El sexto grande

El sexto grande

(CABA) Santiago Lara está convencido: cree que es el sexto hijo de Diego Maradona. Y quiere hacer todo lo posible para demostrarlo. Por eso, además de empezar con los estudios de ADN para comprobar que no tiene vínculo de sangre con el hombre que lo crió, el chico de 16 años salió a mostrar la cara por primera vez y a contar su historia en televisión.

“Me enteré en el 2013 que era el supuesto hijo”, arrancó Santiago esta mañana en Nosotros a la mañana, donde brindó una larga entrevista. Además, recordó: “Pasé por un kiosco de revistas y vi un titular que decía ‘el supuesto hijo de Maradona’ con una foto mía, de Facebook y dije ‘¿qué hago ahí?’ fui corriendo a mi casa, llame a mi papá y le pedí que me explicara. Fui a su trabajo, a cuatro cuadras y me contó, le pedí más y a la noche nos juntamos con mi papá y Laura, la ex abogada”.

El adolescente, quien se presentó a hablar con Fabián Doman con una capucha y un corte de pelo que recuerda ineludiblemente al Maradona de fines de los 70, aseguró creer que El Diez es su padre y confesó que nunca se había sentido parecido a Marcelo Lara, su padre legal, quien lo crió después de la muerte de su mamá, en 2005: “Si veo a mi hermano Ian y a mi papá y los comparo conmigo, hay muchas diferencias. Él me dice que también lo siente”.

Santiago aún no se hizo ADN ni con Maradona, pero sí con Lara, para demostrar que no tienen vínculos biológicos: “Hacerlo con mi papá, resolvería una parte pero no me siento con la cabeza como para ir a decirle que lo hagamos”. Tampoco tiene contacto con nadie del entorno de su presunto padre, dijo que algunas veces pensó en llamar a Diego Junior, pero que finalmente desistió. “Si tuviera que llamar a Maradona, sería un intento fallido. Si tengo que hablarle a alguien, tendría confianza con Diego Junior, porque es el único que me podría entender”, agregó el menor.

La vida de Santiago no fue fácil. Su mamá, Natalia Garat, murió de cáncer cuando él tenía apenas cuatro años. Era una modelo platense que trabajaba en boliches y habría tenido un breve affaire con el ex futbolista. “Sufrí, pero llega un momento en el que te acostumbrás. Intentar superar la partida de mi vieja me costó mucho, fui a terapia, en la escuela me hacían bullying. Lo de mi papá cuando era chico no lo sufrí porque no lo sabía”, agregó Santiago, que no le teme a la verdad: “No le tengo miedo a Maradona, pero al ver como es, sé que no va a reaccionar tan bien. Y si el ADN da negativo, yo seguiré mi vida igual”.

S.C.