Buenos Aires, 18/08/2017, edición Nº 2077

El Indec no oculta la inflación: oculta pobres

El precio de la canasta básica triplica el que indican las estadísticas oficiales. El Gobierno “escondería” así más de cinco millones de pobres de todo el país. (Ciudad de Buenos Aires) La subestimación del valor de las canastas de productos usadas para elaborar los índices de la realidad social, la estadística oficial esconde a por lo menos 5,6 millones de pobres en la población urbana del país. El Gobierno oculta,...

El precio de la canasta básica triplica el que indican las estadísticas oficiales. El Gobierno “escondería” así más de cinco millones de pobres de todo el país.

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(Ciudad de Buenos Aires) La subestimación del valor de las canastas de productos usadas para elaborar los índices de la realidad social, la estadística oficial esconde a por lo menos 5,6 millones de pobres en la población urbana del país. El Gobierno oculta, de igual manera, a unos 1,3 millones de indigentes:personas que viven en hogares cuyos ingresos no alcanzan ni siquiera para comprar los alimentos más básicos.

Un informe difundido ayer por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), con datos del primer semestre del año, indica que el 6,5% de la población es pobre y que el 1,7% es indigente. A esas tasas se llega cruzando los datos de ingresos de los hogares, que surgen de la encuesta oficial de empleo, y el precio de un conjunto de bienes: en las familias en las que no se cubre el valor de determinadas canastas, sus integrantes son considerados pobres o indigentes.

Los índices difieren fuertemente de los surgidos de otras mediciones: la encuesta de deuda social de la Universidad Católica Argentina arrojó que, al cuarto trimestre de 2011, la pobreza llegaba al 21,9% de la población, y la indigencia, al 7,8 por ciento. Así, serían unos 7,9 millones las personas pobres, y 1,9 millones, indigentes, cifras lejanas a las que surgen de utilizar para el cálculo los índices del Indec (en este caso se reconocen 2,3 millones de pobres y 600.000 habitantes bajo la línea de la indigencia).

Para el Indec, una familia de cuatro integrantes (matrimonio y dos niños) ya no es pobre cuando tiene un ingreso de $ 1555,43 o más, según la cifra de agosto pasado. Y un hogar pobre, a su vez, se mantiene al margen de la indigencia si recibe $ 699,01 mensuales, lo que dicho de otra manera significa que todos sus miembros pueden alimentarse con $ 23,30 diarios.

El estudio de la UCA se basó en valores que surgen de otras mediciones de precios de las canastas. Así, al cuarto trimestre del año pasado se consideró un ingreso de por lo menos $ 2770 por familia para estar al margen de la pobreza, y de $ 1254 para no ser considerada indigente. Para este año, claro, esas cifras son mayores por la inflación.

Según comentó a LA NACION el economista Agustín Salvia, que dirige el Observatorio Social de la UCA, no hay elementos para pensar que entre ese último estudio, de fines de 2011 y la primera mitad de este año, pueda haber existido un alivio en el problema de la pobreza. La inflación persistente y en alza, y la desaceleración de la actividad y del empleo son los factores que influyen de manera negativa.

Por lo tanto, se estima que, en el mejor escenario, las tasas no habrían variado. En rigor, el informe difundido ayer por el Indec muestra, para el promedio de los centros urbanos medidos por la encuesta, las mismas tasas de pobreza e indigencia que se habían informado para el segundo semestre de 2011. Sí se señala una reducción respecto de la primera mitad del año pasado, cuando los índices habían sido del 8,3 y 2,4%, respectivamente.

Sin embargo, en comparación con la última parte de 2011, los datos muestran una evolución dispar según el lugar del país que se mire, aun cuando no se conocen datos regionales de la variación de la actividad económica, que puedan explicar esas fuertes diferencias.

Por ejemplo, se consigna que en la ciudad de Buenos Aires y en el conurbano la pobreza tuvo un avance, del 2,3 al 4% y del 6,9 al 8,6%, respectivamente. En cambio, y curiosamente, las cifras del Gobierno muestran que en tan sólo un semestre -en el que casi no hubo crecimiento-, la pobreza cayó del 14,2 al 7,5% en la ciudad de Resistencia; del 8 al 4,1%, en Jujuy, y del 7,2 al 5,7%, en la ciudad de Tucumán..

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