Buenos Aires, 21/11/2017, edición Nº 1833

El rompecabezas del peronismo porteño

Todavía no se sabe si las elecciones en la Ciudad se harán junto a las nacionales de octubre o se mantendrán separadas, con lo que se apuraría el calendario. Ante una eventual PASO en marzo, el FpV evalúa sus posibles estrategias. (CABA) Todavía no se sabe a ciencia cierta cuándo serán las elecciones en la Ciudad de Buenos Aires. El jefe del gobierno local, Mauricio Macri, debe fijar la fecha,...

Todavía no se sabe si las elecciones en la Ciudad se harán junto a las nacionales de octubre o se mantendrán separadas, con lo que se apuraría el calendario. Ante una eventual PASO en marzo, el FpV evalúa sus posibles estrategias.

porteños fpv

(CABA) Todavía no se sabe a ciencia cierta cuándo serán las elecciones en la Ciudad de Buenos Aires. El jefe del gobierno local, Mauricio Macri, debe fijar la fecha, que no puede coincidir con los comicios nacionales, salvo que se modifique la ley porteña. Sin embargo, el oficialismo y la oposición dan por descontado que las generales del distrito tendrán lugar en la primera mitad del año, probablemente en junio, lo que significa que las primarias simultáneas, abiertas y obligatorias en Capital tendrán lugar entre marzo y abril, y el cierre de alianzas y listas deberá hacerse antes de que concluya el verano.

A menos de seis meses de ese momento, el Frente para la Victoria todavía no tiene una estrategia definida para la Ciudad. Las diversas organizaciones políticas que agrupan a la militancia porteña esperan que se ordene el panorama nacional antes de hacer sus jugadas. El gobierno nacional replica en territorio porteño lo mismo que hace en todo el país: deja jugar, sin proponer una figura propia. Hace cuatro años, a esta altura, había tres funcionarios de primera línea que disputaban la candidatura: el mismo Filmus, entonces senador; el ministro de Trabajo, Carlos Tomada; y el de Economía (actual vicepresidente), Amado Boudou. Hoy nadie reclama para sí ese lugar.

Un nombre que aparece con buenas posibilidades es el de Sergio Berni. El secretario de Seguridad tiene aspiraciones electorales para 2015, a pesar de haber bajado un poco su perfil en las últimas semanas, luego de que fuera cuestionado por la labor de Gendarmería en algunos operativos para desalojar la General Paz o la Panamericana en protestas de trabajadores. Con esa meta, él ya ha participado de recorridas por territorio bonaerense, que “lo tienta más” que la Ciudad, pero podría pegar el salto si las encuestas le dieran su bendición.

Otro dirigente que podría ocupar ese lugar es el legislador porteño y referente del Movimiento Evita, Jorge Taiana, actualmente lanzado en una precandidatura presidencial. El ex canciller cuenta con el apoyo de varias organizaciones kirchneristas que militan en la Ciudad por afuera de Unidos y Organizados, pero también tiene buena relación con sectores del peronismo tradicional. De todas formas, cerca suyo aseguran que él “está planteando el debate a nivel nacional para disputar la presidencia” y no tiene planes de cambiar ese objetivo.

La Cámpora tiene dos miembros de su mesa directiva que podrían ser precandidatos. Uno es el diputado nacional Juan Cabandié, que ya ha encabezado boletas del FpV en este distrito; el otro es el titular de Aerolíneas Argentinas y del Congreso Justicialista de la Ciudad de Buenos Aires, Mariano Recalde: en las últimas semanas apareció como un posible jefe de Gabinete en caso de un recambio ministerial para el último año de gobierno de CFK. Ocupar un rol de mayor visibilidad podría habilitarlo para jugar. En cambio, aseguran en esa organización, una postulación del ministro de Economía, Axel Kicillof, “no está en los planes”.

La falta de figuras centrales del kirchnerismo para ocupar ese lugar les abre el juego a otros precandidatos que provienen de espacios transversales: es el caso de la legisladora porteña Gabriela Cerruti, del diputado nacional Carlos Heller y del subsecretario general de la Presidencia, Gustavo López. Los tres corren bajo el paraguas de Nuevo Encuentro. Por el mismo electorado de centroizquierda compiten otros dos que se anotaron ya en la carrera: la ex titular del Inadi, María José Lubertino, y el ex jefe de Gobierno, Aníbal Ibarra, que ya comenzó a pintar paredes y a colgar pasacalles con su nombre.

Resta por verse si este sector del kirchnerismo no peronista decide ir en la misma boleta a nivel local con el Frente para la Victoria, o si, como en otras ocasiones, jugarán por afuera. En caso de que vayan todos por adentro, la fórmula elegida, al igual que la conformación de la lista de candidatos a legisladores porteños, podría dirimirse en una interna en el marco de las PASO, alternativa que va ganando fuerza. “Si se va a definir el candidato a presidente en una interna, cómo no vamos a votar todos los demás lugares”, razonan en el kirchnerismo porteño.

En caso de que se concretaran estas primarias porteñas con varias listas habilitadas para disputar la candidatura, otros pueden sumarse a la disputa. Son dirigentes cercanos al gobernador bonaerense, Daniel Scioli, que confían que el apoyo del precandidato presidencial los posicione para despegar y poder dar pelea, además de ayudar, con una buena performance en territorio capitalino, a consolidar las aspiraciones presidenciales del ex motonauta. Por ahora cuentan con su visto bueno el ex jefe de Gobierno y actual flamante coordinador de la Información Gubernamental de la provincia de Buenos Aires, Jorge Telerman; el titular del Banco Provincia, Gustavo Marangoni, y el jefe de gabinete, Alberto Pérez; aunque de ellos tres, finalmente, quedará uno solo.

Fuente consultada: Página/12

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