Buenos Aires, 24/10/2017, edición Nº 1805

El Papa Francisco llamó a las docentes del jardín del barrio de Flores

Desplazadas luego de que un chico fuera asesinado por el padrastro.Francisco se comunicó ayer con la directora, que le había mandado una carta. “Está rezando por nosotras”, contó.

(CABA) En uno de sus ya habituales llamados telefónicos, el Papa Francisco se comunicó ayer con Elsa Vincová, la directora del Jardín de Infantes N°2 de Flores que fue separada del cargo en junio pasado por el Ministerio de Educación del Gobierno de la Ciudad luego de conocerse la muerte de Agustín Marrero, alumno de la sala de 5 años que fue asesinado a golpes por su padrastro.
“El milagro ocurrió hoy. Siendo las 11.50, recibo una llamada privada a mi celular y del otro lado la voz del Papa Francisco. Dijo que yo le escribí una carta y él la leyó, que está rezando por nosotras y terminó pidiéndome que recé por Él. Imagínense todas las emociones que sentí en esos breves instantes mágicos. Gracias, gracias, gracias, porque la Fe mueve montañas”, contó Vincová en el muro de su cuenta de Facebook.
Vincová, directora del Jardín, fue separada del cargo junto con la maestra de la sala, Alejandra Bellini. Días atrás le había enviado una carta a Francisco, que fue entregada en mano por el legislado porteño Gustavo Vera, amigo personal del Papa. En aquella misiva, escrita el 8 de agosto pasado, Vincová le había contado su situación. “Inocentemente le había pedido que le diga al Santísimo Padre que nos bendiga en este momento”, contó la directora desplazada.
El Ministerio de Educación había decidido suspender de manera “preventiva y transitoria” a las docentes por no haber alertado sobre la situación de violencia familiar que desembocó en el asesinato de Agustín. por el cual quedaron procesados el padrastro, Leandro Sarli, por “homicidio agravado por alevosía”, y la madre “por omisión de cuidado”, es decir por no haber evitado la muerte de su hijo.
En forma paralela, la cartera educativa porteña procedió a la separación de la directora y de la maestra, al argumentar que “se registraron internamente cuatro situaciones a lo largo de 26 días, en las que el niño ingresó con diferentes golpes, sin el consecuente aviso a las autoridades pertinentes”.
Luego de la determinación tomada por el Gobierno de la Ciudad, los maestros realizaron un paro para exigir que tanto Vincová como Bellini recuperaran sus cargos, algo que hasta el momento no sucedió. De hecho, si bien se cubrió el puesto de maestra de sala, nadie se presentó a los concursos para ocupar el cargo de Vincová.
“Continuaremos bregando por justicia para Agustín, para que las maestras vuelvan a sus cargos, para que no se castigue más a la comunidad educativa y para que el Estado proteja y promueva los derechos de la infancia con políticas activas y presupuesto público”, sostuvo el secretario general de UTE, Eduardo López.

Comentarios

Ingresa tu comentario