Buenos Aires, 23/10/2017, edición Nº 1804

El precio del pollo salió disparado

Aumentó un 30 por ciento en las últimas dos semanas, porque se disparó el precio del cajón. Esperan otro aumento para las Fiestas. (CABA) Después de la escalada con el pan y las verduras, ahora le tocó el turno al pollo. En dos semanas, sufrió un aumento de entre el 20% y el 30% en las pollerías, tanto el pollo entero como por presas. En Avicar, un minorista de productos...

Aumentó un 30 por ciento en las últimas dos semanas, porque se disparó el precio del cajón. Esperan otro aumento para las Fiestas.

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(CABA) Después de la escalada con el pan y las verduras, ahora le tocó el turno al pollo. En dos semanas, sufrió un aumento de entre el 20% y el 30% en las pollerías, tanto el pollo entero como por presas.

En Avicar, un minorista de productos frescos que tiene más de 20 sucursales en Capital, el kilo de pollo que diez días atrás costaba $14,90, ahora está $19,40: un 30% más. Porcentajes similares se verifican en otros comercios, aunque los minoristas aseguran no tener la culpa y afirman que el precio del cajón de 20 kilos pasó de costar $ 220 a $ 350.

Nadie sabe explicar a qué se debe el aumento. “El que me vende dice que subió el precio del pollo como consecuencia de las subas que hubo en el maíz, pero yo lo tengo que pagar igual”, señala el dueño de una granja de Zapiola y Elcano, Colegiales.

Para otros, la culpable fue la escasez de oferta: los pollos grandes se destinaron a las exportaciones y el mercado interno se abasteció con pollos chicos que ningún comerciante quería adquirir. Un distribuidor que prefirió no señalar su identidad arroja otra explicación: “A los productores los nuclea una cámara, ellos se reúnen y definen los precios de la semana. Se sabía que iba a llegar el aumento porque se estaba vendiendo muy bien con respecto a la carne”.

En algo coinciden todos: el aumento impactó. “La venta cayó más de un 40%. Comparándolo con la carne, el pollo es un poco más barato, pero tampoco tanto”, señala Mingo, dueño de la granja 4 M de Villa Urquiza. “Si me guío por los aumentos, todo aumenta, así que no podría comprar nada. Ahora llevo menos cantidad: de medio pollo pasé a un cuarto”, dice Teresa Almeida, en la puerta del frigorífico Maján de Belgrano.

“Abrí hace seis meses y en este tiempo es terrible como cayó el consumo. Si los precios no bajan, la que va a tener que bajar la persiana soy yo”, explica Sandra, dueña de la granja El Virrey del mismo barrio. Y señala que los aumentos afectaron a los elaborados. “Yo pagaba $ 8 el kilo de pan rallado y ayer pagué $ 14”, ejemplifica.

El pico del aumento del pollo se dio para el Día de la Madre, cuando el cajón llegó a $ 380. Ahora, bajó un poco porque, dicen los minoristas, “compramos menos”. Pero esas bajas no llegan todavía al precio del mostrador. Y, como si fuera poco, los comerciantes y distribuidores ya predicen cuándo será el próximo aumento: se espera para las Fiestas.

Fuente consultada: Clarín

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