 o 50 años que por ahí crecieron con el vinilo como a mucha gente joven, que lo ve con esta sensación de objeto coleccionable fetiche o que tal vez se interesa porque sus padres tienen una colección en su casa o porque simplemente reconocen que tiene un audio distinto”, le cuenta Mosca a CONTENT LAB, uno de los conductores del programa que está al aire desde 2008.

La pasión por el vinilo no es barata. Un disco suele costar de 800 pesos para arriba, pero además hay que disponer de una bandeja. Si bien es cierto que muchos se interesan por escuchar música en este formato porque heredaron una de su familia, quienes no tuvieron esa suerte deben adquirirla. Por eso, tanto el ciclo de Warsteiner como el programa sirven para que quienes no tienen la posibilidad económica de afrontar semejante inversión no se pierdan la posibilidad de disfrutar la sensación de escuchar un buen vinilo.

“No quiero entrar en la discusión de si es mejor o peor, aunque para mí es mejor. Pero sí es distinto. Y además de la música está todo lo que tiene que ver con la tapa, con tenerla en tus manos, ver los inserts que trae o las letras de las canciones. Sentarse a escuchar un disco implica toda una ceremonia”, opina Mosca. “El vinilo es algo imperfecto, pero nos encanta. Se raya, hace ruido, todo lo que vos quieras, pero al oído humano la calidez que tiene es incomparable” agrega Marcelo Bakalian.

El fenómeno del vinilo se extiende rápidamente. Lo corroboran quienes hacen el programa al ver cómo va creciendo la repercusión de lo que hacen año tras año. Pero se percibe además en la proliferación de ferias donde los cultores del formato se reúnen para intercambiar discos. Y el círculo se termina de cerrar en el interés de muchas bandas por editar su música también en vinilo y en la apropiación que ha hecho el mercado de las compañías discográficas de ese formato. Hoy las disquerías de cadena suelen tener un sector especial con estos discos.

Disfrutar de los vinilos en vivo en los encuentros que organiza Warsteiner es bastante sencillo, aunque algo del rubro hay que conocer. Basta con sintonizar los jueves Radio Blue y responder bien la consigna temática que dan los integrantes de “Solo en vinilo”. Los afortunados se ganan un par de entradas y tienen una buena noche garantizada. La próxima cita será mañana, viernes 7 de octubre.

S.C.