Buenos Aires, 24/10/2017, edición Nº 1805

El PRO piensa en Massa y De Narváez para la provincia en 2013

El intendente de Tigre, Sergio Massa, y el diputado nacional Francisco de Narváez son el Plan B del PRO para las elecciones 2013 y por qué no, 2015, ante la eventual negativa de la ex vicejefa de Gobierno portelo, Gabriela Michetti, a presentarse en territorio bonaerense. Es que la diputada del PRO sueña con ser Senadora por la Ciudad el año próximo y sucesora de Macri en 2015. Si Mauricio...

El intendente de Tigre, Sergio Massa, y el diputado nacional Francisco de Narváez son el Plan B del PRO para las elecciones 2013 y por qué no, 2015, ante la eventual negativa de la ex vicejefa de Gobierno portelo, Gabriela Michetti, a presentarse en territorio bonaerense. Es que la diputada del PRO sueña con ser Senadora por la Ciudad el año próximo y sucesora de Macri en 2015.

Si Mauricio Macri quiere ser presidente en 2015, tiene que ganar en la provincia de Buenos Aires en 2013. Con ese razonamiento vienen operando los armadores del jefe de Gobierno que piensan en Gabriela Michetti como candidata bonaerense. Imaginan que ella les puede dar lo que le dio Graciela Fernández Meijide a la Alianza en 1997.

Consciente de que un pase al territorio bonaerense termina con su carrera porteña, la ex vicejefa está más cerca de lanzarse a senadora por la Ciudad. Le avisó a Macri que la respuesta al cambio a la provincia puede ser “no” y se tomará hasta fin de año para resolverlo. Sin Michetti, el plan B del PRO se torna espinoso: una complicada reconciliación con Francisco de Narváez o una sorpresiva alianza con Sergio Massa están en carpeta.

El trabajo de los operadores del PRO es lento y rindió hasta ahora pocos frutos. Como muestra, por el momento, sólo tienen algunas reuniones del jefe de Gobierno con intendentes radicales, la idea de sumar al ex titular del Banco Central Martín Redrado –que salió sexto en las últimas elecciones– y un coqueteo nunca concretado con el intendente de Malvinas Argentinas, Jesús Cariglino. Una de las razones que alejó al intendente es la posibilidad de que Michetti se mude al territorio bonaerense.

La idea original de ese pase es del ministro de Gobierno porteño, Emilio Monzó, a cargo del armado nacional. El ministro de Gobierno viene intentando convencer a Michetti de que ella es la mejor carta con la que cuenta el PRO para tener un resultado digno en la provincia. “El escenario del ’97 puede repetirse en el 2013, dado que puede haber una disputa importante entre el peronismo y el kirchnerismo. Se asemeja a la disputa que hubo entre el duhaldismo y el menemismo. Eso llevó a que Fernández Meijide triunfara sobre Chiche Duhalde. Puede repetirse la historia en 2013, donde el kirchnerismo seguramente intentará imponer a Alicia Kirchner y no-sotros podemos tener como resultado el triunfo de Gabriela Michetti sobre esta cultura”, analizó Monzó frente a Página/12.

La encrucijada

La ex vicejefa, en tanto, no se muestra nada convencida. En un encuentro con Macri y con Monzó, les planteó que hay una clara posibilidad de que diga que no y que deberían ir pensando en un plan B. “Ya hice mi esfuerzo en 2009, de dejar la vicejefatura. No lo hizo nadie”, suele repetir Michetti ante sus dirigentes de confianza. “Soy la que tiene mejor imagen e intención de votos en la Capital. ¿Por qué, si me va bien, me tengo que sacrificar?”, les pregunta. Y tiene claro que su salida de Capital beneficia directamente a otros postulantes a la Jefatura de Gobierno, como el jefe de Gabinete, Horacio Rodríguez Larreta, y la vicejefa María Eugenia Vidal, dos que empiezan a demostrar la intención de competir por el mismo lugar. “Irme a la provincia implica correrme de la candidatura a la Jefatura de Gobierno. Y ser candidata a gobernadora no me interesa”, le escuchó decir a Michetti uno de sus allegados.

La respuesta de quienes buscan convencerla de que acepte es: “Bueno, pero podés ser candidata a vicepresidenta”. “Pero ese proyecto no es el que me interesa. Me interesa la Ciudad”, insistió en diversas discusiones internas la diputada nacional, que sueña con llegar a liderar Bolívar 1 y darle una impronta fuertemente social a su gestión en 2015. La razón que más le cuesta rebatir a Michetti son las encuestas. Monzó le mostró mediciones propias donde estaría cerca de los 20 puntos en la provincia. “No hay ningún otro opositor que mida esto”, la endulzó.

En la encrucijada, Michetti le pidió tiempo a Macri para resolver qué hará. Se tomará hasta fin de año. Sin embargo, va dando indicios: a todos los que le preguntan, les aclara que ella no dijo que sí, que nada es seguro. Monzó, mientras tanto, sigue trabajando sobre la hipótesis de que es una candidata sólida. “A veces, la política te pone en un camino que no querías: Scioli se preparó toda la vida para ser jefe de Gobierno porteño y es gobernador”, ejemplifican cerca del ministro.

Si Michetti dice que no, ¿podrá ser candidata a senadora del PRO en la Ciudad? “Es muy difícil”, reconocen en Bolívar 1, donde imaginan que un “no” la llevaría directamente a una ruptura con Macri. O a un enfriamiento definitivo de la relación entre los dos dirigentes.

Plan B

Independientemente del destino de Michetti, ¿cuál sería la alternativa para el macrismo en la provincia? “No hay plan B”, alerta uno de los principales armadores. Otros dirigentes del PRO ponen a trabajar su imaginación en diversos escenarios. Los dos que califican como “jugar en primera” son un acuerdo con el intendente de Tigre Sergio Massa o bien una (improbable) reconciliación con Francisco de Narváez.

– Massa, el sueño del PRO. Hoy ni siquiera existe un diálogo serio con el ex jefe de Gabinete. “Tiene que jugar sí o sí para ser candidato a gobernador. En la interna de los K, le va a ir mal”, alienta la posibilidad una de las figuras estelares del macrismo. En cambio, uno de los operadores nacionales deja en claro que la posibilidad es remota y depende de factores externos al PRO, como la interna del kirchnerismo. Sin embargo, no deja de ser un proyecto seguro para jugar por la gobernación en 2015. “Sergio Massa es una figura política en la provincia de Buenos Aires que imparte respeto en el PRO. Creemos que en 2013 tendría dificultades para competir con la lista de Kirchner”, insistió Monzó.

– De Narváez, volvé. La relación con De Narváez está rota hace rato. Victoriosos en 2009, Macri y su socio destruyeron su acuerdo y se culpan mutuamente por eso: que De Narváez se lanzó por la presidencia; que Macri le cerró las listas de Capital; que el Colorado hizo lo mismo en provincia y apoyó el juicio político al jefe de Gobierno por las escuchas ilegales. Hay un sinnúmero de reproches. Este año, el líder de Unión Celeste y Blanco formó una alianza con Cariglino y con la peronista Graciela Camaño.

“Es nuestro aliado natural. ¿Con quién va a ir si no?”, se pregunta un referente del PRO. Otros recuerdan que un acuerdo con él traerá condicionamientos que no están dispuestos a aceptar. “De Narváez es un aliado natural del PRO, pero tiene –según lo que observamos– la decisión política de jugar con el peronismo”, apuntó Monzó. Las conversaciones con De Narváez seguramente llegarán recién el año entrante.

– Terceros afuera: “Con Michetti, jugamos a ganar. Massa es un ideal y De Narváez, una posibilidad; el resto no pasan el diez por ciento”, define uno de los armadores. Dentro del “resto”, figuran en los esquemas del PRO el radical Mario Meoni –en una eventual alianza con un sector de la UCR– y el ministro de Hacienda, Néstor Grindetti, quien busca ser intendente de Lanús. Pero el macrismo mira las encuestas y suma presión sobre Michetti para que se decida a jugar en provincia.

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